Ser humano…ser de luz…

A lo largo de los años, después de mucho leer y observar las señales de la vida, he desarrollado una hipótesis, quizás nunca llegue a ser teorema, pues aunque parte de un supuesto y llegue a una verdad (tesis), ésta será siempre mi verdad y no creo que pueda ser demostrable con la lógica cartesiana con la que nos regimos en este plano terrenal. Para entenderla hay que escuchar y ver con el corazón.

Parto de la base de que todos somos lo mismo, somos energía de luz y de amor incondicional. Todos y todo somos lo mismo, todo ser viviente, toda energía no materializada, los seres de luz…todo, somos uno.

Cuando un niño nace solemos decir que son angelitos. Y lo son, es que realmente lo somos. Somos energía, seres de luz encarnados en un cuerpo físico con fecha de caducidad, pero una vez llegue nuestro momento, plas, volvemos a ser energía. Los seres más avanzados en la luz, los más próximos a la fuente principal de luz son conscientes de muchas cosas que al resto se nos escapa, entre otras la trascendencia de la vida y de la muerte.

Cuando un niño nace, nace un ser de luz y poco a poco la sociedad hará que nos cubramos de unas capas, unos caparazones y unas máscaras que ocultaran nuestra esencia a lo largo de nuestra vida, el trabajo que hacemos con la meditación y el reiki es ir quitando esas máscaras que nos hemos ido poniendo. El ser humano tiene un trabajo que hacer, pues ha venido a este mundo a aprender a amar, el camino puede ser fácil o difícil, con muchos obstáculos pero con un mismo fin, Amar, Amar Incondicionalmente.

En la medida en que día a día saquemos lo mejor de nosotros mismos y de los demás, podremos estar sacando nuestras auténticas esencias de seres angelicales, de seres de luz.

Yo defiendo esa postura, somos humanos, somos seres de luz. Depende de que cerca estemos de la fuente principal de luz, así será la sombra que proyectemos, pero ese es otro trabajo a desarrollar, en busca del equilibrio constante, Ser humano…Ser de luz.

Deja la puerta abierta a la duda, explicar la certeza absoluta no está en mi mano, puede ser una buena hipótesis, quizás llegue a ser una tesis…yo no creo que la pueda demostrar,  solo puedo ir por la vida iluminando y buscando luz, acercándome a esa fuente principal de amor incondicional que, no importa como lo llamen, a todos nos unen. Puede ser Alá, Jehova, Dios, Shiva,  Buda, da igual…ama y estarás cerca de tu dios, no importa como lo definas lo importante es buscarlo dentro, sentirlo dentro, pues por fuera todos llevamos demasiadas máscaras, carcasas y disfraces pero todo es mucho más sencillo pues somos humanos, seres de luz.

Rescatado de mi viejo blog escrito  08/09/2004

Jose Mª Escudero

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