Amor y compasión

Pensamiento compartido por Jose Mª Escudero Ramos. Asunción, 25 de junio de 2019

De camino a la escuelita del barrio de San Felipe en Asunción, Desam me comentó la diferencia que había entre dos personas: “Mira, Jose, Laura es puro amor pero Adri es pura compasión. ¿Comprendes la diferencia?”. Y me hizo reflexionar durante toda la mañana.

Estuve “rumiando” en mi mente el sentido de la compasión, porque todos conocemos el de la palabra amor ¿no?.

Desam me enseñó el lugar en donde actualmente está colaborando. Es una escuela que se sostiene gracias al amor, en diferentes formas, de varias personas. Están las personas que forman la Fundación de ex-alumnas de la escuela teresiana de Asunción, quienes hacen un gran esfuerzo por mantener abierta la escuelita. Son mujeres que trabajan duro para mejorar un sistema social, que puede parecer injusto, desde la educación. Están las trabajadoras del centro que con todo amor ocupan su jornada en atender a niños de entre 3 y 6 años, niños de todo tipo, inquietos, revoltosos, tranquilos, alguno hay que necesita atención especial y los hay que dan la atención que precisan.

Las profesoras, las trabajadoras de limpieza y comida o la directora ponen amor en lo que hacen. Las madres, los padres, dan el amor que les corresponde….la escena que me marcó el día que fui a la escuelita fue el ver a dos niños dando de comer a otro que necesita ayuda, esa fue la respuesta visual a la meditación reflexiva a la que dediqué parte de la mañana: Diferencia entre amor y compasión.

Estos niños actuaban con compasión dando de comer a otro. La profesora y yo miramos la escena con amor, los niños eran el ejemplo de la compasión plena.

Podemos ir por el mundo buscando situaciones en las que podemos colaborar pero no vemos las más próximas en las que podemos actuar con compasión en el aquí y el ahora. Despertar es darte cuenta y la atención plena en el aquí y el ahora nos hace actuar, de otra forma volveremos a quedar dormidos.

Desam me comentó, tras comunicarle, con lágrimas en los ojos, mi descubrimiento, que ella hace que este niño coma por si solo, está bien recibir la ayuda, sus compañeros se la dan con todo su amor pero hay que hacer que sea autónomo, que se valga por si mismo, él es lo que quiere. También me dijo que la profesora, con todo su amor le ayuda a bajar las escaleras de acceso al centro aunque tarde varios minutos mientras que los padres, con todo su amor incondicional, lo cargan en brazos y lo bajan para que no se esfuerce.

Otra vez Desam me ha dejado reflexionando sobre los tipos de amor: El amor de una madre, el de un padre, el amor incondicional, la compasión… mientras recuerdo la escena de unos niños dando de comer a un ángel.

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