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Acerca de Susurros de luz

Susurros de luz, la asociación que hace que las cosas positivas pasen y además las cuenta.

Necesitamos Sacos de dormir de invierno

 

Somos una asociación muy pequeña. Gestionamos cada situación con la que nos encontramos día a día, de la mejor manera que sabemos. Nos encantaría tener Superpoderes que nos ayuden a mejorar la realidad que estamos viviendo.

Cada uno desde la comodidad del hogar podrá ver y sentir según su perspectiva.

Hay una persona que vive en la calle que lleva pidiéndonos un saco de invierno varias semanas y por diferentes motivos no hemos podido comprarlo, se da preferencia a lo que haga mayor bien a la mayoría.

Hemos contactado con asociaciones que sabemos reparten sacos, no hay modo de cooperar conjuntamente. Para nosotros gastar 70 euros en un saco supone mucho esfuerzo y dudas éticas, ¿por qué a este señor y no para otros? Y 70 euros por saco, ¿y por qué solo uno? supone dejar de comprar desayunos, artículos de aseo, mascarillas… Para mayor bien de la mayoría.
Pero llega un momento en que nos piden ayuda en situaciones críticas y no podemos decir que no.
Necesitamos sacos de dormir de invierno.

Necesitamos ayuda para ayudar, cooperación para cooperar.

Una pareja, más que amigos de la asociación, ha donado dos sacos valorados en 140 euros.
El lunes iremos a por otro, a una tienda especializada en «montaña», nos venderán un saco sin beneficio para ellos… Alrededor de 85 euros… Van a intentar conseguir mejor precio.
El lunes hemos de pagarlo…
Pequeñas aportaciones ayudan a seguir con nuestra labor.
Gracias por tenernos en cuenta.
El lunes , si la tienda quiere, daremos a conocer su nombre… Recomendamos la compra local en tiendas especializadas.
Cada uno hacemos lo que podemos y eso es digno de agradecer.
Así que GRACIAS DE TODO CORAZÓN.
Código Bizum 01118 Susurros de luz.
También puedes hacer transferencia bancaria.

BioCultura ON 2021

Jose Mª Escudero Ramos, Madrid, 9 de enero de 2021

Estamos acostumbrados a ir presencialmente a la feria de Biocultura, evento que lleva recorriendo diferentes capitales españolas más de 25 años, pero el ciclo de la vida no nos permitió disfrutar de sus ferias en 2020. La Asociación VidaSana, organizadora de estos eventos, lleva 40 años liderando la cultura biológica, sostenible y el consumo responsable en España. En 2021, debido a las circunstancias que estamos viviendo, BioCultura ON se convierte en la primera feria del sector que se realiza online, un nuevo formato de evento virtual para todos los públicos.

Se podrá disfrutar en BioCultura ON de más de 200 talleres, conferencias, showcooking, en torno a la alimentación, cosmética, salud y forma de vida ecológica y natural.

Habrá posibilidad de comprar en tiendas virtuales tal y como si estuviéramos en la feria física.

Admiramos en profundidad a Ángeles Parra, directora de la feria BioCultura, por crear este magnífico evento, primero por la posibilidad que nos da a todos los consumidores de seguir en contacto con los productores, segundo por poder hacer que los productores sigan en la brecha, dándose a conocer, difundiendo su trabajo y produciendo, en gerundio.

BioCultura ON ha crecido estando disponible para toda la comunidad hispanoparlante del mundo. Un nuevo escaparate para unir almas alrededor del planeta, ahora sí que Pachamama está feliz.

Aquí podéis ver la agenda de actividades que nos ofrecen BioCultura ON.

El coste de acceso al evento virtual es de 3 euros, disponéis de más información en la página web oficial https://bioculturaon.org/

Del 21 al 23 de Enero de 2021

Horario de la feria:

Jueves, viernes y sábado de 10h a 20h.

Networking con Expositores de 10h a 12h y de 16h a 18h.

Esta vez le toca a Madrid

Desam. Ferrández, Madrid, 15 de enero de 2021

¡A por otra aventura! Próximo destino: Madrid.

Hace ya un año que tomé la decisión de establecer mi residencia en Madrid…

Cincuenta y tantos años en la ciudad natal dan para mucho y el amor por ella, y por los que en ella viven, es inmenso. Sin embargo, desde hacía tiempo que mi ser interno me pedía salir de esa zona tan hermosa en la que me sentía tan entre algodones que hasta la podría etiquetar de “mi zona de confort”. Pues bien, ante la insistencia y la perseverancia de esa vocecita que no sé exactamente de que lugar sale, decido saltar. La confianza me da la calma que necesito y las herramientas se me dan con tanta facilidad que no tengo ninguna duda de que estoy haciendo lo correcto. La red dispuesta debajo de mí es invisible, y aún así, yo la siento. Sé que si caigo me volveré a levantar e indagaré, junto con esa voz, sobre “para qué” ese golpe, tal y como lo he hecho en otras ocasiones.

La capital de España como lugar de residencia puede dar vértigo porque vengo de una ciudad pequeña donde casi todos nos conocemos y la recorres andando de una parte a otra en pocas horas.

¡Bienvenida a Madrid! La ciudad me recibe con sus brazos abiertos.

Abandono el caparazón con el cual he vivido muchos años y me atrevo a salir para poder confirmar que afuera de esa seguridad hay muchas cosas que no me quiero perder, quiero vivir y sigo mi camino, abandono el poco miedo que todavía quedaba en mi cuerpo, remanente de vidas pasadas, de momentos pasados y agarro la maleta de la confianza, de esa confianza que da la seguridad de que suceden las cosas y, además, están a favor mío. A veces lo más fácil es dejar que sucedan, que fluya la vida, en lugar de planificar complicados proyectos para que pasen como yo quiero. El resultado siempre es mucho mejor y más beneficioso para todos si mi mente y mis manos no intervienen.

¡Me encanta pasear por Madrid! Sus calles, sus gentes, sus edificios, no me canso de admirar su arquitectura, elaborada con piedra, pasión y amor; detallista, magnifica y muy opulenta.

Sus calles se asemejan a ríos, pero de humanos, de risas y de cámaras de fotos en manos de algún turista extasiado, disparando sin cesar mientras admira la ciudad con su sinfín de esculturas, plazas y obras arquitectónicas magníficas.

Sus calles las comparo al sistema circulatorio del cuerpo siempre en movimiento, como si tuviera un corazón mandando impulsos constantemente y en ese símil la gente circulando por sus avenidas en una marea multicolor, multirracial y mulitipensante en la cual todos se unen en un mismo fin, vivir.

Observo la capital, la disfruto y agradezco esa apertura de visión de la ciudad y de sus moradores.

Madrid ama a la gente, los habitantes de Madrid aman a los turistas y así, con esa sinergia, discurro encandilada por sus veredas.

En esta andadura me doy cuenta de que me gusta lo grande, a pesar de ser yo más bien pequeña de tamaño. Me gustan los parques, pero si puedo elegir, prefiero el parque del Retiro a una plaza. Contemplo los edificios, aunque prefiero los palacetes, y aquí hay una enorme cantidad de ellos. Me regocijo con los monumentos y las fuentes que salpican la ciudad, sin embargo lo que más me maravilla es ver caballos, efigies, conocidas o no, de tamaño descomunal como colofón sobre un edificio desmedido de piedra recia. Para mí eso es sublime, tanto como descubrir iglesias enormes construidas en calles súper estrechas que dan un aire de solemnidad todavía mayor.

Durante las estaciones la ciudad cambia, en la oscuridad del invierno las luces destacan todavía más las tallas y monolitos de tamaños descomunales. Durante la Natividad estelas de luces adornan las calles con miles de estrellas y adornos navideños.

Madrid me fascina. En el 2020 esperaba una agenda cultural muy apretada por estar en una ciudad cosmopolita, donde las diferentes culturas congenian perfectamente con el entorno, y por esto esperaba tener una agenda cargadita, sin embargo, ha interrumpido en la vida una pandemia que ha detenido todos los actos culturales y sociales, tendré que esperar un poco para vivir esta faceta aún no tan conocida por mí.

En Madrid todo es grande, las distancias, las avenidas, los jardines y como no puede ser de otra manera hace unos días cayó una nevada brutal, ¡a lo grande!, menos mal que permitió que los reyes magos regresaran a Oriente. Una nevada como hacía muchos años que los “gatos”, así se llaman los madrileños, no habían vivido.

En muchas ocasiones nieva en la ciudad, pero la nieve si cuaja, no dura más que un día pues en poco tiempo, con el calor de la humanidad y sus calefacciones, se derrite y sucumbe ante los pies de los moradores que no dejan que unos copos detengan su ritmo.

Sin embargo 2021 entra fuerte y la nieve paraliza la ciudad dos días, las primeras 24 horas ni servicios mínimos, todo cerrado. Las calles, en lugar de coches, se llenaron de niños y los típicos muñecos de nieve. Muchas personas salieron a disfrutar de la blanca nieve que en ocasiones les llegaba hasta las rodillas, simplemente saliendo del portal de su vivienda. Las siguientes 24 horas ya hubo servicios mínimos aunque, por extraño que parezca, la ciudad siguió parada tanto económica como laboralmente.

Madrid impresiona y si encima se viste con su manto blanco nos enamora.

Tras la nevada, ¡cómo no!, quedaron losas enormes de hielo adornando las calles, esperando a que el astro sol tuviera a bien rozar sus mejillas blancas para derretirlas.

Hay otra parte no tan bella de la nevada, los desperfectos que dejó tras de sí esta nada típica tormenta de nieve: muchos árboles arrancados y ramas quebradas por el excesivo peso, roturas de coches y algún tejado. Además de las numerosas personas que colapsaron las urgencias por lesiones y fracturas tras caerse en el hielo, un hielo que se agarró con firmeza en aceras y calles ayudado por las bajas temperaturas que acompañó las noches blancas e invernales.

Estoy muy feliz viviendo con mi pareja en Madrid, disfrutando y gozando de un nuevo trabajo y de una verde, y a veces blanca, ciudad también nueva para mí.

Hacer caso a esa vocecita que hace tiempo escuché fue una gran decisión, todo un acierto para esta etapa de mi vida.

¿Cómo definir mi momento actual en esta ciudad con un patrimonio cultural y arquitectónico descomunal?, ¡me requetencanta! Vivir en Madrid es toda una aventura ¡estoy totalmente en mi salsa!

Gracias, Madrid, por aceptarme, por amarme, a mí y a todos los que viven en ti.

Conversando con… Don Miguel Ruiz

Entrevista realizada vía Vídeollamada por Jose Mª Escudero Ramos en diciembre de 2020 .

Don Miguel Ruiz es autor del Best Seller Los Cuatro Acuerdos, un libro de sabiduría tolteca. Acaba de publicar El actor, con este libro comienza la colección Escuela de Misterios que en España publica la editorial Urano. Nos quedamos con ganas de ver a Don Miguel Ruiz hace unos años en un macro evento que hubo en Madrid pero por problemas de salud no pudo venir. Ahora la tecnología ha permitido que la entrevista sea posible y nos veamos las caras, aunque sea a través de una pantalla. La energía se siente y nosotros agradecemos mucho el tiempo que nos dedica.

Muchas gracias por su tiempo.

De nada, es un placer para mí.

¿Cómo concibió Los Cuatro Acuerdos?

Todo empezó cuando era médico cirujano y me di cuenta que era más importante entender como funciona la mente humana. Entonces dejé de ejercer y empecé a practicar. Creé un grupo que fue creciendo bastante, poco a poco, con el compromiso de poder estudiar la mente humana con mis estudiantes. Fue un periodo de unos diez años de estudio, durante los cuales me llevaba a los estudiantes a muchos lugares del mundo, especialmente a Teotihuacán, cerca de México. El resultado fue la creación de esos cuatro acuerdos. Aunque es muy simple, es puro sentido común, el reto era ponerlo en palabras y de una forma en que todos pudieran entenderlo y practicarlo.

Cuanto más sencillo, mejor.

Estaba planeado que fuera una guía para que los que lo leyeran les fuera ayudando a encontrarse a si mismos.

Escribir con un lenguaje sencillo facilita la lectura, ¿y la comprensión?

Escribir ese libro fue muy sencillo, estaba todo en mi cabeza. Lo interesante es que cada vez que alguien lee el libro de nuevo se encuentra con algo muy distinto a la vez anterior, se encuentran muchas cosas más. El libro está muerto, o sea, el conocimiento está escrito pero, al leerlo, el lector le da vida y dándole vida, esas ideas se van a complementar con el lector y van a retar muchas de las creencias que el lector tiene. Terminan de leer el libro, causa un impacto, se adaptan a ese impacto y cuando lo leen de nuevo es como si estuvieran leyendo otro libro, pero el libro no cambió, es el lector el que cambió, cambió sus creencias. Está listo de nuevo para leerlo y dar vida otra vez a ese libro y encontrar muchas más cosas de las que antes no se percató.

Leemos, aprendemos, pero luego tenemos que digerir e integrar el conocimiento adquirido. Una vez integrado, se puede aplicar todos los días.

Y lo vas adaptando poco a poco, porque cada vez que lees el libro, tu conocimiento se va transformando y lo mismo se transforma tu forma de ser, por eso es muy distinto para toda la gente. Muchos ven lo que otros no ven y es un libro que está hecho para que todos entiendan, desde la persona que difícilmente fue a la escuela hasta la gente más inteligente del mundo.

Acabas de presentar El actor, el primer libro de la colección Escuela de misterios.

Es una colección de unos ocho libros, tienen una secuencia lógica. El libro anterior a El actor, Las tres preguntas, salió muy interesante. En él explico que los cuatro acuerdos son el instrumento que usamos para contestar esas preguntas y que las contestaciones de esas preguntas van cambiando como crecemos, conforme agarramos experiencia, conforme nosotros nos vamos modificando. Una vez terminé ese libro, empecé con la serie de Escuela de misterios que es como la universidad que abarca todo el mundo y a todos los seres humanos.

En oriente no piensan igual que en occidente, ¿puede abarcar este tipo de pensamiento también a la cultura oriental?

En su propio punto de vista, sí, porque todos los seres humanos somos iguales, venimos del mismo ADN, lo que va a variar es la gente que nos educa, porque todo existe antes de que naciéramos. Las costumbres cambian pero la forma en que nos conectamos siempre va a ser la misma, no importa que idioma se hable, es la misma.

En todas las culturas nos hacemos las mismas preguntas.

Y las preguntas se van contestando de acuerdo a como va uno evolucionando, a como va uno creciendo mentalmente. En Escuela de misterios es la vida la que es la maestra y nos está enseñando a cada uno de nosotros, revelando misterio tras misterio. De los primeros misterios que se nos revela es el lenguaje que hablamos, cualquier idioma, no importa, vamos a aprender lo que habla nuestra familia. Luego entramos a una escuela que también es otro de los misterios, por supuesto, y los maestros nos empiezan a enseñar a leer, a escribir, a hacer música, etc., etc.

¿Cuándo comienza la gran actuación?

En El actor damos cuenta de que los seres humanos siempre estamos actuando, inclusive antes de aprender a hablar, porque el escenario ya estaba preparado para nosotros antes de nacer, ya sabían que íbamos a nacer y todos estaban esperando nuestra llegada.

Al nacer teníamos la atención de todos sin ningún esfuerzo, luego ellos atraparon nuestra atención y nos enseñaron lo que ellos saben. Descubrimos, al ir creciendo, que el cerebro está más preparado para procesar lo que percibimos, entonces nos dimos cuentan de que había muchos críticos, que todos siempre estaban criticando lo que hacíamos y lo que no hacíamos y crecimos aprendiendo a criticar también, igual que nuestros padres, la sociedad, etc.

Y surgen los miedos a la crítica, a no ser aceptados.

Ese es el afán más grande como actores, el temor a la crítica, por eso siempre influye el qué dirán en nosotros, porque nos están diciendo como debemos ser. Es increíble darse cuenta de que todos siempre estamos actuando y no unicamente nosotros sino los demás también están actuando, nuestros hermanos y hermanas, nuestros padres, amistades, todo el mundo está actuando sin darse cuenta. Todos nos dicen lo que ellos creen que somos, es como un milagro que nosotros creamos una imagen que queremos proyectar tratando de satisfacer a todos esos críticos sin darnos cuenta que el crítico más importante, el principal, es el que está en nosotros mismos.

¿Quién es el peor crítico?

Nosotros somos los peores críticos para nosotros como actores porque nunca estamos conformes, siempre queremos hacer algo más.

Las críticas nos hacen variar nuestra actuación.

Nos empiezan a criticar y nos empiezan a catalogar lo que ellos creen que somos, ahí empezamos a actuar como respuesta a esas críticas. Empezamos a modificar lo que nosotros creemos ser y dejamos de ser auténticos poco a poco.

¿En qué momento?

Llega el momento en que somos, digamos, adolescentes y aquí llegan las hormonas en nuestro cuerpo, es un cambio dramático en el escenario. Adaptarse a los escenarios es algo muy importante.

La adaptación al cambio es la esencia de la felicidad.

Ahora con esta pandemia, de repente, nos cambiaron el escenario de una manera increíble y sin previo aviso. Muchos dicen que lo normal ya no es lo mismo y que nunca vamos a volver a lo normal. Realmente lo normal siempre ha cambiado, es el escenario que está cambiando todo el tiempo.

Estamos en un constante cambio.

Si esperamos vivir como a finales del siglo pasado, ese mundo ya no existe, ese escenario ya no existe, o el de los sesenta del siglo pasado, tampoco existe ese escenario. Todo evolucionó, todo cambió, nomás que en esta ocasión, con esta pandemia, el cambio fue muy rápido y la gente apenas se está adaptando a esos cambios de escenario.

Hemos de ser conscientes del escenario en el que estamos.

Nos damos cuenta de que la pandemia está en todo el mundo, que hay mucha gente que ha perecido, que los efectos secundarios son mucho mayores que la propia pandemia en sí, esta causa hambre, causa injusticia, falta de empleos, causa mucha angustia… De repente la gente empieza a actuar de una forma muy distinta, inclusive matrimonios que parecían muy sólidos empiezan a quebrarse. Si nos vemos desde el punto de vista de actores, vemos como nuestra actuación ha ido cambiando y ha hecho lo posible por adaptarse y esta es la clave principal: el aprender a adaptarse a los cambios de escenario lo más rápido posible.

Leí un pensamiento sufí que decía <<no eduques a tu hijo en base a tu tiempo si no en base al suyo>>, yo no puedo educar a mi hija “en los ochenta” porque estamos en el 2021, hay que adaptarse a los tiempos en que estamos, tomar conciencia de ese cambio es lo que te va a hacer ser “un buen actor”.

Y en muchas formas tu hija es mucho más autentica que tú ahorita porque está menos influenciada. Cuando ella se dé cuenta, va a ser más fácil para ella adaptarse a los cambios y, lo que es más importante, aprender a disfrutar la actuación que tenemos, o sea, hay que saber que estamos actuando y no criticar si es bueno o es malo, y darse cuenta que tenemos a nuestro alrededor un grupo de actores que están cambiando a cada momento. Somos unos actores multifacéticos porque los escenarios cambian depende donde y con la gente con que estemos, el darnos cuenta de esto nos da mucha ventaja, hace que nos adaptemos mucho más fácil y hace nuestra vida más fácil para nosotros.

Y no solo para nosotros, con respecto a los demás también pues al estar bien con nosotros seremos más auténticos con los demás.

Sí, por supuesto, pero lo importante es ver como nuestra autenticidad empieza a cambiar también conforme nos vamos dando cuenta y hacemos menos caso a los críticos. En cuanto dejamos de sacrificarnos para satisfacer las opiniones de otras gentes ves como te vas haciendo más y más autentico, hasta que llega el momento en que vas a hacer lo que tú quieres hacer y no lo que los demás quieren que hagas. Y además te vas a dar cuenta de que ya no tratas de imponer tu voluntad a los demás.

¿Se puede llegar a odiar al actor que es uno?

Mucha gente lo hace pero si te das cuenta, al contrario, si te amas, vas a tener mucha gratitud. Tener ese cuerpo, ya que ese cuerpo te da la oportunidad de poder expresarte, ese cerebro te da la oportunidad de poder soñar, de poder crear fantasías, aunque sepas que son fantasías las puedes disfrutar. puedes crear tu propio paraíso o tu propio infierno también.

Si somos actores de un gran teatro la pregunta es ¿hay realmente libre albedrío?

Pues lo hay y al mismo tiempo no lo hay, nosotros no escogimos ser humanos o nacer, desde el momento de nuestra concepción nuestro destino está completo. Nacemos, crecemos, posiblemente nos multipliquemos, envejecemos y vamos a morir. Eso es lo que va a suceder, ahora, el libre albedrío podría venir en el cómo lo hacemos, q decisiones tomamos… pero vamos a envejecer y no hay poder en el universo que pueda evitarlo. El destino está ahí para todos los seres humanos.

Escribe en El actor: «La verdad se suele olvidar en beneficio del espectáculo», «en toda función subyace la verdad que somos», ¿qué es la verdad?, ¿quién tiene la verdad?

Para empezar la verdad simplemente existe, creamos o no creamos, lo que es cierto siempre va a ser cierto, modificando lo que sea pero siempre es cierto. Esa verdad es absoluta, se nos va ir revelando a los seres humanos paso a paso, mientras descubrimos cosas que ya existen y siempre han existido. Cuando inventamos cosas simplemente estamos utilizando la verdad, aprendemos a utilizar la verdad. La ciencia trata de responder muchas de las supersticiones que la gente tiene y esas supersticiones desaparecen en cuanto la verdad llega. Por eso mucha gente tiene miedo a la verdad, miedo a que se descubra lo que tú crees de ti mismo, lo que crees acerca de los demás, y llegue a la luz. Las mentiras tienen miedo a la verdad.

La oscuridad tiene miedo de la luz.

Semejante, sí.

Se puede decir que en vez de inventar se está descubriendo. Un científico descubre algo que “ya estaba ahí”, él solamente ha sido consciente de esto ahora y lo puede definir, crear, teorizar o hacer leyes.

Es como decir que Cristóbal Colón descubrió América, América ya existía mucho tiempo antes, lo único que hizo fue ponerle nombre y dejarles saber a los del otro lado del mundo que esto existía. Y así decimos que descubrimos la electricidad, que descubrimos el magnetismo, no hemos descubierto nada. Nos damos cuenta de ello y lo aplicamos, pero no fuimos nosotros, siempre ha existido. La verdad siempre existe y no necesita de los seres humanos. La verdad existe con seres humanos o sin seres humanos.

¿Qué significa para usted influir en tantas personas alrededor del mundo con la sabiduría de los Toltecas?

La palabra Tolteca significa artista. Al hablar del artista hablo de toda la gente. El tolteca es cualquier gente. La sabiduría del tolteca es la sabiduría del ser humano, del artista que utiliza los ojos para buscar la belleza, que no es más que sentido común realmente. Lo más importante es desaprender esas mentiras que han creado todos los obstáculos que tenemos para disfrutar la vida.

¿Qué da sentido a su vida en este momento?

Pues estoy muy contento, aunque con 68 años ya no es lo mismo que antes, pero disfruto lo más que puedo y sobre todo tengo mucho, mucho respeto a mi cuerpo porque es el lugar donde yo vivo. Para mí, mi cuerpo es un santuario y lo mismo mi casa, mi carro, la sociedad completa, el planeta todo eso es santuario y soy parte de ello.

Y hay que honrarlo y quererlo.

Respetarlo es la palabra clave.

Si pudiera volver al pasado y encontrarse con el joven Miguel de dieciséis años, ¿qué consejo se daría?

Pues es muy simple, disfruta tu vida a cada momento, trata de ser tu mismo y no te sacrifiques. Disfrútalo.

Si pudiéramos aconsejar a la juventud que en el escenario actual tiene muchas dificultades para desarrollarse como “actores”, con la música que invita a no amarse a uno mismo, o pierden autenticidad porque están con muchos despistes con redes sociales que les invitan a imitar, ¿qué consejo les podemos dar para que no busquen fuera lo que está dentro de ellos?

Pues es muy simple, primero que sepan que son actores y que están actuando y que el escenario actual es el que están viviendo. Usar las redes sociales como una forma de comunicarse no es ni bueno ni malo, bueno o malo va a ser el cómo las usen. Como actores pueden ser las victimas más grandes y sufrir por todo lo que está sucediendo o pueden ser héroes, a pesar de que la vida nos traiga todos esos contratiempos. Si se caen se van a levantar y van a seguir adelante. Pueden ser héroes que vencen cualquier reto que venga en la vida.

Vamos a invitarles a que busquen ese papel de héroe para que entre toda su luz iluminen más la oscuridad.

Y que no se olviden que ellos son los que están escribiendo su guion, si quieren ser victimas van a crear un millón de victimas, si van a ser villanos van a crear un millón de villanos, pero ellos son los responsables de cualquier decisión que tomen en su vida.

Cuando era niño, o de joven, ¿le gustaba leer?

Sí, leía muchísimo.

¿Nos puede recomendar un libro que le haya cambiado la vida?

Hay muchos libros, de lo que recuerdo en mi adolescencia es Hermann Hesse, Demian es muy importante, por lo menos en ese tiempo, porque todo ha cambiado también, puede que haya libros mejores o no, pero ese libro particularmente me ayudó bastante. El lobo estepario es increíble.

¿Y una película que le haya marcado mucho la vida?

Que me haya gustado sí, que me haya marcado en la vida no creo, como obra de arte Casablanca es de lo mejor que ha habido.

Si tuviese que hacerse una entrevista a usted mismo, ¿qué pregunta se haría, que nunca le han hecho y que le gustaría que le hicieran?

En realidad no hay ninguna, he oído todo tipo de preguntas, he dado todo tipo de respuestas, entonces siempre son las mismas. Creo que lo más importante es el mensaje que le estoy dando a toda la gente, que se den cuenta de que todos nosotros somos Dios, todos, no unicamente seres humanos, si no perros, gatos, rocas, estrellas, todos somos Dios, o sea nacimos siendo Dios, pero no nos damos cuenta.

El mensaje es que tomemos conciencia de que todos somos Dios, piedras, minerales…

Los Dakota querían creerlo, porque puede sonar lógico, todo es Dios, pero no unicamente es el saberlo si no realmente no tener duda de que sí lo somos y con eso el respeto hacia todo lo existente, empezando por uno mismo, porque unicamente podemos dar lo que tenemos, no lo que no tenemos.

¿Usted permite que las pequeñas cosas le dejen huella?

Pues no es que lo permita o no, pequeñas cosas o grandes cosas suceden, puede que dejen huella o no, pero no me voy a estar fijando en esto, simplemente voy a reaccionar de acuerdo al acontecimiento que esté sucediendo.

Yo espero que esta pequeña entrevista deje una pequeña huella en los lectores de la revista y le agradezco muchísimo su tiempo.

Y tienen todo mi cariño y por favor envíe mi cariño a todos aquellos que lo lean.

Gracias y a seguir escribiendo, a seguir difundiendo tanto amor y tanta bondad para que podamos seguir siendo mejores como humanidad.

Así va a ser.

Reciba un gran apapacho.

La importancia de la escucha y el silencio de Alberto Álvarez Calero

Título: La importancia de la escucha y el silencio. Dos valores imprescindibles para vivir en una sociedad de ruidos.

Autor: Alberto Álvarez Calero

Nº de páginas: 184

Editorial: Amat Editorial

ISBN: 978 84 18114 28 1

Año de edición: 2020

 

Decir que “La importancia de la escucha y el silencio” nos ha dejado sin palabras puede sonar a chiste fácil pero es que realmente es así. La escucha y el silencio, dos valores imprescindibles para vivir en una sociedad de ruidos, reza el subtítulo del libro. ¡Cuánta razón!

Alberto Álvarez Calero da extraordinarios argumentos para que disfrutemos del silencio, practiquemos la escucha activa y mejoremos las relaciones con las demás personas y con nosotros mismos. Comienza el libro recordando el origen etimológico de la palabra «Escuchar», nos dice que procede del latín «auscultare» y significa «oír con delicadeza y atención». A partir de ahí nos invita a reflexionar sobre los aspectos de la escucha y nos recomienda que para ejercitar la escucha:

«Cada persona tendría que ser consciente de cualquier sonido que ocurra en los alrededores durante unos minutos, para darse cuenta que realmente solo escucha plenamente si hace un esfuerzo de concentración».

La clave es la concentración. En la actualidad se ha puesto de modo decir «mindfulness» pero realmente de lo que se ha de tratar es de vivir evitando distracciones para poder hacer cada cosa con el correcto estado de concentración pues, como dice Alberto, «En muchas ocasiones la mente no está despejada para recibir toda la información que el otro quiere transmitir, ni el tono emocional que lo acompaña».

Me quiero imaginar al herrero de la edad media haciendo espadas con el hierro fundido, el fuego al máximo, dando golpes al metal situado entre el martillo y el yelmo. De pronto se detiene para comprobar si le han llegado mensajes por el whatsapp. Quizás así hubiera habido menos guerras por falta de material. Fuera de bromas, la sociedad del bienestar actual tiene muchas cosas buenas pero también algunas malas, si las reconocemos podemos hacer una sociedad todavía mejor. El maestro y director de orquesta Álvarez Calero nos hace reflexionar:

«Se percibe en las nuevas generaciones una cada vez más preocupante dificultad por desarrollar el discurso oral. Estando inmersos los nuevos jóvenes (y los no tan jóvenes) en las propuestas audiovisuales tan atractivas que la sociedad contemporánea propone, les cuesta mucho mantener el silencio, la concentración».

Leer este libro debería ser obligatorio en todo centro de formación:

«Más que rogar atención los profesores, habría que reeducar a los estudiantes a saber escuchar en el sentido amplio de la palabra y durante los diferentes momentos del día».

Al silencio le dedica más de la mitad del libro. El silencio se ha convertido en un bien muy preciado por su escasez. Hay que redescubrirlo. No es lo mismo el silencio de la plenitud de los enamorados que el obstinado que surge de una discusión en la que la palabra ha fracasado. Y nuestro querido Maestro vuelve a insistir en la educación:

«Para aprender no solo hace falta recibir informaciones, sino también consolidarlas, interiorizarlas. Y para ello se necesita el silencio y la escucha. Oímos con los oídos, pero escuchamos, además, con los ojos y la mente».

A lo largo del libro nos da un listado con diferentes tipos de silencio y su pequeña descripción:  el silencio epidérmico. el interior, el obstinado, el de la plenitud, el ético, el estético, el impuesto, el masivo, el compasivo, el cruel, el creativo, el ascético y místico, el litúrgico, el de los recién nacidos y el de los muertos o los silencios discursivos, los estructurales, los epistemológicos y psicológicos y los normativos. Seguro que si meditamos estás categorias, en silencio, se podrían añadir algunos tipos de silencios más como el de la censura o, como el título de la película de 1984 dirigida por Roland Joffé «Los gritos del silencio»… que quizás sean aquellos gritos que se escuchan por callar atrocidades de las que somos testigos a lo largo de la historia.

«El silencio se relaciona con la calma pero no siempre es así. La «no» respuesta materializada en el silencio puede tener su transcendencia e incluso su repercusión posterior». «El silencio no tiene por qué ser la ausencia de sonido. Tampoco tiene por qué ser una renuncia, sino una pausa, una reflexión, una elocuencia. Y es que hay silencios que en ocasiones se gritan, censuran, claman o hieren más que las palabras. El lenguaje verbal no es solo palabra, sino palabra y silencio».

Como decía Mozart y nos recuerda Alberto Álvarez, «La música no está en las notas, sino en el silencio entre ellas». La vida es aquello que se dice, se piensa, se escribe y también es lo que se calla, lo que se silencia, lo que se oculta. Recordando una frase que escuché en una conferencia hace tiempo… es fácil portarse bien cuando nos ve pero, ¿y cuándo nadie nos ve? Hay cosas que hay que mantener en secreto, otro tipo de silencio. La honestidad y el honor también están relacionas con los silencios… vivir sin tener que esconder secretos por los que nadie tenga que cerrarte la boca.

«La palabra no puede prescindir del silencio, porque este se entrelaza en la enunciación de la palabra. Pero el silencio si puede abstenerse de la palabra».

Enhorabuena Alberto, nos ha encantado tu libro tanto que lo transcribiríamos completo. Creemos que es de obligatoria lectura y lo diremos en todos los espacios en los que tengamos posibilidad. Y los ejercicios que propones al final del libro son aptos para escuelas, colegios institutos, familias, universidades, empresas… pues todos tenemos algo que recordar o aprender en torno al silencio y la escucha.

Gracias por compartir tantos conocimientos que seguro harán reflexionar, en silencio, a nuestros lectores.

Reseña realizada por Jose Mª Escudero Ramos

Noche de Reyes 2021

Desam. Ferrandez, Madrid, 7 de enero de 2021

A lo largo de 2020, Susurros de Luz ha estado muchas veces en la calle junto a los amigos que tienen las estrellas por techo, en muchas de esas ocasiones he estado junto a ellos.

He ido a repartir desayunos y cenas junto con otros colaboradores de la asociación. Desde hace meses, cada miércoles vamos a la glorieta de Embajadores, donde hay unos baños públicos en los que nuestros amigos pueden ducharse por cincuenta céntimos, es a la puerta de ese espacio donde acudimos a ofrecerles un café caliente con un bizcocho, un kit de aseo y el ticket para el baño, zumo y un Huesito, a veces ropa o libros dependiendo de la donación que hayamos recibido. Otra de las tareas que hago, hacemos, es ir a recoger ropa y libros para repartir junto a los víveres.

El cabecilla de esta hermosa ONG es mi pareja Jose Escudero y, además de lo que delatan las fotos que compartimos en la web o en redes sociales, nos encargamos de la compra y preparación de todo lo necesario para cada salida, después, al regresar a casa, nos queda limpiar las bolsas y los termos y reorganizar el sobrante que quedará listo para la siguiente salida. Todo esto lo hago de corazón por… “exceso de amor que siento por la humanidad”, lo pongo entre comillas porque no sé muy bien como explicar el por qué salgo… la verdad es que disfruto muchísimo, tanto con los que viven en las aceras o soportales como con mis propios compañeros de salidas solidarias.

Casi diría que somos nosotros los que más necesitamos ir a la calle para charlar y estar junto a esas personitas que no tienen hogar, o que tienen pocos recursos para pagar la comida que necesitan. Es muy gratificante para mí escuchar y que me escuchen, porque decir que ayudo o ayudamos a estos humanos que por circunstancias se ven en la calle es demasiado prepotente por mi parte, pues no creo que entregar un café y un bizcocho o un caldo caliente a la semana sea ayudar, de hecho no necesitan comida, ya que somos muchos los que nos dedicamos a repartir algo de comer por las calles; creo que lo que más aportamos es nuestra voz con lo que logramos que  se sientan individuos “visibles e interesantes”, al menos para callejeantes como nosotros: nos acercamos, les preguntamos cómo están, cómo se llaman, qué necesitan.

Todas estas almas que se pasan el día desplazándose de un lado a otro, tienen vidas interesantes y muchas anécdotas que contar, algunas te tocan el corazón, otras son increíbles…

Ahora os voy a contar la última salida que hicimos la noche del día 5 de enero, la noche de Reyes.

Y como Reyes nos sentimos… aunque realmente fuimos seis colaboradores, o sea seis Reyes los que salimos a vagar por las calles de Madrid.

Fue una noche muy fría, de esas que congelan hasta el alma, en algún momento miré el móvil y estábamos a 1 grado. Llevábamos caldo y café, a lo que nuestros amigos no se pudieron negar por las bajas temperaturas, solo con ver los termos ya sabían que sus panzas entrarían en calor. Cuando les preguntábamos ¿café o caldo? Alguno contestaba de los dos por favor, ja, ja. También llevábamos tortillas, wraps, zumos, piña y melocotón en latas, roscón y los famosos Huesitos de chocolate ante los que todos sonríen como niños al recibir la chocolatina. Aprovechamos para ofrecer libros, no un libro, no, en plural, libros, ya que podían coger varios, cosa que normalmente no sucede porque al llevar su casa a cuestas, bien en mochilas, carros, o bolsas en las cuales comprimen sus pertenencias, les resulta demasiado pesado para acopiar varios ejemplares. También repartimos algo de ropa de abrigo.

Me sentí como un Rey porque les daba lo poquito que llevábamos y sobretodo, nos dimos nosotros, nos entregamos sin reparos. Les felicitamos el nuevo año, les abrazamos y escuchamos todo con muchísimo respeto y cariño. Por Arenal, había una artista que vendía lo que pintaba, Esther, no tenía mucha fe en ella y así nos lo contó, le dimos nuestra impresión y charlamos con ella animándola a que siguiera con su bello arte… otro amigo nos contó que tenía habitación para dormir pero que no le alcanzaba para nada más, ni comida, ya que cobraba una prestación bajita… otros iban buscando buenos cartones con los que refugiarse entre ellos, junto con alguna manta, pasar una noche más de este frío invierno…

Foto de Marta Aguilera

Llegamos a la «casa del sonrisas», le hemos puesto este mote porque es un hombre que no sabe dejar de sonreír, y como ya estaba en su «cama», su cama/casa es un saco de dormir enrollado en dos mantas y cubierto de cartones y un plástico que posiblemente antes fuera una enorme bolsa de basura, sacó la manita para que le diéramos su huesito y su caldo, eso sí, sin parar de agradecer por este tentempié caliente… seguimos y nos encontramos con Emilia, nos contó, muy enfadada, su mala experiencia en un centro médico, conseguimos que después de despotricar nos regalara su bella sonrisa…

Y así fuimos deambulando por las calles de Madrid deteniendo nuestro paso con cada indigente que encontrábamos, conocido o desconocido nuestro, para ofrecer las viandas que iban dentro de los termos, y nuestro palique, haciéndose una noche muy amena en la que todos nos sentimos muy agradecidos por poder vivir estas experiencias.

Como broche final a una noche de Reyes espectacular, nos encontramos a una parejita de enamorados, que recién se habían enterado que esperaban un bebé, la mamá preñada de un mes estaba muy sensible, al enterarnos de que estaba embarazada le dimos la enhorabuena, sus ojos brillaron de sorpresa y cuando le dimos la enhorabuena al papá, este rompió a llorar, diciendo que la amaba mucho, nos contaron que hacía mes y medio que se encontraban en la calle y también como habían llegado allí, Eduardo es peruano descendiente de franceses y con un acento muy suave le decía a Arantxa, su amada, que la llevaría a Perú, al Machu Picchu, a lo que todos dijimos, entre risas, que les queríamos acompañar. Por suerte llevábamos algún tubo de crema que dimos a la joven para que se cuidara la barriguita. A esta pareja le gusta mucho leer y se eligieron varios libros, sin parar de dar las gracias, con muchas lagrimas al borde de la caída tanto en sus ojos como en los nuestros. No es habitual encontrarse con parejas y menos que ellas estén en estado de buena esperanza, es la segunda que conocemos este año. Con la pregunta de «¿necesitáis algo?» nos despedimos de ellos, asegurándonos antes de irnos de que esa era su «dirección habitual» para volver otro día a charlar e interesarnos por el crecimiento de este bebe que en la noche de Reyes conmovió a sus padres y a todo el equipo de Susurros de Luz.

Una vez acabados los enseres que llevábamos, cada colaborador se despide con un gran abrazo que sin palabras dice «otra noche fascinante», una experiencia tan brutal como la vida entre cartones. La emoción es palpable aunque todos sabemos que no ha sido la última noche en la que ocupamos nuestro tiempo libre en locuacidad callejera mezclada con amor y pasión por lo que hacemos, donde todos disfrutamos de esos momentos que no se repiten y que grabamos en la retina de las cosas que valen la pena recordar eternamente.

De regreso al lugar en donde todo empezó, reparo en que tengo un frío inmenso, que apenas siento los pies por su estado de heladura, las manos y otras partes de mi cuerpo están ateridas, un pensamiento triste invade mi cabeza, si yo por estar cuatro horas en la calle tengo el helor incrustado en mis huesos ¿cómo pueden nuestros amigos aguantar este tipo de vida? Quiero borrar este razonamiento para que no empañe la alegría que desborda mi corazón, no todos los días me puedo sentir como una Reina…

Cuando regreso a casa no paro de bendecir todas las comodidades del modesto hogar que comparto con Jose, que hace a la vez de cobijo y mansión de un par de corazones que disfrutan de una noche de Reyes pasando frío junto con las almas de la calle.

Gracias a Susurros de Luz, a los compañeros/cooperantes y a todos los que confiáis en nosotros para depositar vuestras donaciones con tanta complacencia y así nos permitís que hagamos de Reyes muchas veces al año; al final sale ganando toda la humanidad porque ganan nuestros amigos sin techo, ganamos nosotros, los cooperantes, y esa bonita energía crece y se amplifica rozando a muchos seres que están a nuestro alrededor.

Gracias de corazón y bendecido 2021.

Nochebuena 2020

Jose Mª Escudero Ramos, Madrid, 6 de enero de 2021

Llevamos un 2020 con tanta tarea, repartiendo tanto amor en las calles, que no podía ser menos al final del año. Ya hemos pasado el 7 de enero y no he escrito nada sobre nuestra salida a dar cenas en la noche del 24 de diciembre, la Nochebuena.

Recuerdo la primera noche que salí a dar cenas, creo que fue hace ya 5 años, se dice pronto. Luego me acompañó mi amigo y cofundador de Susurros de luz, Luis, a quien hemos echado de menos este año. Con el paso del tiempo hemos ido creciendo. Lo que empezó como un sueño de Quijote, bueno en verdad de Escudero, se ha convertido en una asociación que ya lleva tres años saliendo por las calles de Madrid a dar calor en las noches frías, y otras cosas de las que pronto daremos cuenta en la Memoria 2020.

Desde mi primera crónica de Nochebuena hasta hoy hemos ganado en experiencia y, quizás, haya perdido en emociones. Recuerdo las primeras narraciones que las escribía con lágrimas en los ojos, ahora lo vivo y las cuento de otra forma. Hay otro tipo de emociones y sentimientos. Hay menos miedos, todavía hay sorpresas, hay gestos que emocionan y almas que enamoran. Personas que sorprenden y mucho trabajo por hacer. El tiempo y las experiencias nos hacen crecer lo cual es bueno. Si perdemos el espíritu del comienzo, la asociación dejará de existir. No queremos morir de éxito sin llegar a poder cumplir objetivos, por eso se han de poner pautas, fechas, adquirir compromisos, equivocarnos y aprender de los errores. Susurros de luz hace y comparte las experiencias. Queremos ser ejemplo de la toma de conciencia a través del pensamiento y la acción. No solo se han de tener buenos pensamientos, buenas ideas, hay que llevarlas a cabo en la medida que podamos en cada momento. Por eso observamos, escuchamos, leemos, e intentamos aplicar todo aquello que creemos es bueno para la humanidad. Debería escribir más crónicas de las salidas, al menos una cada mes, no solo dejarlo para la Nochebuena. Lo pongo por escrito para que quede constancia del propósito de año nuevo.

Destacar de la Nochebuena del 2020 que vinieron Rafi, Marta C., Andrea, Javier, María, mi hija y su madre, mi querida Nines. Para mí ha sido un sueño pode compartir esta noche con María y su madre. Hemos disfrutado mucho escuchando a nuestros amigos de la calle. Hemos repartido caldo y cafés calientes, tortillas, fruta, zumos, ropa de abrigo, gorros, guantes, mascarillas y libros pues la soledad de la calle es menos dura leyendo.

Conocimos a Erickson, un hombre que vive desde hace poco entre cartones, no supimos de donde viene, habla portugués, nos pidió que le diéramos unas clases de castellano para que pueda aprender lo básico. Estamos en ello.

A lo largo de la noche tuvimos muchas conversaciones de todo tipo con varias almas libres. Casi al terminar, fuimos a un callejón donde sabemos que van a dormir unas personas que conocimos durante el confinamiento y que ahora vemos cada miércoles en los baños de Embajadores. Fuimos a última hora, cuando cierran los negocios de alrededor. Se llevaron una gran alegría, nos agradecieron que pasáramos por ahí, «la noche del 24, en vez de estar celentitos en casa con la familia”. Lo que no sabían es que estábamos en familia, porque Susurros de luz se ha convertido en eso, una pequeña gran familia.

Ojalá tuviéramos una varita mágica pero es que entonces las cosas no serían como son y no las veríamos tal y como somos. Somos susurros de luz.

Me encanta hacer que las cosas pasen, que las personas puedan sentir, tanto los que repartimos caldos como los que recibimos amor, que somos todos.

Me gustaría compartir un texto que Nines, la madre de mi hija, compartió en redes sociales esa misma noche. Son palabras con mucha emoción.

!Feliz Navidad para todos! para nosotras este año fue distinto, salimos a repartir comida a esas personas que por múltiples razones viven en las calles. Algunos porque han traspasado la fina línea entre la cordura y la locura, otros por que los vicios destruyeron sus vidas, a otros las crisis les dejaron sin trabajo ni casa y así podríamos contar y contar… Pero a pesar del frio y las horas en la calle lo pasamos bien, hubo mucha gratitud, risas y charlas mientras disfrutaban de un caldito caliente ó un café, no es tanto la comida para ellos sino el placer de compartir un poco de conversación en una noche tan especial. Esas personas tienen nombre y apellidos y una historia de vida detrás.
La verdad es que a pesar de todos los problemas de la vida diaria, somos afortunado
s.

Ojalá tuviera una varita pero entonces no habría nada por lo que sentir… Gracias a todas las personas que hacen posible que podamos hacer nuestra labor, voluntarias, colaboradoras, donantes… Gracias a Evitasguay porque sus sudaderas aportan mucho más calor que cualquier abrigo: amor para Almas de construcción masiva.

Gracias por permitirnos sentir rabia, dolor, tristeza, amor, gratitud, plenitud… la vida es bella a pesar de todo. La vida es vida con todos sus altibajos y nosotros somos susurros de luz porque la certeza no se grita: se susurra.

Gracias

 

Sobre el arte de leer de Gregorio Luri, libro del mes de enero

Título: Sobre el arte de leer, 10 tesis sobre la educación y la lectura

Autor: Gregorio Luri

Editorial: Plataforma Editorial

Nº de páginas: 82 

Año de edición: 2020

ISBN: 978-84-17886-28-8

Este año comenzamos haciendo la reseña de un libro que es la transcripción completa de una conferencia que el filósofo, pedagogo y ensayista Gregorio Luri pronunció en el IV Forum Edita de 2019 en Barcelona.

¿Y qué podemos decir de este libro? Que es una MARAVILLA… en mayúscula.

Agradecemos a Plataforma Editorial haber publicado <<Sobre el arte de leer>> pues seguramente la conferencia se pueda escuchar en alguna plataforma de internet, pero el poder disfrutar de un libro que fomenta la lectura mientras sentimos el tacto del papel, el poder subrayar aquello que llama la atención, que es casi todo el libro, sentir el estímulo que ejerce la lectura en la mente y la emoción por todo el cuerpo, deleitarse lentamente de cada palabra, de cada frase. En definitiva, parar, pensar, meditar y leer… ES UNA MARAVILLA.

Un libro pequeño, de letra grande y cómodo de leer que, aportando diez tesis, con datos y frases de insignes personas, nos convence de que es mejor leer en papel que en digital y, sobretodo, que es bueno, muy bueno, leer. <<Sobre el arte de leer, 10 tesis sobre la educación y la lectura>> es un libro que debería estar en todos los centros educativos y que todo educador debería leer.

Para terminar voy a compartir unas líneas de Sobre el arte de vivir:

Aprender a leer, y este es mi resumen de lo dicho, es aprender a leer rápido en la escuela para estar en condiciones de practicar la lectura lenta en la universidad…

El que bien aprende a leer y ejerce con constancia la lectura, no solo leerá libros sino también «leerá  la sociedad».

Dejamos un año lleno de lecturas y comenzamos otro con muchas cosas por escribir.

Editorial Enero 2021

Despertando

Una mañana de miércoles, durante los desayunos que repartimos en los baños de la glorieta de Embajadores en Madrid, se nos acercó un joven con bastante mal carácter. No sé si venía algo colocado o con resaca, el caso es que no paraba de provocarnos de diferentes formas. Velando por la seguridad del equipo tuve que lidiar con la situación de la mejor manera que supe. El joven y yo tuvimos unas palabras, durante el diálogo me responde «tengo mal carácter porque me acabo de desperar». Antes de que se fuese me acerqué a él y le dije que posiblemente, con el tiempo, llegaríamos a ser buenos amigos. Así le arranque una sonrisa. No me gusta quedarme con un malestar en el corazón.

Pasados unos días, hablando con un amigo, le conté lo ocurrido y mientras narraba la aventura vivida reflexioné… La experiencia es una metáfora de la vida misma. Estos meses de confinamiento y pandemia se han repetido muchos mensajes que decían que estamos despertando, vamos a salir de esta siendo mejores personas…

¿Estamos siendo mejores personas?, ¿estamos despertando? Seguramente, lo que ocurre es que hay cada uno que tiene un tipo de despertar, a algunas personas hay que tratarlas con tarjeta de visita lo que nos hace ver que cada uno despierta de una forma, a su ritmo y con su carácter.

Nuestro gran despertar es cuidar de los que lo tienen malo, procurando no dejar ningún malestar en nuestros corazones.

Los iluminados y los no tan iluminados, los despiertos y los dormidos, los borregos y los lobos, los perros pastores y los pastores… ¿Quién es el verdaderamente iluminado? Todo ser al nacer es luz y a la luz llega, las madres nos entregan, nos dan al mundo para que brillemos. Nos dan a luz. La pregunta que se podría hacer ahora sería ¿en qué momento perdemos esa luz que pasaremos buscando, de una forma u otra, a lo largo de la vida?

La vida es un juego de luces, es el mito de la caverna de Platón, es la gran proyección del proyector cósmico de luces y sombras, es maya, el velo de la ilusión, es la magia del milagro. La vida es, en definitiva, una partida… cuando mueres juegas tu última partida en este plano. ¿Habrá otros?

Si somos actores no paramos de filmar tomas, algunas de ellas las llamadasfalsas”, en diferentes planos, escenas de tantas vidas como uno quiera creer. Estamos en un constante ensayo, iluminados por una gran fuente de luz, en un plató, escenario o teatro, y a su vez proyectamos nuestras sombras.

¿Hacia dónde nos dirigimos? Unos días a la fuente de luz y otros a la sombra. Lo que nos hace ser conscientes de dónde estamos en este momento es la toma de conciencia. Ser conscientes, acabar con toda creencia limitante y volar con la mente hasta lugares que jamás pensamos podríamos llegar.

Os invitamos a que apuntéis en la lista de propósitos de año nuevo dos de los que a nosotros nos hacer volar por otros mundos: “meditar y leer todos los días”. No vamos a cambiar nada pero vamos a alcanzar cotas inimaginables de cordura, que en estos locos tiempos que vivimos nos va a venir muy bien.

Feliz 2021

Jose Mª Escudero Ramos

Fundador y editor de la Asociación y Revista Susurros de luz