Bendita verdura

Desam Ferrández en Limpio, Paraguay

 

Llevamos días en Paraguay y la experiencia esta resultando sumamente enriquecedora tanto en el ámbito del aprendizaje como en el social, la gente es amable y muy abierta, son grandes anfitriones. Los caprichos del destinos provocan que tengamos que venir a Paraguay para aprender a mejorar la atención con nuestros invitados.

El viernes tres, por la noche, fuimos a cenar a casa de la vecina, Analia y toda su familia nos abrieron su casa y quisieron celebrar con nosotros el día de la amistad, al final acabamos cantando karaoke ja ja, jamás pensé cantar a Camilo Sexto en un karaoke y en ¡Paraguay!

Hay días que viene todo rodado y además bonito.

Pues bien parece que aquí los días son así de bonitos.

El sábado cuatro hemos tenido la fortuna de ir a ver unas huertas, dirección del Chaco por la ruta nueve, en Beterete Cué distrito de la colonia de Villa Hayes.

La licenciada Emil nos invitó a visitar las huertas de su tío Marcelo, he disfrutado como una cría y he quedado encantada tanto por la fruta y las verduras que cultivan como por la amabilidad de las personitas que hemos tratado, también por la generosidad que han mostrado con nosotros.

Tenían la huerta limpia, ordenada y muy, muy cuidada, en contraste con la suciedad y el desorden que se puede ver en el resto del municipio.

En la zona de Conavi, que es donde vivimos, es difícil encontrar verdura de hojas y aquí me han cautivado las acelgas, esbeltas, con sus grandes hojas tomando el rico sol. Anhelaba encontrar este tipo de verdura que tan acostumbrada estoy a comer en Castellón.

He conocido el árbol del mango, del mamón (en España conocido como papaya), también la guayaba, árboles que son autóctonos y están por todos lados, creciendo y dando fruto sin ningún tipo de cuidado.

Hemos podido ver la mandioca, cuya planta es muy alta, hasta hemos podido recolectar unas cuantas, también nos explicaron como plantarlas para la futura huerta que vamos a hacer en el Tinglado. Entre la mandioca habían plantas de batatas, aunque esas por no ser temporada no hemos podido recolectar ninguna.

Nos han dado orégano, burrito, cebollitas, limones que por cierto hay de varios tipos, pero el nacional es de color naranja en lugar de amarillo como los de España, también hay otro tipo más pequeño y verde, lo que conocemos como lima en nuestra tierra.

Tienen preciosas plataneras en plena floración, con grandes pompones de plátanos.

Y si cabe mayor placer para los ojos, hasta disfrutan de unas diminutas y hermosas orquídeas amarillas adornando los árboles..

Mis sentidos y mi vista no dan abasto con tan grato paisaje, tierra fértil trabajada por manos agradecidas, gente humilde que abre sus puertas a desconocidos.

Yo estoy enormemente feliz, feliz es poco para definir como me siento, muchas veces las palabras se quedan pobres para explicar los sentimientos que me embargan.

A la hora de la comida preparo una ensalada con lechugas recién arrancadas de la tierra, me saben a gloria, tanto que se me escapan unas lagrimitas de gratitud tanto por poder paladear la fresca lechuga, como por poder disfrutar de este ahora tan inefable como real.

En el colegio SEO donde colaboramos a través de Amor en acció, estamos escribiendo un Diario de gratitud con los jóvenes y mientras comemos, bromeo con Jose diciéndole que necesitaría todo un diario para escribir la lista de cada uno de los agradecimientos que llevo a lo largo del día y dar las gracias porque hoy  he estado en el paraíso.

Mil gracias, universo, por poner personitas tan hermosas y gentiles en nuestro camino.

 

2 comentarios en “Bendita verdura

  1. Marinieves

    Qué bonito lo cuentas Desam..!!
    He visitado la huerta contigo de lo bien que lo describes …. qué rica la lechuga !!

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