Congreso Meditación y Contemplación

He visto 11 conferencias del Congreso Meditación y Contemplación que ha organizado la Universidad de la Mística de Ávila.

Escribo esto tras mi sesión matinal de meditación. Me gustaría hacer como el Dr. Amit Goswamit, físico cuántico, a quien tuve oportunidad de entrevistar en el congreso de Conciencia Cuántica el pasado mes de mayo, vivir en permanente estado de meditación contemplativa, vivir meditando, desde que me despierto hasta que me duermo, para poder ser consciente de cada instante, alcanzar la consciencia plena de que todos somos lo mismo, y no solo sentir las emociones de los demás como si fuesen mías, sino no permitir que no me afectan, estando libre de todo apego a sentimiento e ilusión. Ayudar y ayudarme, pues el semejante soy yo, y lo que hago a los demás, malo o bueno, me lo hago a mi.

Me gustaría estar en constante estado de meditación contemplativa, meditar en movimiento en la vida cotidiana y acariciar al prójimo con mi sonrisa, para que pueda sentir mi amor incondicional al mismo tiempo que yo recibo el suyo como si fuese el mío propio, y amarme, que es lo que más nos cuesta, amarme más que a nada en el mundo para que pueda amar a los demás más que a mi mismo, esta frase la intuí en una sesión de Reiki, otro tipo de meditación y muy hermosa, donde sientes las emociones de otro, conectas con un plano superior, te entregas y recibes los mensajes de los sabios, una vez que dejas de ser uno para llegar a ser todo.

Me piden que escriba en cuatro líneas las ideas más representativas de cada ponencia, pero no me fluye, necesito contar todo lo que he aprendido. Me encanta leer, aprender, escuchar, asimilar. He tomado 17 folios de notas de todas las conferencias, ha habido cosas que me han gustado mucho, otras no tanto, me han atraído unos ponentes más que otros, lógico, pero de todos he aprendido, ahora toca asimilar y que saquen en mi lo mejor, para poder vivir una vida desde la quietud en movimiento, desde el amor incondicional, la entrega y la meditación, ya sea bajo la cúpula celeste, sintiendo un micro cosmos dentro de un cosmos que está dentro de otro enorme cosmos, o escuchando ese silencio ruidoso en la soledad contemplativa, ya sea buscada o impuesta. ¿cómo será de maravilloso ese universo que a veces nos “impone” lo que necesitamos sin que nosotros lo sepamos?

Me ha encantado saber de los Esenios Terapeutas; me ha encantado escuchar hablar de Santa teresa de Jesús, de San Juan de la Cruz, otra vez. En mi valiente ignorancia he descubierto a Miguel de Molinos, a quien leeré, así como a otros místicos franceses; he visto la relación entre la filosofía alemana y la mística, me ha acordado a mis clases de filosofía en las que estudiaba a Platón y salía diciendo que yo era Platónico, luego que si aristotélico, luego me convencía Kant, Schopenhauer, como San Agustín o los pensamientos zen. Y es que al final somos todos una misma verdad desde diferentes puntos de vista, todos somos uno y desde el respeto y el amor incondicional todos podemos convivir y aprender lo mejor de cada pensamiento para hacernos bien a nosotros mismos y algo más que nos trasciende, el bien a la humanidad para la que, lo sepamos o no, estamos a su servicio.

Me ha encantado escuchar las conferencias, me ha servido de mucho, tengo que seguir leyendo y descubriendo otras corrientes como la meditación sufí a la que un ponente mencionó pero no se dijo mucho más, y el pensamiento sufí, en mi humilde opinión, es maravilloso también pues seguirlo, como seguir al budismo, te hace ser mejor persona.

Me hubiese encantado haber estado allí, en la Universidad de la mística, el fin de semana del congreso, conviviendo y participando pero hay dos factores que me lo pusieron difícil, uno el factor trabajo, justo ese fin de semana tuve que impartir un curso de Reiki de primer nivel en el que hablé de muchas de las cosas de las que se hablaron en el congreso. Otro factor, el dinero, vivo en la abundancia y tengo todo lo que necesito en todo momento, a pesar de eso, he hecho un esfuerzo muy grande, debido al momento de cambios drásticos en el que me veo inmerso, para poder sacar 75 euros para pagar la asistencia online, pero ahora sé que lo que me decía el instinto era real, este congreso me iba a venir muy bien, y es que a veces, es muy bueno escuchar y hacer caso a ese instinto que marca nuestro camino.

Conocí la Universidad de la Mística el pasado mes de julio, una vez más hago gala de mi ignorancia. Fue gracias a que canto en el coro del colegio Jesús Maestro, y cantamos en la Clausura del Encuentro de teresianas que hubo allí, en Ávila. Por cierto, cantar en un coro es una forma más de orar, meditar y transmitir energías de amor incondicional a través de las ondas vibratorias sonoras unidas con el poder de la palabras, es algo tan maravilloso…cuando canto el Baba Yetú o el Gospodí, que son el Padre Nuestro en suahilí y en ruso respectivamente, siento salir la energía por mis manos como si estuviese en una de las mejores sesiones de Reiki, es pura emoción, puro amor incondicional, que es al final lo que a todos nos une.

Pues ese fin de semana dormimos en el albergue de la CITES, y yo que soy una persona muy curiosa me fije que había este congreso, me llamó la atención. El universo, Dios, la Fuente, hizo posible que yo estuviese de oyente online siguiendo las ponencias.

Me encantaría poder estar presente en algún taller u otro congreso, estaré pendiente del programa de esa universidad y si puedo, en algún congreso estaré por ahí contemplando, aprendiendo.

Gracias, Uni, gracias, universidad de la mística.

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