Conversando con… Don Miguel Ruiz

Entrevista realizada vía Vídeollamada por Jose Mª Escudero Ramos en diciembre de 2020 .

Don Miguel Ruiz es autor del Best Seller Los Cuatro Acuerdos, un libro de sabiduría tolteca. Acaba de publicar El actor, con este libro comienza la colección Escuela de Misterios que en España publica la editorial Urano. Nos quedamos con ganas de ver a Don Miguel Ruiz hace unos años en un macro evento que hubo en Madrid pero por problemas de salud no pudo venir. Ahora la tecnología ha permitido que la entrevista sea posible y nos veamos las caras, aunque sea a través de una pantalla. La energía se siente y nosotros agradecemos mucho el tiempo que nos dedica.

Muchas gracias por su tiempo.

De nada, es un placer para mí.

¿Cómo concibió Los Cuatro Acuerdos?

Todo empezó cuando era médico cirujano y me di cuenta que era más importante entender como funciona la mente humana. Entonces dejé de ejercer y empecé a practicar. Creé un grupo que fue creciendo bastante, poco a poco, con el compromiso de poder estudiar la mente humana con mis estudiantes. Fue un periodo de unos diez años de estudio, durante los cuales me llevaba a los estudiantes a muchos lugares del mundo, especialmente a Teotihuacán, cerca de México. El resultado fue la creación de esos cuatro acuerdos. Aunque es muy simple, es puro sentido común, el reto era ponerlo en palabras y de una forma en que todos pudieran entenderlo y practicarlo.

Cuanto más sencillo, mejor.

Estaba planeado que fuera una guía para que los que lo leyeran les fuera ayudando a encontrarse a si mismos.

Escribir con un lenguaje sencillo facilita la lectura, ¿y la comprensión?

Escribir ese libro fue muy sencillo, estaba todo en mi cabeza. Lo interesante es que cada vez que alguien lee el libro de nuevo se encuentra con algo muy distinto a la vez anterior, se encuentran muchas cosas más. El libro está muerto, o sea, el conocimiento está escrito pero, al leerlo, el lector le da vida y dándole vida, esas ideas se van a complementar con el lector y van a retar muchas de las creencias que el lector tiene. Terminan de leer el libro, causa un impacto, se adaptan a ese impacto y cuando lo leen de nuevo es como si estuvieran leyendo otro libro, pero el libro no cambió, es el lector el que cambió, cambió sus creencias. Está listo de nuevo para leerlo y dar vida otra vez a ese libro y encontrar muchas más cosas de las que antes no se percató.

Leemos, aprendemos, pero luego tenemos que digerir e integrar el conocimiento adquirido. Una vez integrado, se puede aplicar todos los días.

Y lo vas adaptando poco a poco, porque cada vez que lees el libro, tu conocimiento se va transformando y lo mismo se transforma tu forma de ser, por eso es muy distinto para toda la gente. Muchos ven lo que otros no ven y es un libro que está hecho para que todos entiendan, desde la persona que difícilmente fue a la escuela hasta la gente más inteligente del mundo.

Acabas de presentar El actor, el primer libro de la colección Escuela de misterios.

Es una colección de unos ocho libros, tienen una secuencia lógica. El libro anterior a El actor, Las tres preguntas, salió muy interesante. En él explico que los cuatro acuerdos son el instrumento que usamos para contestar esas preguntas y que las contestaciones de esas preguntas van cambiando como crecemos, conforme agarramos experiencia, conforme nosotros nos vamos modificando. Una vez terminé ese libro, empecé con la serie de Escuela de misterios que es como la universidad que abarca todo el mundo y a todos los seres humanos.

En oriente no piensan igual que en occidente, ¿puede abarcar este tipo de pensamiento también a la cultura oriental?

En su propio punto de vista, sí, porque todos los seres humanos somos iguales, venimos del mismo ADN, lo que va a variar es la gente que nos educa, porque todo existe antes de que naciéramos. Las costumbres cambian pero la forma en que nos conectamos siempre va a ser la misma, no importa que idioma se hable, es la misma.

En todas las culturas nos hacemos las mismas preguntas.

Y las preguntas se van contestando de acuerdo a como va uno evolucionando, a como va uno creciendo mentalmente. En Escuela de misterios es la vida la que es la maestra y nos está enseñando a cada uno de nosotros, revelando misterio tras misterio. De los primeros misterios que se nos revela es el lenguaje que hablamos, cualquier idioma, no importa, vamos a aprender lo que habla nuestra familia. Luego entramos a una escuela que también es otro de los misterios, por supuesto, y los maestros nos empiezan a enseñar a leer, a escribir, a hacer música, etc., etc.

¿Cuándo comienza la gran actuación?

En El actor damos cuenta de que los seres humanos siempre estamos actuando, inclusive antes de aprender a hablar, porque el escenario ya estaba preparado para nosotros antes de nacer, ya sabían que íbamos a nacer y todos estaban esperando nuestra llegada.

Al nacer teníamos la atención de todos sin ningún esfuerzo, luego ellos atraparon nuestra atención y nos enseñaron lo que ellos saben. Descubrimos, al ir creciendo, que el cerebro está más preparado para procesar lo que percibimos, entonces nos dimos cuentan de que había muchos críticos, que todos siempre estaban criticando lo que hacíamos y lo que no hacíamos y crecimos aprendiendo a criticar también, igual que nuestros padres, la sociedad, etc.

Y surgen los miedos a la crítica, a no ser aceptados.

Ese es el afán más grande como actores, el temor a la crítica, por eso siempre influye el qué dirán en nosotros, porque nos están diciendo como debemos ser. Es increíble darse cuenta de que todos siempre estamos actuando y no unicamente nosotros sino los demás también están actuando, nuestros hermanos y hermanas, nuestros padres, amistades, todo el mundo está actuando sin darse cuenta. Todos nos dicen lo que ellos creen que somos, es como un milagro que nosotros creamos una imagen que queremos proyectar tratando de satisfacer a todos esos críticos sin darnos cuenta que el crítico más importante, el principal, es el que está en nosotros mismos.

¿Quién es el peor crítico?

Nosotros somos los peores críticos para nosotros como actores porque nunca estamos conformes, siempre queremos hacer algo más.

Las críticas nos hacen variar nuestra actuación.

Nos empiezan a criticar y nos empiezan a catalogar lo que ellos creen que somos, ahí empezamos a actuar como respuesta a esas críticas. Empezamos a modificar lo que nosotros creemos ser y dejamos de ser auténticos poco a poco.

¿En qué momento?

Llega el momento en que somos, digamos, adolescentes y aquí llegan las hormonas en nuestro cuerpo, es un cambio dramático en el escenario. Adaptarse a los escenarios es algo muy importante.

La adaptación al cambio es la esencia de la felicidad.

Ahora con esta pandemia, de repente, nos cambiaron el escenario de una manera increíble y sin previo aviso. Muchos dicen que lo normal ya no es lo mismo y que nunca vamos a volver a lo normal. Realmente lo normal siempre ha cambiado, es el escenario que está cambiando todo el tiempo.

Estamos en un constante cambio.

Si esperamos vivir como a finales del siglo pasado, ese mundo ya no existe, ese escenario ya no existe, o el de los sesenta del siglo pasado, tampoco existe ese escenario. Todo evolucionó, todo cambió, nomás que en esta ocasión, con esta pandemia, el cambio fue muy rápido y la gente apenas se está adaptando a esos cambios de escenario.

Hemos de ser conscientes del escenario en el que estamos.

Nos damos cuenta de que la pandemia está en todo el mundo, que hay mucha gente que ha perecido, que los efectos secundarios son mucho mayores que la propia pandemia en sí, esta causa hambre, causa injusticia, falta de empleos, causa mucha angustia… De repente la gente empieza a actuar de una forma muy distinta, inclusive matrimonios que parecían muy sólidos empiezan a quebrarse. Si nos vemos desde el punto de vista de actores, vemos como nuestra actuación ha ido cambiando y ha hecho lo posible por adaptarse y esta es la clave principal: el aprender a adaptarse a los cambios de escenario lo más rápido posible.

Leí un pensamiento sufí que decía <<no eduques a tu hijo en base a tu tiempo si no en base al suyo>>, yo no puedo educar a mi hija “en los ochenta” porque estamos en el 2021, hay que adaptarse a los tiempos en que estamos, tomar conciencia de ese cambio es lo que te va a hacer ser “un buen actor”.

Y en muchas formas tu hija es mucho más autentica que tú ahorita porque está menos influenciada. Cuando ella se dé cuenta, va a ser más fácil para ella adaptarse a los cambios y, lo que es más importante, aprender a disfrutar la actuación que tenemos, o sea, hay que saber que estamos actuando y no criticar si es bueno o es malo, y darse cuenta que tenemos a nuestro alrededor un grupo de actores que están cambiando a cada momento. Somos unos actores multifacéticos porque los escenarios cambian depende donde y con la gente con que estemos, el darnos cuenta de esto nos da mucha ventaja, hace que nos adaptemos mucho más fácil y hace nuestra vida más fácil para nosotros.

Y no solo para nosotros, con respecto a los demás también pues al estar bien con nosotros seremos más auténticos con los demás.

Sí, por supuesto, pero lo importante es ver como nuestra autenticidad empieza a cambiar también conforme nos vamos dando cuenta y hacemos menos caso a los críticos. En cuanto dejamos de sacrificarnos para satisfacer las opiniones de otras gentes ves como te vas haciendo más y más autentico, hasta que llega el momento en que vas a hacer lo que tú quieres hacer y no lo que los demás quieren que hagas. Y además te vas a dar cuenta de que ya no tratas de imponer tu voluntad a los demás.

¿Se puede llegar a odiar al actor que es uno?

Mucha gente lo hace pero si te das cuenta, al contrario, si te amas, vas a tener mucha gratitud. Tener ese cuerpo, ya que ese cuerpo te da la oportunidad de poder expresarte, ese cerebro te da la oportunidad de poder soñar, de poder crear fantasías, aunque sepas que son fantasías las puedes disfrutar. puedes crear tu propio paraíso o tu propio infierno también.

Si somos actores de un gran teatro la pregunta es ¿hay realmente libre albedrío?

Pues lo hay y al mismo tiempo no lo hay, nosotros no escogimos ser humanos o nacer, desde el momento de nuestra concepción nuestro destino está completo. Nacemos, crecemos, posiblemente nos multipliquemos, envejecemos y vamos a morir. Eso es lo que va a suceder, ahora, el libre albedrío podría venir en el cómo lo hacemos, q decisiones tomamos… pero vamos a envejecer y no hay poder en el universo que pueda evitarlo. El destino está ahí para todos los seres humanos.

Escribe en El actor: «La verdad se suele olvidar en beneficio del espectáculo», «en toda función subyace la verdad que somos», ¿qué es la verdad?, ¿quién tiene la verdad?

Para empezar la verdad simplemente existe, creamos o no creamos, lo que es cierto siempre va a ser cierto, modificando lo que sea pero siempre es cierto. Esa verdad es absoluta, se nos va ir revelando a los seres humanos paso a paso, mientras descubrimos cosas que ya existen y siempre han existido. Cuando inventamos cosas simplemente estamos utilizando la verdad, aprendemos a utilizar la verdad. La ciencia trata de responder muchas de las supersticiones que la gente tiene y esas supersticiones desaparecen en cuanto la verdad llega. Por eso mucha gente tiene miedo a la verdad, miedo a que se descubra lo que tú crees de ti mismo, lo que crees acerca de los demás, y llegue a la luz. Las mentiras tienen miedo a la verdad.

La oscuridad tiene miedo de la luz.

Semejante, sí.

Se puede decir que en vez de inventar se está descubriendo. Un científico descubre algo que “ya estaba ahí”, él solamente ha sido consciente de esto ahora y lo puede definir, crear, teorizar o hacer leyes.

Es como decir que Cristóbal Colón descubrió América, América ya existía mucho tiempo antes, lo único que hizo fue ponerle nombre y dejarles saber a los del otro lado del mundo que esto existía. Y así decimos que descubrimos la electricidad, que descubrimos el magnetismo, no hemos descubierto nada. Nos damos cuenta de ello y lo aplicamos, pero no fuimos nosotros, siempre ha existido. La verdad siempre existe y no necesita de los seres humanos. La verdad existe con seres humanos o sin seres humanos.

¿Qué significa para usted influir en tantas personas alrededor del mundo con la sabiduría de los Toltecas?

La palabra Tolteca significa artista. Al hablar del artista hablo de toda la gente. El tolteca es cualquier gente. La sabiduría del tolteca es la sabiduría del ser humano, del artista que utiliza los ojos para buscar la belleza, que no es más que sentido común realmente. Lo más importante es desaprender esas mentiras que han creado todos los obstáculos que tenemos para disfrutar la vida.

¿Qué da sentido a su vida en este momento?

Pues estoy muy contento, aunque con 68 años ya no es lo mismo que antes, pero disfruto lo más que puedo y sobre todo tengo mucho, mucho respeto a mi cuerpo porque es el lugar donde yo vivo. Para mí, mi cuerpo es un santuario y lo mismo mi casa, mi carro, la sociedad completa, el planeta todo eso es santuario y soy parte de ello.

Y hay que honrarlo y quererlo.

Respetarlo es la palabra clave.

Si pudiera volver al pasado y encontrarse con el joven Miguel de dieciséis años, ¿qué consejo se daría?

Pues es muy simple, disfruta tu vida a cada momento, trata de ser tu mismo y no te sacrifiques. Disfrútalo.

Si pudiéramos aconsejar a la juventud que en el escenario actual tiene muchas dificultades para desarrollarse como “actores”, con la música que invita a no amarse a uno mismo, o pierden autenticidad porque están con muchos despistes con redes sociales que les invitan a imitar, ¿qué consejo les podemos dar para que no busquen fuera lo que está dentro de ellos?

Pues es muy simple, primero que sepan que son actores y que están actuando y que el escenario actual es el que están viviendo. Usar las redes sociales como una forma de comunicarse no es ni bueno ni malo, bueno o malo va a ser el cómo las usen. Como actores pueden ser las victimas más grandes y sufrir por todo lo que está sucediendo o pueden ser héroes, a pesar de que la vida nos traiga todos esos contratiempos. Si se caen se van a levantar y van a seguir adelante. Pueden ser héroes que vencen cualquier reto que venga en la vida.

Vamos a invitarles a que busquen ese papel de héroe para que entre toda su luz iluminen más la oscuridad.

Y que no se olviden que ellos son los que están escribiendo su guion, si quieren ser victimas van a crear un millón de victimas, si van a ser villanos van a crear un millón de villanos, pero ellos son los responsables de cualquier decisión que tomen en su vida.

Cuando era niño, o de joven, ¿le gustaba leer?

Sí, leía muchísimo.

¿Nos puede recomendar un libro que le haya cambiado la vida?

Hay muchos libros, de lo que recuerdo en mi adolescencia es Hermann Hesse, Demian es muy importante, por lo menos en ese tiempo, porque todo ha cambiado también, puede que haya libros mejores o no, pero ese libro particularmente me ayudó bastante. El lobo estepario es increíble.

¿Y una película que le haya marcado mucho la vida?

Que me haya gustado sí, que me haya marcado en la vida no creo, como obra de arte Casablanca es de lo mejor que ha habido.

Si tuviese que hacerse una entrevista a usted mismo, ¿qué pregunta se haría, que nunca le han hecho y que le gustaría que le hicieran?

En realidad no hay ninguna, he oído todo tipo de preguntas, he dado todo tipo de respuestas, entonces siempre son las mismas. Creo que lo más importante es el mensaje que le estoy dando a toda la gente, que se den cuenta de que todos nosotros somos Dios, todos, no unicamente seres humanos, si no perros, gatos, rocas, estrellas, todos somos Dios, o sea nacimos siendo Dios, pero no nos damos cuenta.

El mensaje es que tomemos conciencia de que todos somos Dios, piedras, minerales…

Los Dakota querían creerlo, porque puede sonar lógico, todo es Dios, pero no unicamente es el saberlo si no realmente no tener duda de que sí lo somos y con eso el respeto hacia todo lo existente, empezando por uno mismo, porque unicamente podemos dar lo que tenemos, no lo que no tenemos.

¿Usted permite que las pequeñas cosas le dejen huella?

Pues no es que lo permita o no, pequeñas cosas o grandes cosas suceden, puede que dejen huella o no, pero no me voy a estar fijando en esto, simplemente voy a reaccionar de acuerdo al acontecimiento que esté sucediendo.

Yo espero que esta pequeña entrevista deje una pequeña huella en los lectores de la revista y le agradezco muchísimo su tiempo.

Y tienen todo mi cariño y por favor envíe mi cariño a todos aquellos que lo lean.

Gracias y a seguir escribiendo, a seguir difundiendo tanto amor y tanta bondad para que podamos seguir siendo mejores como humanidad.

Así va a ser.

Reciba un gran apapacho.

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