El poder ilimitado de la sonrisa

Entra con una sonrisa y tendrás todas las puertas abiertas.

Ayer tuve un día de mucha consciencia. Estuve casi 6 horas repartiendo paquetes de un lado a otro de Madrid, me encanta, sí que hice kilómetros. En un par de lugares muy, denominemos pijillos, me miraron de arriba abajo; a veces ponen pegas para pasar, otras veces te dicen que hay que repartir a una hora determinada…todo lo solvento sin problemas con una sonrisa. Hace años me hubiese revuelto el estómago todo ello, pero hoy vivo la vida aprendiendo, agradeciendo y regalando sonrisas. La chica de recepción hace su trabajo o el vigilante de seguridad, todos los que a priori ponen pegas por exceso de celo, recordemos que al final hacen lo que les mandan, todos sucumben ante el ilimitado poder de una sonrisa, educación y buenas formas.

Me encanta porque he de trabajarme mucho para romper estereotipos condicionados por mi educación.

Vivo la vida y hago mi trabajo como si llevase un billete de lotería premiado en el bolsillo, como si tuviese 50 millones, hago lo que hago porque me gusta, nada más. Me gusta montar en bici, hacer feliz a la gente, repartir sonrisas mientras me pongo en forma y trabajo mi ego y mis energías. No puedo ser más feliz. Yo elijo estar aquí trabajando y que trabaje mis ser para mejorar y evolucionar.

Recordé ayer como, en un curso de marketing, te dicen que sonrías a través del teléfono que se transmiten las sonrisas por las ondas, es verdad, la pena es que no lo apliquemos siempre, por teléfono o en directo, pero bueno, hay un despertar que te hace ver las cosas de otra forma.

Sonríe a todo el mundo porque no sabes nunca las vueltas que puede dar la vida. Sonríe. Sonríe sin límite, desde el corazón. Sonríe como ejercicio para ser más feliz.

Sonríe para amarte, para amar, para vivir, incluso sonríe para morir porque así llegarán tus energías hasta donde tengan que ir y te abrirán muchas puertas.

Yo conozco el poder ilimitado de una sonrisa.

2 comentarios en “El poder ilimitado de la sonrisa

  1. María José

    Qué fantástico Jose. Yo lo creo como tú, el poder de la sonrisa. Es maravilloso comprobar sus efectos. Pero ocurre una cosa con tus escritos y contigo y es que tú siempre estás siempre ahí para recordarnos el camino, cuando flaqueamos, cuando decaemos. Siempre eternamente agradecida a ti y al Universo por haberte conocido.
    Gracias, gracias, gracias.

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  2. Anonimo

    Hola
    Tengo la suerte de trabajar en una recepcion y me paso el dia regalando sonrisas por telefono y en presencia, cuando entran lo primero que ven es mi sonrisa, sin embargo no llego a lo del billete jeje
    quizas algun dia lo consiga.
    Un abrazo, ah y que sepas que soy un fiel seguidor

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