Escribir es hacer de una abstracción una mágica realidad.

En los últimos días me estoy enfrentando a una serie de situaciones que me tienen muy descolocado. Viendo mi vida como observador, intentando no emitir juicios,  sitúo cada cosa en su lugar, tiempo y en el modo adecuado, es entonces cuando siento que sin darme cuenta estoy interviniendo. No soy observador, porque” sitúo cada cosa en su lugar, tiempo y en el modo adecuado” ¿adecuado? ¿Sitúo? La duda cuántica, que llamo yo, jejeje, así de chulo soy. Resulta que creo estar en otra dimensión y estoy midiendo hechos con parámetros de la tercera dimensión, aplicando los límites temporales y de localización de una mente materialista.

Es otra de las muchas paradojas en las que me “revuelvo” últimamente, cual efecto centrifugado, en una vuelta intento mantener la mente lúcida y pienso algo coherente, en la siguiente me pregunto porque diantres pienso, ¡chispas! ¡he dicho diantres!. Me encantan las expresiones infantiles, quizás sea porque mi niño interior se niega a abandonarme en los malos momentos, o como travieso que es, tira la piedra y esconde la mano… si el otro día hablaba de que ya había crecido el niño interior y está todavía aquí haciendo travesuras, eso es que debo de tener una familia numerosa aquí dentro de mi cabeza. Es ahora cuando me parto de risa pensando en el que pensaran cuando pienso lo que pienso, jajaja, perdonar mi juego fácil de palabras, debe de ser, de nuevo, ese niño interior, o el adolescente, pidiendo espacio y protagonismo, mientras, el yo adulto observa sin emitir juicio pero riéndose, eso ya es un juicio, jajaja, creo que al final tendré que hacer caso a aquellos que dicen que tengo que visitar a un terapeuta, ummm, cada vez tengo más ganas, recuerdo la película K-Pax y me imagino al terapeuta y yo hablando de la conciencia cósmica y de los campos morfogenéticos donde está toda la sabiduría del universo, eso que a todos nos une fuera de esta tierra limitante, y termino de crear mi historia mágica, mi ilusión, saliendo de “infusiones” con el terapeuta, riéndonos de todos los que hasta ahora me llamaban loco, me consideran raro. Jajaja, y a mí que me encanta. Ellos crean mi Yo. Gracias, gracias, gracias.

Y volviendo al tema que nos une, una de esas maravillosas historias que me han pasado recientemente, ha sido poder hablar, bueno, hablar, hablo mucho y con muchas personas, todo tipo de personajes, podría decir que los que más me aportan son…pero es mentira, todos me aportan lo mismo, conocimiento, y el conocimiento bien aprovechado da sabiduría, como observador nato que soy, todos lo somos, nacemos y observamos, es como aprendemos, lo que ocurre es que con el tiempo dejamos de observar afuera y observamos nuestro ombligo, estaría bien observar en nuestro interior pero no el ombligo…creo que me estoy yendo por los cerros de Úbeda… Una de las conversaciones más bonitas que he tenido en los últimos tiempos, no por ser bonita no deja de ser dura, ha dado pie a la siguiente reflexión:

No solo se trata de generar constantemente felicidad y ser felices, porque eso es muy difícil, hay que tener una conciencia muy evolucionada y libre de apegos para poder estar libre del sufrimiento y de la causa del sufrimiento. En las relaciones, de cualquier tipo, trabajo, amistad, pareja, se piensa que podemos compartir todos los momentos de alegría de nuestras vidas pero no sabemos estar en los valiosos momentos de tristeza, que son los que nos unen. Esos momentos de dificultad, de miedo, de dudas, son en los que tenemos que hacer un gran esfuerzo por saber estar con quien queremos, afianzando nuestras ideas, principios y raíces, lo contrario sería huir sin rumbo fijo. Hablando de huir, tengo unas ganas de salir a caminar y no llegar a ningún lugar. ¿será que estoy huyendo? Jamás podré escapar de mis propios fantasmas, pero si convivir en equilibrio con ellos…una vez más es el juego de luces y sombras.

Nunca sabremos hasta donde podemos llegar hasta que no superemos todas nuestras metas.

Para mi escribir es hacer de una abstracción una mágica realidad, es enfrentarme a mis miedos, a mis sueños y darles un soplo de vida, es crear de mi intuición unas realidades, que sean más o menos hermosas dependerá, imagino, de mi estado de ánimo, pero con lo que escribo intento compartir sentimientos, crear realidades y me obligo a ser mejor persona, aunque a veces yo sea la causa del sufrimiento.

Jose Mª Escudero Ramos

1 comentario en “Escribir es hacer de una abstracción una mágica realidad.

  1. Anonimo

    A mi tambirn me gustaria estar en otra dimension querido contador de historias y aunque a veces lo creo no es real. Cuando me observo me coloco en el techo viendo como actuo y dejo que mi cuerpo haga cosas, pero cuanto tiempo aguanto asi?
    La mayor parte del tiempo vivo del recuerdo y de sueños o proyectos, otra vez en 3ª.
    Soy humano de 3ª viviendo una experiencia terrenal.
    Hasta cuando estoy presente, presente y percibo la realidad con todos sus detalles estoy en 3ª.
    He oido decir que cuando subes no te dan ataques de euforia y adrenalina uyyy no se si quiero perderme eso. Tu que crees al respecto?
    Por otra parte cada vez tengo menos propiedades, soy mas libre, porque yo me lo permito, con lo cual tengo menos apegos, pero se que aun queda algun que otro por ahi jiji.
    El otro dia me dijeron que he de buscar la sombra en lugar de la luz, porque yo, al igual que el resto de humanos soy luz, no se…
    Que opinas sobre esto?
    Uyyy yo tambien me he ido a Ubeda, feliz caminata

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