Espíritus libres

El otro día escuché a un profesor hablar de dos alumnos inquietos, los definió como espíritus libres. Inmediatamente le miré sorprendido y le dije que eso no es malo…¿Tu no recuerdas tu infancia a cada instante? Le pregunté. Cada vez que estoy en el colegio y veo a los profesores jóvenes actuar me da la risa, me encanta. Sale mi niño interior y recuerdo mis felices años de estudiante.

Yo no podría ser profesor porque entiendo perfectamente a los niños que van en contra de las normas establecidas, los que preguntan, se rebelan, los que con cada pregunta que hacen desafían al mundo.

Como padre ya es difícil ir de educador con tu hija, regañar cuando no come, pues ya comerá luego ¿por qué vivir bajo unos horarios?… o meter prisa porque llegamos tarde cuando sabemos que el tiempo no existe; como para tener en tus manos cientos de cabezas en blanco que están aprendiendo lo que los profesores les enseñan.

Los profesores son magos, son los que tienen el destino del mundo en sus manos…sus gestos, sus palabras, sus enseñanzas formaran la esencia de nuestros hijos.

Es verdad que la educación es un trabajo de equipo, lo que ven en casa, lo que ven el colegio y lo que ven en la sociedad, quizás esto último es lo más peligroso, pero para eso está el resto del equipo, para enseñar y filtrar las nociones básicas de lo que es bueno o es malo  y mostrarles el camino que han de seguir y, aunque se equivoquen, pues se equivocarán como nosotros nos hemos equivocado y nos equivocamos, aceptarles de nuevo tal y como vengan.

Yo quiero ser un espíritu libre, y vivir con un compromiso, el respeto al prójimo y a la naturaleza.  Vivir en libertad, dejando que los demás sean libres; haciendo lo que me de la gana, sabiendo que la libertad del prójimo empieza donde comienzan los límites de la mía.

Quiero vivir respetando y siendo respetado, amando y siendo amado.

Quiero soñar con que todos seamos espíritus libres y cerremos los ojos a la hipnosis social pero todos tenemos algo que aprender de todo ésto, sin ir más lejos tenemos que aprender que la libertad no es un derecho que nos han inculcado los políticos, es una obligación con la que todos nacemos. Es un deber, no nos pongamos nosotros nuestros propios grilletes…quizás ser un espíritu libre sea una forma de vida…

Yo quiero ser un espíritu libre. Me gustan esas dos palabras juntas.

Yo soy un espíritu libre.

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