Haciendo visible lo invisible

 Compartido por Jose Escudero Ramos y compañía

¿Cómo surgen las ideas?

¿Cómo pasan las cosas?

Uno da un paso, otro le seguí, otra amiga se une y poco a poco se va formando un grupo. Las energías mueven todo ¿quién es el motor de todo esto? ¿qué más dará? Lo importante es que estamos ahí, atentos, para hacer brotar una sonrisa o una lágrima. Sentimos y hacemos que se sientan visibles los invisibles, los sin techo.

Ayer fuimos a cenar con unos cuantos amigos que viven en la calle.

Quedamos un día, los que podemos ir ponemos fecha. Yo como no me cayo ni bajo el agua, comentó a unos cuantos amigos lo que queremos hacer y, de pronto, surgen nuevos ángeles que aportan nuevas ideas.

Íbamos a llevar pizzas pero Victoria se ofreció a hacer potaje vegetariano y lentejas con chorizo, tortillas de patatas, empanadillas y roscón de reyes. Silvia y César llevaron los útiles necesarios, vasos, platos, cubiertos, Luis llevó agua, chocolate pan, zumos…y yo café. Victoria vino acompañada por Javier, inmejorable pareja, y su hija Verona, un ser de luz que expande con su natural sonrisa alegría espontanea de esas que marcan, que dejan huella…

Y fuimos a cenar con los invisibles..y se hicieron visibles por un momento para unos pocos habitantes de una ciudad que vive tan deprisa que no tiene tiempo para observar…quizás por prisas, quizás por miedos…quizás…

Pero los invisibles están ahí, bajo el techo oscuro del cielo iluminado por las estrellas del mejor hotel, las miles de estrellas de cielo de una ciudad que acoge a todo el mundo, excepto a los invisibles. A veces molestan y los vecinos llaman a la policía…quizás la próxima vez que queramos cenar con nuestros amigos invisibles ya no estén ahí, no porque hayan encontrado un techo, ojalá, es porque les han largado de ahí…porque si que son visibles, pero cuando los ves, a veces molestan.

De ayer me quiero quedar con la forma en que cada uno de los que fuimos se situó en el lugar preciso, Luis, César,Silvia, Victoria, Javier, Verona y yo en una perfecta coreografía, ofreciendo, comiendo, hablando, sirviendo, recogiendo, amando…

Roberto Invisble me preguntó si yo salía en televisión porque mi cara le era familiar, me preguntó que hacía y le dije que era escritor..acabamos hablando de meditación, le regalé un ejemplar de mi libro, siempre llevo uno encima..me dio la idea, ¿y si organizamos un día para meditar con ellos?

Cuando ya nos despedimos, mantenemos una conversación con Diana, una mujer joven, pareja de Raúl, ambos son muy guapos. Diana está con infección de oído. Silvia y César van a por un remedio a la farmacia y les pedimos que vayan al médico, que no lo dejen, pero les han robado los papeles y no saben cómo hacer… Hablando, hablando les dije que yo sabía lo que es dormir en la calle, bajo las estrellas, sin techo…les cambió la cara. De repente me miraron con esos hermosos ojos brillantes abiertos como platos… quedamos en que otro día pasaremos a ver si siguen aquí…los ángeles cambian de forma, pero su luz se descubre por ese brillo, por los ojos…una mirada, una sensación especial…amor, amor por toda la humanidad. Amor por uno mismo…yo mismo podría ser uno de ellos, invisible, y si así fuese, me gustaría tanto ver el brillo de vuestros ojos mientras me ofrecéis un poco de vuestro tiempo… Eso que cuesta tanto dar y vale tan poco esfuerzo.

Gracias a todos los que hacéis posible que el amor se expanda de cualquier manera. Al amar sin juicio ni condiciones, hacemos visible lo invisible.

Gracias

Gracias

Gracias

1 comentario en “Haciendo visible lo invisible

  1. María José

    Y no puedo parar de agradecer…
    Gracias a todos por todo lo que realizáis. Por hacer sentir visibles, amados, a todas esas personas «invisibles». Podemos ser cada uno de nosotros. Puedo ser yo.
    Bendiciones.

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