Hani y las lagrimitas

Otro cuento de Hani compartido por Desam. Ferrández

 

Llegando a casa después de una tarde de trabajo me sorprende mi amiga Hani, joven hada invisible para los ojos humanos.

Hola

Hola, le contesto mientras mi cuerpo da un pequeño brinco, que es la reacción por la inesperada sorpresa.

¿Qué haces por aquí?

Te dije que vendría otro día y todavía no lo había hecho, así es que hoy me pareció un buen día para hacerlo, hasta podemos pasar la noche juntas…. ¿Desam te encuentras mal?

No

¿Entonces por qué hay una lagrimita resbalando silenciosa por tu mejilla? Si te molesto me voy y vengo otro día.

Cariño, no lloro porque no quiero que te quedes, de hecho no he tenido tiempo ni de pensarlo.

Si no es por mí, ¿me puedes contar por qué se escapan las lagrimitas de tus ojitos?

El ascensor estaba ocupado y nos sentamos en los peldaños de la escalera mientras estábamos a la espera.

Verás, pienso que la soledad elegida está bien, pero hay otro tipo de soledad que duele.

¿Te sientes sola?

No, me duele que los enfermos mueran tan solitos.

Ahhh, ¿lo dices por los enfermos del virus?

Sí, me siento impotente y me parece que no hago lo suficiente.

Siempre les puedes hablar con tu voz dulce y tranquilizadora.

Ya lo hago, pero llevamos barreras que impiden la comunicación.

¿A qué barreras te refieres?

Pues entre la mascarilla y la pantalla aunque levante la voz, parece que no llegan las palabras.

Hani, hay vidas que me estrujan el alma.

¿Por qué dices eso?

Pues porque hay pacientes que vienen muy malitos, con ulceras y muy deteriorados y no comprendo como el ser humano puede deteriorarse de esa manera. Los veo sufrir y me duele.

¿Ellos se quejan?

Pues… algunos no y otros sí. Hani, ¿tu crees en la reencarnación?

Ohhh, que palabra tan rara, esa no está en mi diccionario ¿qué significa eso de la reencarnación?.

Pues reencarnar significa que después de muerta, tu alma se va a la “luz” y después de un tiempo vuelve a encarnar en otro cuerpo para que esa alma siga aprendiendo las cosas que no pudo aprender en sus vidas anteriores.

¿Y por qué no lo pudo hacer en la otra vida?

Pues no sé, porque no tuvo tiempo, supongo.

¿En toda una vida no te da tiempo?

Bueno, Hani, no sé… eso es una teoría. Yo creo en la reencarnación y me pregunto cómo pueden venir a sufrir esto, a mí me duele, se me estrujan las entrañas ver ese cuerpo deteriorado hasta el punto de morir a trozos, cangrenarse, necrosarse, me duele tremendamente, diría que a veces hasta siento su dolor…

Explica Desam con la voz entrecortada y a punto del llanto.

Oh pequeña Des… dice Hani mientras se acerca al hombro de Desam y desde allí le da besitos en la mejilla.

¿Ellos te han dicho que sufren?

No, lo veo yo.

Ah, pues yo ahora viéndote diría que el trabajo que realizas es un sufrimiento para ti.

No, mi trabajo me encanta y es mi vocación.

¿Vocación? Otra palabra que tampoco se lo que quiere decir.

Vocación es lo que más te gusta hacer en tu vida y vives para ello, te sientes realizada cuando trabajas en algo que te apasiona.

Sí, pero para ti es un sufrimiento, no vocación.

Nooo, yo no sufro… bueno sufro por ellos.

¿Les has preguntado si sufren o si alguien les ha obligado a estar así?

Pues la verdad es que no sé nada de sus vidas, no sé en que han trabajado, ni sé nada de sus familias, además muchos están un poco desorientados y no puedes mantener una conversación.

A lo mejor han elegido vivir así, a lo mejor es su vocación.

Su vocación no puede ser una forma de vida, o sí… Hani me estas liando.

No, Desam, quiero entender lo que es vocación y por qué sufres siendo que es tu vocación y por qué lo de ellos, aunque tú dices que sufren, no es vocación.

Vocación es realizar un trabajo y ellos están viviendo .

¿Y no puedes vivir y tener una vocación sin sufrir?

Sí.

Nosotras en nuestro mundo, las hadas, venimos en esta vida, no se si hay otra ya que eso es nuevo para mí, a vivir ¿por qué los humanos no vivís?

Si Hani, también vivimos.

¿Tu crees que ese paciente no ha vivido y no ha elegido vivir así? Quizás ha sido él mismo el que ha llevado su cuerpo a ese deterioro.

Pues no sabría…

Entonces si un humano elige su forma de vivir ¿por qué sufres tu por él?, a lo mejor él no sufre.

Seguro que tienes razón. Claro, yo hablo de lo que yo creo que el siente, que tiene dolor y sufrimiento, aunque nunca me lo haya dicho y ni siquiera hayamos hablado del tema.

A lo mejor él no quiere, o no puede, hacer otra cosa.

Pues podría ser, pero…

¿Qué crees que tendría que hacer?

Sobre todo luchar por levantarse solo, por vivir. Además ser independiente, no estar postrado en una cama esperando que le aseen.

A lo mejor no tiene fuerza, ni energía…

Posiblemente… Hani me has mareado muchísimo, sin embargo he abierto el campo de las posibilidades, aunque sigo sin entender cómo se puede llegar a ese deterioro tan grande y a esa desidia por vivir.

Como tu me has dicho en otras ocasiones, a saber lo que pasa por la mente o lo que ha vivido esa personita para que tire la toalla.

Cierto, no sabemos nada.

Gracias Hani, me ha reconfortado hablar contigo sobre este tema, ya que llevo días dándole vueltas a lo mismo y como si me hubiera metido en una rueda siempre llegaba al mismo pensamiento, terminando en llanto.

Me alegra haberte sido útil y gracias a ti por enseñarme palabras tan raras, ja, ja.

Las dos amigas entran riendo en el ascensor dirección al hogar de Desam para cenar y seguir charrando de cosas de “hadas…”

1 comentario en “Hani y las lagrimitas

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