II carrera popular Romería de la Magdalena

Hace tres meses me dio un ictus que me quitó la ilusión de correr el próximo maratón de Valencia, pero que ha hecho que tenga todavía más ganas de correr y prepararme bien. He perdido peso y he visto las señales del camino. El martes 10  tengo más análisis y consulta con dos médicos, neurólogo y hematóloga.

Hoy, lunes 9 de octubre empecé a correr pensando en la locura que podría estar haciendo al atreverme a correr una carrear de 16´500 km.

He entrenado correctamente, he seguido las pautas médicas y no he esforzado. Tengo los deberes hechos.

Hoy he disfrutado sobre todo de poder correr y de sentirme vivo.

Hoy he vuelto al asfalto pero esta vez con huaraches, mitad de la carrera con ellos y la otra mitad descalzo. ¡Qué placer! Sentir el contacto con el planeta (bueno, con el asfalto).

Esa conexión es única.

Además he podido saludar a la élite de Castellón, Emilio, Salva y otros amigos nuevos que he hecho por el camino.

Mi meditación de hoy ha sido correr por mí, correr mi carrera. He corrido solo todo el tiempo, en otras carreras converso con alguien durante el trayecto pero hoy he querido apreciar mi cuerpo, escucharlo.

Cuando se me debilitaba la mente me he permitido sentir y me decía que es mi elección sentirme débil, entonces apretaba el ritmo por mi propia condición, no por estímulos externos. Veía a alguien delante de mí y pensaba “voy a ponerme detrás de él/ella” al segundo me respondía que no. “Haz tu carrera, no la de ellos”. En un par de tramos he ido pegado a un de chico que corría muy a la par mío y me encontré muy a gusto a su ritmo, pero llegó el momento de adelantarle. Y seguí mi carrera.

En un momento observé como mi cabeza y  tronco se hacían adelante doblando la mitad del cuerpo, eso quiere decir que estoy pensando en el futuro  ¿Es qué quería llegar a la meta? En cuanto me di cuenta empecé a sentir de nuevo mi carrera en un continuo presente. Una parte de mi estaba desenado llegar a la meta, eso no me permitía disfrutar. Siendo consciente de eso, estiro la espalda, me pongo recto y sigo en mi presente continuo, en mi carrera. Me sentía genial sintiendo mi cuerpo, mi corazón, mi cabeza, cada zancada, la respiración…

Así llegué al kilómetro 14´500. Los dos últimos kilómetros los hice apretando un poca más, en progresión. Me sentía bien, muy capaz. Sonriendo seguí mi camino a la meta.

Seguí disfrutando cada zancada, independientemente de cuanto quedase para la meta.

Llegué en 1 hora y 38 minutos y muy feliz.

Próxima cita Campeonato del mundo carrera descalcista de fondo el 22 de octubre.

El 21 de octubre a las 19:30 daré una conferencia en la Feria del Corredor sobre Correr y meditar

http://www.free-run.es/component/k2/item/45-cto-del-mundo-carrera-descalcista-de-fondo

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