Mi niño interior ya es adolescente

Ahora estoy viendo mi vida como un ciclo que se repite, estoy viviendo una etapa que ya he vivido y en la que no me siento nada cómodo. Se supone que todo lo vivido es para aprender y no repetir  los errores, sin embargo estos nos persiguen una y otra vez, quiero pensar que será así  hasta que me dé  cuenta del mensaje que he de descifrar, hasta que actúe en consecuencia, con coherencia.

Cuando te desvías de tu camino, esos incipientes mensajes te quieren hacer recordar que el camino elegido no es por donde tienes que ir, y digo te hacen recordar porque en el fondo sabes que tu meta es otra, por mucho que uno se empeñe en ir de un punto A a C pasando por B, si tu plan de vida es pasar por D primero, pasarás por D, aunque tengas que darte con todas las piedras de los laterales del camino, pero tu destino es C, el orden natural de las cosas es así, y no lo que creemos con  nuestros viejos y obsoletos paradigmas y pensamientos darwinianos limitantes.

Yo tengo que llegar a C, eso es lo que sé. El camino es dejar fluir, es seguir esos guiños del universo que por cualquier motivo nos hacen tambalear, dudar a veces, sufrir…pero todo es parte de un camino de evolución, es parte del teatro mágico de la vida. Me encanta, me encanta la vida a pesar del sufrimiento porque quiero creer que mañana me espera algo maravilloso, entonces me reiré de los momentos de dificultad y abrazaré con amor los recuerdos de los amargos que he vivido porque gracias a ellos he redirigido mi vida por donde tenía que ir.

Hace poco me enfrenté a mi niño interior, ahora ese niño se ha convertido en adolescente, jajaja, que cachondo, y me enfrento a la rebeldía, a respuestas desafiantes y a enfrentamientos innecesarios… y miro a mi adolescente interior y me rio con él. ¿Qué hemos aprendido en el camino que hemos recorrido hasta ahora? Pues que eso nos tiene que servir para lidiar con el presente… y otra nueva pregunta ¿si yo volviese a la adolescencia con lo que se ahora? Y la respuesta es que la adolescencia viene a mí, jajaja, y me encuentro enfrentándome a la vida como un quinceañero, jajaja, ¿ y lo qué he aprendido? ¿es quizás para hacerme más daño? No, es para salir más fortalecido, sintiendo que todo será para lo mejor de todos los involucrados. Lo mejor para todos los que estemos en cada determinado problema creado por nosotros mismos, en cada situación. ¡En cada situación!.

Espero que pase pronto mi re-adolescencia y pueda volver a generar nuevas posibilidades porque hoy por hoy, me están sacudiendo por todos lados, jajaja, como son las energías…y yo que me dejo, y lo provoco. No puedo culpar a nadie, ni siquiera puede haber culpa, no puede haber nada más que comprensión y amor por el prójimo, que al fin y al cabo es un reflejo de lo que yo soy, ni más ni menos…por eso no puedo odiar, me odiaría a mí, odiaría al mundo y eso se lo dejamos a los adolescentes…

Y la última pregunta que me hago, ¿qué he hecho yo para merecer esto? Querer evolucionar, con todo lo que ello conlleva.

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