Miedos

¡He dado en el clavo!

Sí, gracias a una técnica complementaria he conseguido llegar a un origen emocional de los senderos que el universo traza en estos momentos evolutivos de mi vida, los baches por los que pasamos pueden hacer personas quejosas o nos pueden hacer replantearnos muchas cosas, pero siempre conviene saber el origen de cada comportamiento, miedo, o sentimiento arraigado.

Trabajando en la Revista Imo, he podido aprender con Bruce H. Lipton, como nuestros comportamientos actuales no son más que programaciones que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida. Con Viajes Chamánicos consigo ver, a través de metáforas e intuiciones, que debo de hacer en determinados momentos, con la Biodecodificación energética trabajo la desprogramación, con EFT también, llegando al origen de esas programaciones.

Ahora toca trabajar y profundizar para superar psoibles traumas y/o defectos de mi personalidad, a través de las herramientas de que dispongo, REIKI.

Meditación, ser consciente y mucho Reiki. Menos mal que nunca he dicho que lo sé todo, sí he dicho que tenemos acceso al conocimiento completo del universo, pero para llegar allí hay que haberse preparado y mucho, la consciencia del presente, del aquí, del ahora.

Ahora me toca trabajar mis miedos, he llegado a esa conclusión gracias a la conversación, en plural, gracias a diferentes conversaciones, tanto con alumnos, grandes maestros, como con maestros, grandes aprendices.

Los recuerdos de mi infancia y adolescencia, hasta ahora guardados en un pequeño baúl al fondo de un armario en lo más profundo del oscuro océano, se me vienen encima como pidiendo a gritos ser sanados.

Todo empezó cuando llegaron a mí unos escritos de 1982, textos redactados en mi pura adolescencia autodestructiva y antisocial…Me asusté de lo que había escrito y lo rompí todo. Jope, vaya flash. El yo de ahora no daba crédito pero tampoco me extrañaba, toda esa agresividad mostrada era el símbolo de mi disconformidad con la sociedad, había incomprensión por ambas partes, ni la sociedad se adaptaba a mí, ni yo a ella. ¿A ver quién puede más?

La educación recibida en esos años, finales de los 60, 70, 80…yo nací en 1966, a la vez que el Rock and Roll, jajaja, generación pre Woodstock, hippie, paz y amor además de guerras y escándalos…No muy diferente a la actual.

Nací en una familia en la que el padre se tenía que hacer cargo de toda la familia con muchos hijos, abuelos y mascotas. Un solo sueldo alimentaba a toda una tropa. Mi padre se mató a trabajar para darnos lo mejor en todo momento, y así pasó, murió de cáncer unos meses antes de jubilarse. Ironías del destino. O no.

Yo de pequeño y adolescente, ya era un tipo raro, o así me sentía yo. No es que me escapase de noche para hacer círculos en los campos de trigo, pero sí me iba a las librerías y compraba el libro de Vida después de la vida, o La Metamorfosis de Kafka, leía a Hermann Hesse y a Nietzsche, Alguien voló sobre el nido del cuco y Concierto para violines desafinados. Creía ver OVNIS y en una ocasión tuvimos contacto con un ser como transparente relleno de humo blanco que, sin moverse, seguía a las motos, jajaja…cosas de críos ¿cosas de Críos? En alguna ocasión me sentí salir de mi cuerpo como en una proyección astral…

Bueno ¿para qué cuento todo esto? Ah, que soy raro.

Vivía en una familia en la que se ocultaba al padre todo, era el patriarcado puro, todos los marrones se los comía mi madre sola, todas mis travesuras iban seguidas por ¡cómo se entere tu padre de esto le da algo! Según he hablado con otras personas de mi entorno, esto era algo muy normal. Entonces vivimos en una falsa familia perfecta, el padre no sabe todo lo que hacen sus hijos, se le priva de la posibilidad de educar, aunque haya sido a base de un zapatillazo, una bofetada o un grito, como se hacía en aquella época en la que no se andaba con tonterías. Ni mejor ni peor que ahora, era la manera, una leche a tiempo era un gran remedio, jajaja, lo digo por mi poca experiencia, yo no recibí muchas, no vayan a pensar que era un tarambana. Era un crio, un chaval, travieso pero bueno, me gustaba ayudar y era muy curioso.

Mi madre asumía todos los papeles, de cómplice, policía,  juez, verdugo y hasta nos indultaba, mi padre rara vez se enteraba de la realidad que nos encargábamos de  maquillar para que todo fuese perfecto en nuestra idílica burbujita familiar.

Otra cosa aprendida en Constelaciones Familiares es que nuestros padres nos han querido de la mejor manera que han sabido o saben, y eso no es nada malo, es precioso. Al igual que yo quiero a mi hija de la mejor manera que sé, cualquier cosa que diga o haga va a dejar su señal, su programación, incluso hablar de programación ¿cuál srá positiva y cuál negativa?.

Todo eso deja huella a cada miembro de la familia, yo puedo contar mi caso, y jamás lo hablaré con rencor, todo es con amor desde el corazón, al final soy como soy gracias a eso. Ahora he descubierto que vivo con miedo, miedo a decir una verdad que pueda dañar, y prefiero dañar inconscientemente con una pequeña mentira piadosa  sin mayor transcendencia que con una consciente verdad. Eso es lo «aprendido» con la terapia de EFT, ahora toca seguir trabajando a través de Reiki.

Puede ser doloroso, como cualquier movimiento energético que te sacuda, pero el resultado es espectacular, porque tenemos muchas cosas que desprogramar, solo tenemos que perder los miedos que nos paralizan y enfrentarnos a ellos, saber el origen del problema, abrazarlo con amor y dejarlo fluir, para que todo se sitúe en el lugar que le corresponde en el universo y, cada uno que asuma su papel.

En mi caso personal, asumo mis culpas, ¿Qué es eso de la culpa? Me hago responsable de mi vida, amo y pierdo el miedo a dañar por decir la verdad, pues aunque duela, es la única forma posible de vida, con la verdad por delante. Y me refiero a todo tipo de mentiras tontas, tontunas, como decían en el pueblo, o grandes mentiras.

Las grandes verdades iluminan nuestro mundo, las pequeñas mentiras nos oscurecen.

Después de la sesión de EFT,  regresé a casa, cerré todas las persianas y me atreví a vivir iluminado por la luz de una vela, todo a oscuras, movimientos lentos, mucha consciencia y muchas lágrimas. Todo amor y comprensión por mi y los míos, por el universo, multiversos, mundos paralelos y por toda especie de vida, sea conocida o no, sea a priori amistosa o no, todo es amor en esencia, todo es amor en estado puro.

Por eso llega el momento de hacer las paces con nuestro pasado, con nuestros ancestros, con todos nuestros YO´s, porque Tú eres otro yo y te amo porque me amo.

Y no puedo desnudarme más por hoy…habrá que esperar a otro día de mucho calor, o a otro despertar de la conciencia tan bello como el que he tenido estos días.

Podría decir que tengo miedo de que no guste lo que escribo, de que no se entienda, se malinterprete o de que pueda hacer daño, pero sería mentir. Quiero que mis escritos gusten, remuevan y nos hagan crecer a todos, pero os confieso que solo por escribirlo, me ayudo a mí, y por hoy, para mí, eso es lo primero, pues así podré ayudar mejor a los demás mañana.

Jose Mª Escudero Ramos

2 comentarios en “Miedos

  1. Anonimo

    A veces todo es una ilusión,acontecimientos de nuestra vida que creemos están el recuerdo, no se parecen en nada a la realidad.Nosotros creamos una historia adornada o simplemente hacemos de una historia pequeña e irrelevante todo un mundo.Piensa sobre esto

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    1. Jose Escudero Autor

      Muchas gracias por tu sugerencia.
      Pensaré sobre ello.
      Es verdad que todo es una ilusión, hasta los propios miedos.
      De la historia descrita, no había recuerdos hasta ahora, lo cierto es que cada viviencia nos marca y hay que agradecer cada acto vivido porque nos sirve para evolucionar.
      Gracias, Gracias, gracias

      Responder

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