Otro regalazo

Desam Ferrández y Jose Escudero

Limpio, Paraguay. 31 de agosto de 2018

 

 

Hoy ha sido un día espectacular e inesperado.

En el colegio de San Enrique de Ossó en Limpio, Paraguay, se ha celebrado el día del folklore y hemos tenido el placer de estar todo el día, disfrutando de sus bailes y costumbres explicadas en hermosas y súper interesantes exposiciones, me han cautivado con sus lindos escenarios que han montado entre los alumnos.

Nos han contado que es la primera vez que se hacen las exposiciones y que han tardado tiempo en conseguirlo, sin embargo la ilusión de dos profesoras, ha hecho posible este acto tan colorido para conocer las costumbres y que estas no se queden en el olvido. Paraguay es un país donde te puedes cruzar con cualquier persona y enseguida se ponen a contarte algunas batallas de entre todas las que han tenido.

Los jóvenes, algunos con sus mejores galas y otros con sus trajes típicos, las damas hermosas, acicaladas con suavidad resaltando su belleza natural, han puesto el broche a los bailes, sin importar la edad. Había nenas pequeñas maquilladas, los ojitos y los labios bailando con mucho desparpajo, estaban realmente graciosas.

Los regalos existen, doy fe de ello. El día del folklore se tenía que haber celebrado el viernes pasado, sin embargo por inclemencias del tiempo se retrasó y se ha hecho hoy. Nosotros no hubiésemos podido asistir el viernes pasado, nos lo hubiéramos perdido y gracias al regalazo del universo se ha atrasado hasta hoy, permitiéndonos vivir al lado de estas personitas un día tan especial.

Mi corazón ha estado muy feliz de ver tanta belleza junta, los alumnos, las exposiciones, la música, el color, este ha sido un gran regalo para mí.

Toda esta fiesta se prepara al aire libre y aunque hoy no ha salido el sol, realmente no hacia falta, el colegio estaba muy iluminado con la hermosa energía que había entre todos los asistentes.

En varios momentos me he emocionado y se querían escapar unas lagrimillas de ver lo hermosos que estaban los alumnos que ya conocemos y lo mucho que han trabajado para hacer un trabajo excelente.

Otra dicha es que tanto el director, como las hermanas y las profesoras me iban traduciendo y explicando sus trabajos ya que muchos se contaban en guaraní, lengua que tampoco quieren perder.

Me he sentido mejor que en casa y es que nos demuestran tanto cariño, que es imposible no sentirse emocionada y es que el Paraguayo no es nada introvertido.

¿Y como hemos pasado todo el día? En un Mindfulness constante, viviendo cada minuto y disfrutando como niños.

 

¡Qué afortunados somos! Sí.

Me siento tan privilegiado que no me salen las palabras adecuadas para poder expresar cada una de mis emociones.

Desam, mi compañera de camino, esa gran mujer quien me invitó a compartir sus sueños, me ha ofrecido escribir un artículo conjunto como solíamos hacer para la Asociación de Servicio Reiki, sobre el día de hoy. Yo lo hubiese titulado “Tal día como hoy…” y hubiese continuado con “en otra vida” pero el título que me ha propuesto es “otro regalazo”.

¿Y qué digo sobre esto? Si es “otro” habrá que situar los anteriores… ¿regalos en mi vida? Mi hija María; Desam, esa hada feliz hacedora de milagros, mi madre, mis hermanos, la madre de mi hija, cada uno de mis amigos, cada día de mi vida… Dejando atrás todo tipo de tópicos, el gran regalo de hoy ha sido, para mí, poder disfrutar del amor, la humildad y la generosidad de cada una de las personas que hacen vida en torno a la escuela de San Enrique de Ossó en Limpio. Las hermanas teresianas, los docentes, todos los trabajadores, los alumnos, las familias…!cuántas bellas almas!

¡Cómo nos sitúan en nuestro lugar en el mundo! ¡Cuántas reflexiones me vienen a la cabeza!

Hoy ha sido el Día del folklore, las profesoras se lo han tomado tan en serio que han conseguido hacer un festival precioso, con bailes, cantos y representaciones de lo que ha sido y es la historia de Paraguay y Limpio: costumbres, gastronomía y leyendas. Hoy hemos conocido mucho más la historia de Paraguay de manos de ellos mismos, de los que hacen la historia. ¿No somos unos privilegiados?

Durante el festival, agarraba la mano de Desam y me miraba tan emocionada como lo estaba yo, ambos nos aguantábamos esas lágrimas de amor y gratitud que estaban deseando brotar de nuestros ojos. ¡Cuántas almas bellas! ¡qué regalazo!

Cuando por la mañana vamos hacia el colegio, observamos como unos niños se entretienen jugando con una furgoneta abandonada con cristales rotos. Nadie dice ¡cuidado!.No tienen miedos. No tienen miedo de hacerse daño, sencillamente disfrutan el momento sin ser conscientes del peligro…y mientras escribo esto me pregunto ¿por qué hemos de ser conscientes de un peligro que no va a pasar y nos negamos a ser conscientes de las bellezas que nos regala la vida día a día?

Viendo el festival hemos amado la vida, hemos disfrutado de la vida, nos hemos sentido parte de un mundo tan diferente, ofrecido a nosotros con tanto amor, que nos hemos sentido igual a ellos. Nos hemos sentido personas con ganas de disfrutar la vida como lo hacen unos niños en una furgoneta destrozada: sin miedo a vivir.

Pero es que hay más regalos, poder meditar las emociones, el cómo nos ven en un país y en otro. Esto si que es fuerte. Aquí me ven como un hacedor de billetes, un hombre rico que viene a “ayudar”, mientras en España me sitúan en un plano más bien de “buscavidas”, intentando colocar un taller de una forma u otra, en un lugar u otro…

Pobre o rico…qué más dará.

¿Quién me sitúa en mi lugar correcto en el mundo?

Es entonces cuando me obligo a seguir mi esencia de amor que es la que me trajo hasta aquí, dejando que fluya cada día de la vida sin esperar grandes sorpresas y teniéndolas a cada instante.

La vida es un regalo aquí y allí, estés dónde estés, te sitúes en dónde te sitúen. Tu esencia es lo que eres, seas consciente o no…El gran regalo del día es ese, ser de nuevo consciente de todo el amor que recibimos.

De vuelta a casa vemos a otros niños jugando con uno de esos coches a pedales, iban montados dos mientras la hermana mayor tiraba de ellos con una tela vieja y rota enganchada al volante y tres niños y niñas más corriendo alrededor. Todos estaban muertos de risa con esas sonrisas tan especiales que aquí dibujan esas caras manchadas. Entonces intenté recordar cuándo fue la última vez que vi tanta alegría en un grupo de niños en España, recordé la reflexión que mi hija me hizo un día “papá, ¿te has fijado la gente sonríe solamente cuando está mirando el móvil?” y lloré.

El regalazo del día es, para mí, poder ser consciente de lo afortunado que soy por todo lo que tengo y por todo lo que no tengo.

El amor es mi esencia, lo sé ¿y tú? ¿Ya sabes que lo eres?

Ven a Paraguay.

 

 

 

1 comentario en “Otro regalazo

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