Comenzamos la acción vecinal de ayuda

Madrid, 27 de marzo de 2020

Comenzamos la acción vecinal de ayuda

El secreto del éxito del Homo Sapiens es la cooperación en aras de un bien común” es la frase que me llega a la cabeza ahora que me siento a escribir esta artículo tan especial. La dijo hace unos meses, en el congreso MABS2019, el paleontólogo y Premio Príncipe de Asturias 1997, Ignacio Martínez Mendizábal. Lo llevamos en nuestro ADN, lo estamos ejecutando desde el primer sapiens, lo que ha hecho que sobreviva la humanidad es el amor.

El amor, nuestra fuente de inspiración y de esperanza.

Llevamos unos días confinados en nuestras residencias habituales y nosotros, desde la asociación Susurros de luz, haciendo lo que podemos, lo que nos dejan, lo legalmente permitido dentro de la coherencia, sentido común y nuestras posibilidades, con más ganas que posibilidades eso sí.

Pero he aquí que el universo mueve ficha y nos sitúa en una posición de entrega, que es lo que nos gusta.

Y ahora nos sentimos como si estuviésemos preparados para saltar en paracaídas desde un avión… ¿y si no se abre el paracaídas?, ¿quién dijo miedo? Me remito a un proverbio zen que dice “Salta y aparecerá la red”.

No hay nada más hermoso que poder vivir en la confianza y entrega absoluta. ¿Se puede llamar fe?

Victoria Braojos, directora del II Congreso de la Baraja y el Tarot nos ofreció ser los beneficiarios de una subasta benéfica que se iba a realizar durante una cena de “Taromantes en acción” que nunca se pudo celebrar durante el congreso. A pesar de insistir a Victoria que no nos de el dinero pues quizás lo necesite para pagar las facturas generadas por ese congreso que nunca se hizo por las circunstancias que todos conocemos, nos respondió: No te preocupes por eso, a vosotros la donación os vendrá bien para todo lo que hacéis.

Estamos deseando empezar a compartir los donativos que hemos recibido.

Así que nos hemos puesto en marcha, hemos contactado con una agrupación de acción vecinal que han denominado Cuidados Madrid Centro, vecinos que ayudan a quienes saben lo necesitan y nos hemos puesto a su entera disposición. Estamos esperando la llamada oportuna para ir al supermercado para comprar alimentos y llevarlos a las familias que lo necesiten.

Aprovecho para pedir a nuestros lectores “Si sabéis de alguna familia que lo necesite”, nada más tenéis que llamar al 639 60 88 05 y os indicaremos cómo vamos a proceder. De momento solo podemos actuar en Madrid Centro.

Además nuestros voluntarios están dispuestos a escuchar, a cuidar de mascotas si los dueños necesitan esa ayuda, podemos hacer la compra o recados de farmacia a personas que vivan solas o no puedan salir a la calle porque tengan miedo o problemas de movilidad.

También tenemos colgadas unas meditaciones en Ivoox para compartir con quién quiera regalarse unos minutos para interiorizar y ayudar a “sanar” el planeta y la humanidad, al menos nos ayudamos a nosotros mismos que esa es una buena forma de ayudar a la humanidad.

Gracias al II Congreso de la Baraja y el Tarot, a Victoria Braojos, a todos lo que han hecho posible esta donación, a “Taromantes en acción”, a los donantes “que habéis conseguido esta subasta de bondad humana” (Victoria Dixit), a a la asociación ASES, a Naipes Fournier a la Escuela esotérica Orden de Ayala por vuestra generosa contribución a Susurros de luz.

Iremos dando cuenta de cómo se va desarrollando cada una de las entregas y de la cooperación con Cuidados Madrid Centro.

Hoy, viernes 27 de marzo, hemos procedido a colgar carteles por las tiendas de Lavapies, la zona que nos han otorgado, para dar a conocer la iniciativa. Creemos que tal y como dijo Ignacio Martínez Mendizábal “El secreto del éxito del Homo Sapiens es la cooperación en aras de un bien común” y cooperando con agrupaciones vecinales podemos optimizar recursos y tiempo para dar el mejor servicio a todo aquel que lo necesite. 

También queremos agradecer a los vecinos voluntarios y a los responsables de esta hermosa iniciativa vecinal con la que hemos empezado a colaborar y los establecimientos que nos han abierto sus puertas para que podamos poner carteles de difusión de nuestra acción Cuidados Madrid Centro. 

Y sí, podemos llegar a tener miedo pero eso no nos paraliza. Vivimos para hacer un mundo mejor con coherencia,responsabilidad y sentido común.

Somos Amor, somos Susurros de luz. Somos Susurros de luz y uno de nuestros fines es ayudar a quién lo necesite.

Jose M.ª Escudero Ramos

Fundador de la Asociación sin fines de lucro Susurros de luz

 

Hani sobrevuela los tejados

Cuento compartido por Desam. Ferrandez. Madrid, 26 de marzo de 2020

 

 

No era un día normal porque la cuarentena había recluido a casi todos los humanos del país en sus hogares y aunque últimamente todos las días eran iguales, yo intentaba sacarles el máximo partido posible.

Cuantas veces hemos pensado que nos vendrían bien unos días libres para ponernos al día con un montón de cosas que siempre tenemos pendientes y, de repente, nos obligan a quedarnos en casa, a no salir ni para trabajar a no ser que pertenezcas al grupo de personitas que trabajan en servicios y estés obligado a ello para que el resto de ciudadanos tengamos nuestras necesidades cubiertas.

Solo pienso en lo bien que estaría en la calle paseando y tomando el sol; dadas las circunstancias mi mente me dice: Desam cíñete a las circunstancias y haz todo lo que tienes atrasado. Me encontraba con este pensamiento en la cabeza cuando de repente escucho un ruido en la ventana, era un sonido que no podía identificar, me acerqué al lugar de donde procedía el ruido y para mi sorpresa era Hani dando golpecitos al cristal.

¡Hola, Hani!, ¡qué sorpresa!, pasa, por favor_ le dije mientras abría la ventana para que mi pequeña amiga pudiera pasar.

(Hani es una mezcla entre hada y niña, que los humanos no pueden ver, pero yo tengo la suerte de verla y oírla, en nuestros encuentros paseamos y o jugamos)

¡Hola Desam! Me saludó feliz mientras miraba el montón de libros que estaban en el suelo, ¿te molesto?

Para nada linda, tu nunca molestas.

En mis cosas pendientes de hacer estaba ordenar los montones de libros que invadían mi hogar ya que mi gran pasión es la lectura.

Cuéntame ¿qué haces por aquí?

Pues es que sentí que estabas aburrida y encerrada y me dije, voy a visitar a Desam.

Muchas gracias. ¿Sabes que nos tenemos que quedar en casa por un virus?

Sí, lo sé todo.

Perfecto, así no es preciso que te cuente nada.

Así es… Oye, me encanta la vista que tienes desde la ventana, los tejados me seducen, no sé que tienen…

¿En serio? A mí también, es una mezcla entre bucólico y salvaje. Me paso horas asomada a la ventana disfrutando del sol y los tejados.

Guauu, tenemos los mismos gustos, ja, ja.

Sí, creo que coincidimos en muchas aficiones.

¿Te apetece un vuelo bajo, casi rasante, sobre los tejados?

Guauuu, no me lo tienes que decir dos veces.

Nos dirigimos hacia la ventana por donde vamos a salir, yo voy a buscar una escalera y…

Desam, no hace falta la escalera…

¿Nooo?

Hani se ríe como es su costumbre arrugando la nariz y sujetándose la tripa con sus diminutas manitas.

Te recuerdo que vamos a volar juntas ja, ja.

Si claro, respondo, pero para salir hasta el alfeizar…

Ven dame las manos y déjate, no ofrezcas resistencias. Esto ya te lo conoces de las veces anteriores.

Cierto, gracias querida por recordármelo.

Dejo mis límites y mi resistencia dentro del piso para salir flotando por la ventana y ¡ualaaa! me veo encima de los tejados mientras Hani tira de mi con suavidad.

Mi amiga me mira con su carita redondita, está feliz de ver mi cara de placer, siento la suavidad del viento, la calidez y a la vez la seguridad de su mano, vamos casi rozando los tejados, si extendiera la mano podría tocar las tejas. Hani tira de mi hacía arriba, vamos alejándonos de los tejados subiendo hacia las nubes y allí entre algodones mi amiga me suelta diciéndome, ahora tu sola, recuerda que solo has de pensar que flotas, que puedes mantenerte e incluso desplazarte hacia donde quieras. Después de los primeros minutos de un vértigo intenso y de ver que no me caigo en picado, me relajo y disfruto de la magia de flotar sobre las nubes, las rozo con las manos sintiendo como se deshacen en mi piel mojándome con montones de diminutas gotitas. ¡Qué sensación tan diferente! Flotar mientras sobrevolamos despacio la ciudad, divisando las flores que adornan los balcones cual maravilloso broche, admirando los magníficos árboles siempre erguidos y entregados a la humanidad ofreciéndonos su oxigeno inagotable. La sensación de libertad y gratitud me invade, siento, siento, hasta que mi amiga me saca de esta extraña concentración.

Desam, ¿jugamos?

Ja, ja, claro, ¿a qué quieres jugar?

Podemos flotar boca arriba y buscar las formas que tienen las nubes.

¡Sí!, me apunto.

Hani se tumbó a mi lado y empezamos a jugar buscando esas formas cambiantes que crean las nubes, pareciera que las que juegan con la creatividad son las propias nubes.

Entre risas descubríamos animales y cosas muy variadas con formas algodonosas, así pasó nuestra tarde donde la diversión y las risas fueron nuestro pasatiempo. De pronto Hani me coge de la mano para llamar mi atención se aproximaba una nube con forma de platillo volante…

¡Vamos Desam, subamos al platillo!.

No me dio tiempo ni a reaccionar, sentí como tiraba de mi y nos subíamos a la nube, empezamos a simular como si estuviéramos dirigiendo la nave/nube y para mi sorpresa la nube hacia lo que Hani le mandaba.

Desam ¿de qué te extrañas? La nube también quiere jugar.

¿En serio?, ¿la nube quiere que nos montemos en ella y la conduzcamos de un lado a otro?

Claro, primero le pedí permiso y dijo que quería participar en nuestro juego. Ya sabes que todos los oriundos del planeta Tierra tienen libre albedrío y nadie se puede imponer a otro.

Pero Hani ¡es una nube!

Sí, ya lo sé ja, ja. Tu eres humana y ella no te rechaza por eso y yo soy una hada y jugamos juntas, no sé donde está la diferencia.

Es que para los hombres las nubes no son… como explicarlo, vaya que no tienen capacidad de crear, ni jugar, ni nada de nada.

Pues te diré que en algunas cosas estáis equivocados, todo tiene vida, todo late, eso sí cada ser de una manera distinta.

Guauuu nunca pensé que fuera así, perdona nube no quería menospreciarte, solo ha sido por desconocimiento.

Nube: no te disculpes Desam, ya sé como pensáis los humanos que creéis que solo tenéis vida vosotros , los animales y las plantas.

¿¡Tu también hablas!?

Nube: Claro, si no nos podríamos comunicar.

Ya, pero hablas mi idioma.

Nube: La verdad es que sé muchos idiomas.

Alaaa ¿sabes idiomas? Jope, ¡qué poco sé.!

Nube: Bienvenida al club de aprendizaje continuo, yo también aprendo todos los días, ja, ja, bueno jovencitas he de seguir mi camino, ha sido un placer, otro día seguimos jugando.

Muchas gracias, hasta pronto.

Nube muchas gracias por tu lección.

¿Nos vamos a casa Desam? Yo también me voy que aun tengo cosillas que hacer antes de que se retire el sol.

Claro, linda, cuando quieras, yo no tengo prisa, ahora dispongo de mucho tiempo para hacer cosas en casa.

Hani y yo regresamos a casa volando despacio y en silencio, yo iba integrando los conocimientos aprendidos.

Hani se despide con un gran abrazo y un sonoro beso.

Desam nos vemos otro día, vendré de nuevo a visitarte y salimos a jugar.

Sí por favor, hasta pronto querida amiga, te quiero.

Me encanta estar con amigos y con Hani más, ella es tan diferente y especial que disfruto muchísimo con sus visitas; además aprendo siempre. Bueno, la verdad es que dicen que en la escuela de la vida todos los días aprendes algo, solo que muchos días no me doy cuenta de lo que he aprendido.

Mi pequeña amiga es amable, cariñosa y respetuosa con todos los seres de la creación, incluidas las nubes, ja, ja; quizás me sirve de espejo para que aprenda de ella, esto lo tengo que meditar e imitar pues si me gusta que se comporte así conmigo, seguro que al resto de los humanos también les gusta que los traten bien. De ahora en adelante me voy a esforzar y tratar con más amor a todos los que me rodean.

Gracias, preciosa amiga, te quiero mucho.

Meditaciones varias para ayudar durante la cuarentena

 

Llevamos varios días compartiendo meditacones guiadas con diferentes temas relacionados con las circunstancias que estamos viviendo.
Te invitamos a que te unas y nos ayudes a sanar y elevar la frecuencia del planeta con tus intenciones de amor incondicional.
Y si te gusta, difunde
Gracias

Meditación 1

https://www.ivoox.com/meditacion-esferas-multicolor-audios-mp3_rf_48895271_1.html

Meditación2

https://www.ivoox.com/meditacion-esferas-2-audios-mp3_rf_48952422_1.html

Meditación 3

https://www.ivoox.com/meditacion-dar-amor-incondicional-momentos-dificiles-audios-mp3_rf_49177236_1.html

Meditación 4

https://www.ivoox.com/meditacion-especial-sanar-humanidad-audios-mp3_rf_49177499_1.html

Meditación 5

https://www.ivoox.com/meditacion-sanando-humanidad-audios-mp3_rf_49177596_1.html

Meditación 6

https://www.ivoox.com/meditacion-celulas-cuerpo-superior-audios-mp3_rf_49177844_1.html

Meditación 7

https://www.ivoox.com/meditacion-abrazar-humanidad-audios-mp3_rf_49213473_1.html

Meditación 8

https://www.ivoox.com/meditacion-del-mandala-sobre-tierra-audios-mp3_rf_49272857_1.html

Leyendas del Paraguay

Escrito por Jose Mª Escudero Ramos. 18 de marzo de 2020

Dedicado a toda mi gente del Paraguay

Misiones, fotografía de Jose Mª Escudero Ramos

Cierto es que las cosas se ven de otra manea lejos del hogar como también que este país tiene realmente algo especial: me encanta Paraguay. He podido leer su historia, he visitado sus museos, observado y escuchado a sus habitantes y algo que todavía intento: ponerme en su piel, sentir su historia.

Hay unas leyendas que me gustan especialmente, una habla del Delfín Rosado, quizás sea originaría del Amazonas pero yo la he conocido en Paraguay, otra habla de un paraíso dónde el maíz crece solo y el ser humano es inmortal: La Tierra sin mal, Yvymarae´ÿ… la otra, bueno, ya la conoceréis.

Cuando los guaraníes vivían como nómadas, antes de ser reducidos a esas misiones que por algo se llaman “reducciones”, se desplazaban buscando el lugar más fértil para cada época del año, esa tierra que tuviese agua, pesca, caza y vegetación de la que obtener frutos. El mango, la papaya (mamón), el limón, la papa, el maíz (choclo), la yuca (mandioca), la tuna, la mbocayá, la mburucaya y todos los animales que pudieran cazar, el koatí, el carpincho o pescar, el surubí…

Paraguay es una tierra en la que hay muchas cosas para meditar, todavía puedes ver a la gente estando a la fresca, viendo pasar el tiempo, pensando en nada más que en disfrutar su tereré. Ese puede ser el verdadero sentido de la vida, disfrutar del presente sin sentirse culpable por disfrutar de un momento de no hacer, aparentemente, nada. El “no hacer” por el que nos dejamos la piel en otras partes del mundo trabajando a destajo para conseguir una jubilación en la que poder hacer nada.

El no juicio, el vivir sin prejuzgar, nos invita a vivir la vida como observadores independientes y así podremos aprender de cada experiencia. Si viajamos haciendo caso de los estereotipos de cada país al que queremos ir, posiblemente no saldríamos nunca de casa.

Me encanta viajar, me encanta conocer nuevas cosas, tener muchas experiencias y poder compartir todo lo aprendido a través de cada una de ellas.

El delfín rosado

La historia del delfín rosado nos habla de un tipo de delfín típico de la zona del Amazonas en la época pre-colonial.

Algunas noches, especialmente en el mes de junio en una aldea próxima al río aparece un joven muy elegantemente vestido, lleva un sombrero de paja, dicen que es el delfín rosado que aprovecha las noches de luna brillante para salir del río encarnado como un hermoso galán, lleva sombrero para tapar el característico orificio ventilador de los delfines.

Aprovecha las fiestas de junio para enamorar a alguna jovencita: bailan, beben, la seduce, pasean por la orilla del río, duermen juntos… a la mañana siguiente el galán no está y la joven regresa a casa sola y tristemente enamorada. Al cabo de unas semanas la joven descubre que está embarazada.

Esta creencia está tan arraigada que cuando una joven queda embarazada “por el galán de sombrero de paja” toda la tribu se hace cargo del bebé y de la madre.

Me parece una historia preciosa… toda la tribu cuida de la madre y del bebé sin juzgar… ha sido el delfín rosado…

La Tierra sin mal, Yvymarae´ÿ

Otra leyenda habla de Yvymarae´ÿ o “Tierra sin mal”. Dicen que los Tupi-Guaraní eran una de las etnias de guaraníes que hay entre Brasil, Uruguay, Argentina, Bolivia y Paraguay. Ellos creían en la existencia de una Tierra dónde no existía el mal, se podía llegar de dos formas, muriendo, una vez desencarnado, si es que has vivido sin tacha, vas a un lugar en el que no hay que trabajar, los frutos crecen solos, no hay sufrimiento… una especie de paraíso. Otra forma de llegar a la Tierra sin mal sin tener que llegar a morir, es viviendo correctamente y entregando tu vida a una misión.

El Karai, el chamán, de la tribu, quien tenía poderes para hacerse invisible o devolver la juventud a las mujeres, era el responsable de guiar al pueblo. Lo que me llamó la atención de esta historia es que según dicen, la Tierra sin mal estaba al Este, y ellos iban al Oeste. Podría ser que creyeran la versión de que esa tierra buscada estuviera detrás de las montañas…

Si saben que la tierra sin mal está en el Este ¿por qué van al lado contrario? ¿Será por esa extraña creencia de que el infierno es aquí, en este planeta donde vivimos y según vamos caminando por el camino de la vida vamos cambiando el infierno por el cielo según “vamos viviendo sin mancha alguna”, viviendo según nuestra misión?

Misiones. Fotografía de Jose Mª Escudero Ramos

 

Aramí y Yaguatí

El fin del mundo no va a llegar por una gran guerra si no por la ausencia de ellas, por la paz. Cuando todo el mundo reconozca su esencia de amor, entonces supondrá el fin al mundo materialista tal y como lo conocemos para llegar a uno nuevo, más espiritual, en el mismo plano pero en otra dimensión.

Yaguatí era un niño guaraní de la zona que ahora se conoce como Paraguay. Era fuerte, inquieto y muy curioso. A sus 11 años siempre soñaba con ser el gran guerrero que trajese la paz a su pueblo. No es que fuese un pueblo guerrero, todo lo contrario. Sus ancestros eran nómadas precisamente porque no les gustaba pelear y en cuanto se percataban de cualquier conflicto, se iban corriendo a otro lugar. Eso les hizo ser muy resistentes pero cuando los “hombres del otro lado” les intentaron enseñar a vivir en ciudades a las que llamaban reducciones, todo cambió.

Viviendo nómada un pueblo recorre el territorio en busca del lugar más cálido, el que tenga fruta, animales y calor poder comer y protegerse. Si se sentía peligro o los frutos no eran abundantes, se iban a otro lado. Eso servía para no sentirse dueños de la tierra que nos ofrece todo naturalmente, como agradeciendo que seamos sus huéspedes.

A Yaguatí le gustaba mucho correr y jugar por la selva, iba solo con su machete el cual usaba para cortar alguna liana o defenderse de algún animal, bueno, en verdad era demasiado inocente como para asustar ni a una mosca, pero se sentía feroz alzando el machete y gritando con su cara teñida como la de un guerrero.

Tenía prohibido salir solo de la pequeña ciudad de piedra a la que denominaban reducciones, este nombre venía dado por el cambio de costumbre al reducir su ámbito de movilidad a un espacio cerrado, ellos eran nómadas desde sus más antiguos ancestros, pero vinieron los hombres del otro lado y fueron adquiriendo otra forma de vida.

Antes de vivir en las reducciones eran muy pacíficos, de hecho, el ser nómada y no tener nada por lo que matar les servía de escusa para correr siempre que veían conflictos, no eran cobardes, simplemente no querían peleas. Si vienes a guerrear, se van, nomás. Su mayor enemigo era una tribu de bandeirantes, estos llegaban a la pequeña aldea y saqueaban lo que podían, los guaranís ya no podían irse porque tenían casas que proteger, huertas talleres, la forma de vida ha cambiado, el progreso tiene su lado bueno y su lado malo.

Una tarde Yaguatí salió de su aldea tal y como solía hacer, corrió por la selva ajeno a todo peligro. Jugaba, reía, hablaba con su amigo imaginario cuando de un salto se engancho con unas raíces, empujó unas piedras y quedó atrapado entre ellas. El golpe no fue muy fuerte, tenía raspaduras y aparentemente una pequeña contusión, el problema es que no podía separar las piedras que le tenían atrapado. El machete cayó lejos de donde se encontraba y por muchos esfuerzos que hiciera, no podía alcanzarlo, eso le hubiera servido de palanca para poder zafarse. Para males mayores, escuchó como a una serpiente merodear por allí. Los guaraníes tienen muy buen oído y saben diferenciar los sonidos de la selva. Yaguatí se comenzó a poner nervioso, se estaba asustando. No podía alcanzar el machete ni para zafarse ni para defenderse. Miró hacía el lugar de donde provenía el sonido, le pareció ver una serpiente… De pronto una niña de su misma edad saltó frente a él, era de la tribu de los bandeirantes, llevaba otro machete en su mano, se miraron a los ojos, Yaguatí estaba asustado. Ella alzó la mano, pego un pequeño grito mientras bajaba el machete a la vez que la serpiente saltaba hacía el pequeño Yaguatí. Cuando la serpiente estaba a pocos centímetros de la cara de nuestro pequeño amigo la pequeña guerrera corto la cabeza del animal. Con el machete todavía manchado con los restos de la boa, hizo una palanca y pudo sacar el pie de su nuevo amigo de entre las rocas.

– Hola, me llamo Aramí.

El pequeño guerrero estaba entre sorprendido, asustado y rabioso… no podía creer que una desconocida haya podido rescatarle, una niña, y menos de otra tribu diferente.

– No tengas miedo, me llamo Aramí. Estoy de paso con mi tribu. No te voy a hacer daño… por cierto, no hace falta que me agradezcas el que te haya salvado la vida.

– Yo _se quedó callado unos segundos_ eeeh… Gracias por lo que has hecho. En verdad estaba a punto de irme, tenía casi el pie fuera…

– Ya, claro, por eso tengo mi machete manchado_ dijo mientras agarraba el de Yaguatí para acercárselo.

– Bueno, está bien, gracias por salvarme la vida. Me imagino que estoy en deuda contigo. Tengo que salvarte la vida ahora yo a ti.

-Que gracioso eres. A mi no me va a hacer falta tu ayuda, yo me cuido sola _ Aramí hablaba mientras juntaba unas hojas, las trituraba y hacía una masa con barro, mezcla de arena y saliva_ ahora te voy a poner esto en esa herida y contusión.

Yaguatí se echo para atrás y cojeó levemente.

– No me hacen falta tus cuidados_ dijo bruscamente mientras Aramí se agachó para poner sobre su tobillo un poco de su mezcla sanadora_ ¿eres sanadora?

– Soy hija de chamán, en verdad todos podemos sanarnos, la fuerza más maravillosa y sanadora del mundo es el amor.

A Yaguatí le pareció un poco cursi ese discurso pero escuchaba atentamente mientras se dejaba mimar. Aramí consiguió que se calmara y accediese a sus cuidados. Según Yaguatí observaba a Aramí, veía una belleza especial en ella, no solo física, en verdad sentía una especial admiración, como si viese algo más que un cuerpo físico…

– Me llamo Yaguatí y soy hijo de guerreros- se inventó el muchacho.

– Encantada, Yaguatí. Ya nos hemos presentado, ahora podemos ser amigos.

– ¿Hace mucho que estáis por aquí?

– No, vamos siguiendo el rastro de la caza y las estaciones, seguimos una ruta natural para vivir nómadas.

– Cuenta mi abuelo que nosotros también vivíamos así, viajábamos siguiendo la ruta de una estrella,

– La estrella del Alba.

– Sí, Tenemos algo en común… lo mismo nuestros ancestros eran familia, lo mismo nosotros… no, olvídalo.

– Lo mismo somos familia, Yaguatí…

La atracción de las energías era patente, se gustaban. Según iban conociéndose más, mayor era la atracción. Como Yaguatí se había ido al bosque sin permiso nunca pudo contar en casa que había conocido a una bandeirante, que resultaba ser la tribu enemiga de los guaraníes.

Yaguatí y Aramí quedaron muchos días en el mismo lugar donde se conocieron pero jamás hablaban de cosas de mayores ni se contaban nada de sus tribus porque no querían comprobar si eran enemigas, para ellos la amistad prevalecía sobre la raza. Hicieron un pacto, nunca hablarían de sus tribus.

Cuando estaban juntos jugaban y se divertían pero también se contaban cosas de la familia, de cómo viven, se hacían preguntas sobre el mundo, lo que sienten al ver las estrellas brillar. Tenían conversaciones muy profundas para ser tan niños.

Un día, Aramí llegó muy nerviosa al lugar de encuentro.

Aramí, ¿que te pasa?

Yaguatí, tengo que contarte algo sobre mi tribu.

. Me temo que no va a poder ser, nos hemos hecho una promesa… nada de hablar de cosas de las tribus…

Esto es importante, tienes que escucharme, he escuchado una conversación. Hoy mi gente va a atacar a la tuya, somos enemigos.

Yaguatí grito tan fuerte que el grito se escuchó en toda la selva… Su voz de pronto había cambiado de niño a adolescente…

– Nooooo, has roto la promesa, no podemos hablar de nuestras tribus, ahora somos enemigos… noooo.

Y se fue corriendo lleno de rabia… no podía decir en la aldea que conocía a una bandeirante y que era buena. Esperó junto a los suyos al ataque enemigo. Estaba pintado de guerra y tenía que defender su poblado, llegó el día de demostrar lo buen guerrero que era. En sus ojos se querían mostrar unas lágrimas que querían salir pero eran retenidas por una rabia infinita. No entendía nada… Escuchó una susurrante voz de alerta, el vigía advertía la presencia de los bandeirantes. Preparados para defendernos… y al otro lado del muro una tropa corriendo y gritando “al ataque”…

Cuando estaban a punto de entrar en combate, Aramí y Yaguatí saltan con agilidad sobre el muro que separa la reducción de la selva, cada uno lleva su machete en sus manos. Se miran a los ojos con intensidad… Se agarran de las manos y miran cada uno a los miembros de sus respectivas tribus diciendo al unísono unas palabras que no estaban preparadas pero que demostraban cómo de unidas estaban sus almas puras:

¿Seréis capaces de matar a vuestros familiares?. Tenemos un mismo origen, nuestros ancestros compartían hoguera y comida. Nos guían las mismas estrellas, sentimos el mismo amor los de un bando y los del otro ¿de verdad es necesario seguir odiando?, ¿de verdad es necesario seguir matando? Somos el fruto de un mismo amor que va más allá de una raza, un terreno o una idea.

Mientras los pequeños valientes guerreros hablaban, los aguerridos combatientes mostraban su lado más sensible, algunas personas no podían contener las lágrimas mientras soltaban las armas. Las mujeres salían de las pequeñas casas de piedra por un lado de la muralla y por el otro la misma escena, los hombres soltaban las armas, las mujeres llegaban felices al encuentro de paz, había llegado el momento de una paz que no se firma, se vive.

Los miembros de ambas tribus se unieron en abrazos y manos apretadas, unos se secaban las lágrimas, otras reían y nuestros pequeños pacificadores miraban la escena orgullosos.

-Aramí, perdona por haberme ido así… te quiero demasiado como para perderte.

– Yaguatí, siento haber roto mi promesa… pero me alegro de haber conseguido mandarte con la mente mi idea de pacificación…

-Venga, no has sido tú… yo me fui corriendo pensando justamente eso, mandarte a través de mis pensamientos la idea de pacificación…

– Sí, seguro…

Y bajaron del muro con esa pequeña discusión de haber quién tiene más poder…

– Si es de paz, rige el lado femenino del cerebro_ dijo Aramí_ mientras le guiñaba un ojo a Yaguatí.

Desde entonces reina la paz en esa región del mundo. Hay terrenos para construir casas y cultivar huertos para que todos puedan vivir en la abundancia. Todos se respetan, se aman y se enseñan cosas para hacer de su comunidad el mejor mundo para vivir.

La leyenda de Aramí y Yaguatí no es real, en verdad sentí esa historia cuando estuve de visita por misiones. Meditando entre las ruinas de las reducciones me visualicé corriendo por esas selvas como lo hacía Yaguatí, y me vino esta historia a mi mente y a mi corazón, quién sabe, lo mismo conecté con una de mis vidas pasadas, quizás con un ancestro ¿Y si fuese descendiente de Aramí y Yaguatí?

Hay lugares en el mundo que te inspiran ternura, que te recuerdan la esencia de lo que realmente somos o quizás de cómo deberíamos ser una vez que se vuelve a la vida cotidiana.

Gracias, Paraguay, por todo lo que me has enseñado.

Nos ponemos al servicio de aquel que presta servicio

Desde Susurros de luz nos ofrecemos a apoyar al equipo de salud de la comunidad de Madrid, a los trabajadores de limpieza de la ciudad, a todos los trabajadores de cualquier empresa que están al pie del cañón para que no nos falte de nada, a través de lo que sabemos hacer: meditación, Mindfulness, Reiki, escucha activa o abrazos.

Para mi todo aquel que está trabajando ahora en hospitales, en supermercados farmacias o en la calle, a pesar de los miedos inculcados son héroes.

Vamos a salir adelante gracias a estas personas, algunos se enfermarán por atendernos…  Con más motivo GRACIAS.
Lo que pueda ser en presencia, encantados de ir a dónde se precise, si es a distancia, por teléfono, vídeo llamada o mandamos audios con meditaciones guiadas.
El ser humano saca lo mejor de sí cuando peor están las cosas, y los miembros de sanidad siempre están ahí con una sonrisa para atendemos. Estaremos encantados de cuidar a los que nos cuidan, estaremos encantados de servir al que nos sirve.
Estamos a vuestra disposición

Para nosotros sois héroes, todo aquel que está trabajando ahora, en hospitales o en supermercados, a pesar de los miedos inculcados.
Vamos a salir adelante gracias a estas personas, algunos se enfermarán por atendernos…  Con más motivo GRACIAS.
Gracias por atendernos, por hacer que llegue la comida al supermercado, gracias por mantener limpia la ciudad, los hospitales…
Gracias por atender a mis conciudadanos a pesar del posible miedo que se pueda llegar a tener.

Nuestra pena es no poder estar al pie del cañón porque daríamos mi vida por amor a la humanidad.
Gracias a los que lo estáis haciendo por nosotros.
Gracias.
Nos ponemos a la disposición de quien lo necesite para Reiki, meditación, mindfulness, un abrazo o sencillamente escuchar.
Gracias por olvidaros de vosotrxs para atendernxs a nosotrxs

Zona de actuación: Ciudad de Madrid

Podéis contactar con Jose Escudero: 639608805

somos@susurrosdeluz.com

Meditación Especial para elevar la Frecuencia ante desafios

Vamos a comenzar a realizar una meditación diaria para la proyección de una intención común: elevar la frecuencia de la humanidad, del planeta, de cada ser.

En un grupo llamado Proyecto coherencia Comunidad de Madrid, nos conectamos por whastapp todos los jueves, llevamos unos meses uniéndonos en la distancia con un bien común: alcanzar la masa crítica para que los habitantes de Madrid recuerden la luz que somos.

Durante estos días de mucha variación de frecuencia, queremos HACERLO EXTENSIVO A TODO EL PLANETA. a todos los que se quieran unir. Unamos nuestro espíritu con una intención especial: mantener un estado de ánimo conectado con la confianza, la paz y la coherencia, viviendo en armonía y gratitud.

Os invitamos a todo el mundo, independientemente de dónde estéis,  a uniros a la siguiente meditación.

Gracias

Será todos los días a las 22:45, si no te puedes unir a esa hora prográmala con el poder creador de la conciencia cuántica, El tiempo es relativo y podemos hacer que se programe la meditación para que la energía de la intención de cada uno se junte con la del grupo, independientemente de a la hora que la hagáis y el lugar en el que os encontréis.

La intención es cubrir el mundo con esferas de varios colores para la claridad de ideas, para el equilibrio de la salud, para el amor, para la consciencia, para la protección y para la transmutación de lo negativo en positivo, del mal en bien.
La energía grupal es muy hermosa y muy potente. 

Primero unas recomendaciones por si no habéis meditado nunca.

Preparación

Elegimos un lugar silencioso, donde puedas estar 15 minutos en paz, conectado con tu ser interior, un lugar cómodo, si tenemos nuestro rincón de meditar será el lugar perfecto y si no tienes costumbre de meditar te recomendamos lo siguiente:

Puedes poner música relajante, incienso o vela o luz tenue. No es obligatorio pero ayuda a encontrar paz interior.

Siéntate en una posición cómoda, tal y como meditas habitualmente. Si nunca has meditado, lo importante es tener la espalda lo más recta posible, relajado. Las manos abiertas con las palmas hacia arriba y sobre los muslos o en posición de un Mudra de tu elección. También podemos poner nuestras manos en posición Gasho, sobre el corazón o manos levantadas y palmas hacia fuera como enviando energía … recuerda que lo importante es estar cómodo, no en tensión.

Respira profundamente, exhala- inhala, tres veces seguidas, olvidando los ajetreos del día a día. Soltando con el aire todo lo que no nos conviene e inhalando oxigeno purificador, renovador de vida.

Cierras los ojos y conecta con tu esencia. Al principio te podrá costar más pero con el tiempo y costumbre lo harás rápido. 

Una vez preparado y antes de comenzar la lectura del texto, imaginad que formamos una cúpula que nos sirva de conexión y de protección energética, así evitamos fugas o que se disperse la energía. 

Para ello visualizamos como unos hilos de luz salen de cada miembro del grupo y se van a juntar en el centro geográfico del grupo, donde se forma dicha cúpula. Aunque nosotros no sepamos dónde está ese centro ni el tamaño de la cúpula, visualizamos como cubre toda la ciudad, emanando una luz especial que nos cubre como un Arco Iris.

Decimos con humildad y sintiendolo desde nuestros corazones que es así, aquí y ahora, con la inmensa e intensa gratitud de percibir como nuestras palabras ya han sido oídas. Así ES, así se cumplen.

INTENCIÓN

Compartimos la creencia de que vivimos en una sociedad sana, con una población sana, viviendo en equilibrio, ecuanimidad, con la autoestima alta, seguridad, confianza y alegría.
No hay miedos, hay desafíos.
Somos amor y felicidad.
La tristeza se transmuta en alegría.
El sistema respiratorio funciona perfectamente.
Exhalamos e Inhalamos tres veces, vaciando y llenando los pulmones.
Visualizamos una esfera multicolor que parte de cada uno de nuestros corazones y se expande por todo el planeta tierra.
Se expande el amor.
Se expande la confianza.
Se expande la valentía para vivir sin miedos… vivimos un reto constante, es emocionante, se llama vida

Nuestro corazón late al ritmo del corazón del planeta.
Pachamama…
Somos naturaleza,
Somos amor. Esa es nuestra naturaleza.

Visualizamos una esfera dorada,

otra violeta,

rosa,

amarilla,

azul,

y verde que crecen del centro de la cúpula creada por la unión de nuestros corazones, crece y se expande hasta cubrir el planeta. 
Visualizamos a pachamama y sus reinos, el mineral, el vegetal, el animal y el etérico y sentimos como los colores de las esferas los cubren… en los mundos físico, mental, supramental y espiritual.
Somos luz en susurro, somos naturaleza somos amor.

Visualizamos unos minutos estas esferas de colores, envolviendonos, abrazando el planeta, pachamama… te amo, me amo… amo nuestra naturaleza

GRACIAS GRACIAS GRACIAS

Puedes escuchar la meditación en Ivoox

Recomendamos el siguiente mantra para escuchar mientras dura la meditación

 

 

 

Charla en el II congreso de la Baraja y el Tarot

Jose Mª Escudero, fundador de la Revista y de la asociación, ha dado una charla online sobre la asociación Susurros de luz y su taller Crea tu propio oráculo. Han sido un poco más de media hora muy entretenida. 

Gracias a Victoria Braojos de La Orden de Ayala por invitarmnos al precongreso.

El congreso cuenta con la presencia de expertos del mundo del tarot que impartirán clases magistrales, conferencias muy interesantes y una exposición de tarots dedicada a México y a Lenormand. Tendrá lugar desde el viernes 13 hasta el domingo 15 de marzo en el hotel Vinci Roma en la calle Goya 79 de Madrid.

El sábado tendrá lugar una cena con subasta benéfica cuyos benefícios, valga la rebundancia, irán destinados a la Asociación Susurros de luz, hermana de la Revista, para que podamos seguir con nuestros proyectos de cooperación a través de los abrazos, arteterapia, escucha activa y todo lo que desarrollamos a lo largo del año. 

Aquí os dejamos el vídeo de la charla esperando que os guste.

CONGRESO CANCELADO….SIEMPRE NOS QUEDARÁ ONLINE,,,

 

Pequeño curso de felicidad de María Sirois

Título: Pequeño curso de felicidad para enfrentarse a una pérdida (y a otras situaciones difíciles y oscuras)

Autora: María Sirois

Editorial:Urano

ISBN:9788416720880

Nº de páginas: 160

Año de edición: 2020

 

María Sirois es escritora, consultora y psicóloga clínica de la escuela de la psicología positiva, su factor diferenciador es que habla de la experiencia. Una de sus especialidades es la superación de perdidas, el acompañamiento en la superación del duelo.

En Pequeño curso de felicidad para enfrentarse a una pérdida, María nos cuenta su caso personal y el de algunos de sus amigos y pacientes que han vivido situaciones difíciles y oscuras de una forma fácil de leer y de asimilar a través de capítulos breves y muy directos. La brevedad de los capítulos es lo que hace que sea un libro fácil de leer, ya sea en el transporte público, por muy corto que sea el trayecto, mientras esperas en la consulta o en el banco, o sencillamente cuando quieres pasar un rato entretenido, aprendiendo y conociendo datos que tarde o temprano vas a poder utilizar para consolar a un ser querido, pues todos podemos acompañar en el duelo a alguien alguna vez. ¿Quién no ha pasado por ello ya sea para consolar o ser consolado?.

Especialmente nos emocionó el relato de su suegra, Frieda, “se estaba muriendo, consciente de que solo le quedaban unas semanas de vida, cogió la agenda y llamó a amigos y familiares para agradecerles a cada uno de ellos lo que le habían aportado a su vida.” Me hizo pensar en por qué esperar a que te llegue la hora para llamar a agradecer a todos los que han hecho algo por nosotros a lo largo de la vida… así que ahora estoy en esa fase de llamar por teléfono en lugar usar mensajes escritos pues, al final, la calidez de la voz no tiene nada que ver con la frialdad de un texto por muy bello que sea. Saber usar las herramientas que tenemos es otra forma de ser conscientes. Gracias por abrirnos los ojos.

María Sirois escribe: No podemos cambiar la realidad pero si nuestra experiencia de la realidad… ¡y que razón tiene!