Sigo a vuestro lado de Juan José López Martínez

 

 

Título: Sigo a vuestro lado: Señales y evidencias de hijos que han dejado este mundo.

Autor: Juan José López Martínez

Editorial: IshtarLunaSol

ISBN: 9788417230562

Año de edición: 2019

 

 

¿Cuántas creencias hay sobre la vida después de la muerte? ¿Sobre el momento del transito? ¿Qué hace nuestra alma al morir? Se hacen estudios de lo que puede llegar a pesar el alma, de dónde se podría situar en el cuerpo humano, de cuánto tarda en abandonarlo… El alma… un tema que despierta interés y curiosidad.

Juan José López Martínez autor de “El eterno presente del alma” y “La respuesta está en el alma”, gracias a las terapias regresivas realizadas por él mismo a diferentes pacientes, nos cuenta cómo pueden superar traumas y duelos por la perdida de hijos o hermanos, diferentes personas que han pasado por esta tremenda tragedia, a la vez que nos abre un nuevo mundo de posibilidades y nos da respuesta a preguntas que todos, alguna vez, nos hemos planteado. Pero no nos da una respuesta científica demostrada en laboratorio, sus muestras son evidencias y señales sentidas desde el plano de la intuición y del amor.

Ocho historias muy hermosas, en alguna se le podrá escapar al lector alguna lagrimita. Ocho historias fáciles de leer, de entender y de asimilar.

Deseamos que ninguno de nuestros lectores se sientan identificados con algunos de los casos que cuenta el médico Juan José López Martínez, pero si eres de las personas que estás sufriendo un duelo, “Sigo a vuestro lado” puede servir de ayuda para entender que cuando morimos solo dejamos un cuerpo físico pues el alma es eterna y que el tiempo solo existe en este plano físico en el que nos encontramos ahora.

Otra expresión de amor por Desam. Ferrández

DESAM. FERRÁNDEZ, Asunción, 11 de diciembre de 2019

 

No sé cómo empezar a pesar de conocer muy bien cómo me siento.El amor entra en nuestras vidas de formas muy variopintas.

Siempre he sentido que muchas personas me aman, sin embargo esta expresión de amor tan intensa como la que estoy viviendo ahora, no hablo sólo de la que vivo con mi amado compañero de viaje, me refiero a la que estoy viviendo con muchas y diversas personas de mi alrededor, con la gente en general, por las sonrisas que me dedican las personas, muchas de ellas desconocidas, que me rodean. Así con esta intensidad y de esta manera, no la había vivido nunca antes.

El amor al que me refiero no tiene límites y es algo que mi mente desconocía, porque la mente me ponía límites de pura ignorancia. Aludo a ese amor que si te abres, y dejas que alcance su máxima expresión, es infinito.

La selección de actos amorosos que me llegan me abruman tanto que a veces me da vértigo, aunque me abrazan con suavidad para no asustarme, entro en una espiral que me lleva ampliar la percepción de esta emoción, hasta me generan mareos.

Quizás puede parecer un poco empalagoso y he de decir que tampoco tengo costumbre de expresarme así, sin embargo, es tan intenso y profundo lo que estoy viviendo qué no puedo expresarme de otra manera.

El amor me está dejando ver todas sus caras, como un enorme prisma el cual me enseña sus lados. Hasta ahora pensaba que si amaba a una persona no podía amar a otra, bien ahora puedo decir que sí que puedes amar con mucha intensidad a muchas personas, se me saltan las lágrimas solo de pensarlo, personas que apenas me conocen me hablan con tanta dulzura que me derrito por dentro, esas mismas personas cuyos amigos me habían dicho eran frías y poco empáticas, conmigo se muestran sin ningún tipo de armadura, quizás porque algún día yo dejé colgada la armadura a la entrada de la casa. Desde luego que no me la pienso poner ahora, en todo caso puede que me quite hasta la bata de los límites y la tire con fuerza al cubo de la basura. Ya sé que es cierto que yo sola me pongo los límites, pero ahora que sé que mi amor es ilimitado, el único límite que tiene la carcasa de mi cuerpo es mi mente y como estoy viviendo desde la gratitud, la creencia obsoleta de que tengo límites se desintegra, ¡ya soy muy grande para limitarme!

Recibo el amor con los brazos abiertos, abrazándome y dejándome abrazar, que entre por mis poros la cantidad que quiera. Solo pido una cosa: que se deje ver para engrandecer esa corta palabra que define un sentimiento tan grande como es el AMOR.

A veces se me escapan lágrimas de emoción y de agradecimiento hacia esta vida, me quedo sin palabras para expresar la magnitud del amor que estoy viviendo en este periodo de mi vida en el cual ni siquiera me había planteado descubrir cosas nuevas, en cuánto a emociones estoy hablando, porque descubrir cosas nuevas siempre lo estamos haciendo, día a día aprendemos algo más o quizás no tanto lo aprenda si no que me doy cuenta de ese puntito extras, a veces un puntito significa un desierto, a veces una gota significa un océano y otras veces la forma del corazón significa la inmensidad del amor saliendo de un diminuto órgano. Cuántas veces he dicho que las palabras se quedan pobres para expresar lo que estoy sintiendo, este es otro momento de esos y tengo mariposas revoloteando en la profundidad de mis entrañas, quiero cerrar los ojos y sentir, sentir el abrazo tierno del amor en el conocido y en el extraño, a veces me sorprende que un simple abrazo a una persona desconocida nos deje brillando los ojos e incluso me salte una lagrima de emoción, otras veces la lagrima no salta, pero se queda al borde, inundando los ojos.

Gracias, amado, por tus muestras de amor, quizá sea la distancia la que intensifica esa emoción para que no perdamos la conexión y sigamos expandiendo el amor a nuestro alrededor.

Gracias, personitas, conocidas y desconocidas por vuestras muestras de amor que me hacen sentir como una persona singular, única y muy especial.

Dicen que un abrazo a un árbol o a una persona aquí, en este punto del mapa, genera una vibración que se recibe al otro extremo del mapa, justo en la antípoda. Keelung (Taiwán) es la antípoda de Paraguay y la antípoda de España es Nueva Zelanda.

En esta etapa de mi vida Solo tengo gratitud y aunque vivo una experiencia humana es tan intensa e inmensa que creo debo estar flotando en otro planeta donde la manifestación de amor a todos los seres que lo habitan sea lo habitual.

Un día peculiar, lo normal. Otro cuento de Hani escrito por Desam

10 de diciembre de 2019, cuento escrito por DESAM. FERRÁNDEZ

Querido lector, dime, ¿tú vives días normales y a la vez, si lo piensas, peculiares?

Te voy a contar un trocito de un día de lo más normal y que por estar disfrutando de cada instante fue de lo más peculiar y gratificante. Gracias.

Antes de salir de casa leo la frase para el día que Louise l. Hay aconseja, en las afirmaciones para cada día del mes de diciembre, la de hoy dice: “Gozo de todo lo que tengo y abro los brazos a todos los desafíos”.


Salgo de casa y me dirijo al trabajo, a la escuelita maravillosa en la que estoy viviendo mis días acá en Asunción, con profesionales y niños fantásticos y, de repente, se presenta Hani y se sienta en mi hombro, hacía días que no nos veíamos, mejor dicho meses aunque para nosotras es como si nos hubiésemos visto ayer, me susurra al oído con un ¡hola! jovial mientras vuela y sus piececitos descalzos rozan mi hombro.


Para quien no sepa quien es Hani les explicaré que es un hada y niña a la vez, con ojos grandes y expresivos, carita pequeña con orejitas pequeñas y puntiagudas; que vuela con alas pequeñas casi transparentes y que en sus vuelos a veces arrastra a Desam, consiguiendo que las dos se desplacen por el cielo; Una aclaración más Hani solo es vista por Desam y por todos los seres que habitan en el bosque, pero el resto de humanos no la pueden ver y también os contaré que ellas dos se comunican por telepatía, bueno más bien Hani oye a Desam cuando le habla, aunque no salga ningún sonido de su garganta, con el pensamiento y Hani está enseñando a Desam a oír con el pensamiento… o eso intenta. También deciros que hay más cuentos de Hani en la revista Susurros de Luz / IMO (antes).


Desam: ¡Hola! le contesto, feliz por la grata sorpresa que representa para mi que Hani aparezca por Asunción.

Hani: Desam ¿ya te estás preparada para tu viaje? Te queda poquito para viajar.

Desam: Sí_le digo_ me quedan unos días nomás y ya me vuelvo para España.
Hani: ¿Quieres que nos divirtamos hasta que lleguemos a tu trabajo, tú y yo? Si es así no mires al suelo.

Desam: Pero, si las aceras están rotas y tienen agujeros.

Hani: No importa, te van a guiar, no te va a pasar nada. Confía.


Sonrío y observo al barrendero como llena su carretilla con montones de hojas de las plantas que invaden la vereda, cuando los veo siempre pienso ¡depositan la basura en una carretilla! No utilizan carros como nosotros y tampoco utilizan bolsas de plástico para contener la basura, así es que las hojas se encuentran libres y yo creo que enseguida vuelan como locas queriendo llegar a la vereda, donde se encontraban antes compartiendo espacio y cháchara con otras hojas amigas. El barrendero vio mi cara alegre, estaba feliz porque Hani estaba conmigo, y me saludó y me deseó muy buen día y yo pensé, sí, ha empezado muy bonito.


Hago caso a Hani y vamos disfrutando de los árboles maravillosos y frondosos que hay a nuestro paso, muchas veces alargo mi mano para acariciarlos para que me den esa energía que ahora más que nunca la necesito, porque los voy a echar de menos, por lo que intento absorber todo el verde que puedo. Suspiro… contemplo la vegetación que durante meses me ha acompañado en mi recorrido hasta el trabajo, estos árboles que me han resguardado del cálido sol, y sí, necesito esta energía para acabar esta etapa y comenzar otra allá en España.

Mi estancia acá ha sido de 9 meses, ¡un embarazo! Quizás he vuelto a nacer, solo pido que las lecciones aprendidas no se me olviden como anteriormente me ha pasado, ¿lo conseguiré? En ello pondré mi voluntad y ahora a disfrutar de lo que veo, no hace falta que me lleve nada de recuerdo, lo llevo muy adentro.

Saludo a dos periquitas verdes que gracias a su piar localizo en un árbol, se dejan ver entre las ramas, una pareja de periquitos saludándose entre piares tan alegres como estridentes, que me recuerdan una y otra vez a la periquita adorable “que me tuvo “ un día y lo que viví con ella.

Desam: Hani, ¿te has ido que no te escucho?

Hani: No, no me he ido, estoy aquí viendo lo mismo que tú estás viendo, disfrutando como tú, aunque yo estoy acostumbrada a ver todo esto que nos rodea, siento como disfrutas de lo que yo veo todos los días y me gusta lo que sientes.

Hoy la luz está especialmente bonita, suave pero de un blanco intenso, que hace que los contrastes se vean con muchísima claridad a estas horas, se ve intensamente el verde en contraste con el blanco de la casa y el negro del asfalto o el amarillo de los taxis, aprecio el vigor del naranja en el chivato, el rosa casi fucsia de la Santa Rita, se aprecia con claridad hasta mi sombra que parece que se ha estilizado, alargándose, aparentando que soy mucho más grande de lo que de verdad soy. En mi recorrido piso hojas y flores y les agradezco la alfombra multicolor que han tejido la cual en ocasiones me ha permitido volar.

Desam: Mira, Hani, el Chivato ahora esta precioso repleto de flores de un naranja fuerte con las hojas verde casi esmeralda, mira que hojas, Hani, aquí todo es grande. Hani, ¿dónde tu vives las hojas son así de grandes?

Hani: No Desam, allí son más pequeñas, pero el bosque es igual de frondoso, ¡tú ya has venido!

Desam: Sí, lo recuerdo bien, tenemos que volver.

Hani: Cuando quieras, sabes que siempre estoy por allá.

Desam: No, ahora estas acá, le digo mientras las dos reímos a carcajadas, has volado y has cruzado todo el océano.

Respiro, huele intensamente a tierra mojada y a flor.

Desam: Mira Hani, te presento al mango, árbol gigantesco típico de Paraguay y fíjate como está el suelo, llenito de su fruto maduro que ya se ha caído, a mi me gustan mucho los mangos, son muy dulces.

Hani: ¿Se pueden comer?

Desam: Sí, los del suelo ya están maduros por eso se han caído, pero los que están en el árbol todavía se han de hacer amarillos para poderse comer.

Mira, Hani, le digo mientras extiendo mi brazo hacia el horizonte para señalar el lugar donde quiero que mire la pequeña, ¿ves que cantidad de árboles?

Hani: Te recuerdo que yo vivo en el bosque donde también la vegetación muy espesa, con la diferencia que allí no hay ni asfalto, ni muros.

Desam: Sí, es cierto pero esto es la ciudad, y fíjate esa enorme planta como ha crecido encima de ese árbol, ¡mira donde ha crecido!

Insisto mientras señalo una planta que ha crecido al lomo de un colosal árbol, es brutal. Ya sé que me repito un montón y que digo que los árboles son gigantes y que huele intenso a flores, pero es que es así y es en la ciudad porque si fuera en el bosque para mí eso sería normal pero aquí en la misma ciudad está todo lleno, hasta por las paredes de las casas crecen enredaderas, como si no hubieran humanos alrededor, parece que hay dos mundos distintos muy diferenciados, el mundo verde y el mundo humano, sin embargo están en sinergia los dos mundos viviendo en el mismo espacio-tiempo.

Pasamos por el club de tenis en el momento en que están regando el pasto y Hani sin pensárselo dos veces se va volando a mojarse porque hace mucho calor.

Desam: ¡Hani!, ¿si te mojas las alitas podrás seguir volando? Hani se ríe a carcajadas y como es habitual en ella sujetándose la panza, haciendo muecas exageradas.

Hani: Claro, Desam, las alitas de las hadas son como impermeables, incluso yo tampoco me mojo mucho.

Nos reímos las dos y sigue debajo del aspersor haciendo divertidas piruetas mientras persigue algún chorrito para que le haga masaje en su diminuto cuerpo, entretanto se refresca con el agua fría.

Cuando ya ha tenido bastante de agua continuamos el viaje sin prisa, yo le voy enseñando los rincones que conozco y que creo que a ella le pueden gustar, ella a ratos va encima de mi cabeza y otras veces en un hombro, parándonos para ver flores diminutas creciendo en lugares nada corrientes.
Así hasta llegar a la escuela y fin del recorrido por el momento.

Hani me dice que se va a explorar otros lugares y que ya nos veremos…

Como no es una amiga humana, no quedamos para la próxima cita, ja, ja, no tiene ni celular…

Gracias, Hani, por esta fantástica sorpresa.

Cocinar con alma de Lola Mayenco, reseña de libro

 

 

Título: Cocinar con alma. Cómo disfrutar más de los fogones y de la vida

Autora: Lola Mayenco

Nº de páginas: 216

Editorial: Ediciones Urano

ISBN: 9788416720736

Año de edición: 2019

 

 

Cocinar con alma no es un libro de cocina cualquiera, comienza haciendo una reivindicación: que la mujer recupere su empoderamiento en los fogones, en la cocina. Las cocinas están aguardando una revolución feminista que sea impulsada por cocineros de ambos sexos que anime a más hombres a cocinar en casa y a más mujeres a cocinar en restaurantes.

La autora nos invita a disfrutar de unos viajes gastronómicos por el mundo mientras comparte deliciosas recetas y nos invita a que practiquemos la actitud de la presencia plena tan de moda ahora, el mindfulness en la cocina, y todo ello acompañado de bellas, tiernas y divertidas experiencias.

Lola Mayenco expone una nueva manera de cocinar sin dietas, sin sacrificios, sin miedos, sin culpas, sin normas estrictas, sin exigencias, sin usar ingredientes caros…

Esta obra es un libro lleno de citas, ejercicios y reflexiones gracias a las cuales podremos meditar mientras cocinamos, siempre con placer, con humildad, con amor, con humor, con creatividad y con gratitud, en definitiva: Cocinar con alma.

El buda rebelde de Dzogchen Ponlop Rinpoché, Libro del mes

 

 

Título: El buda rebelde

Autor: Dzogchen Ponlop Rinpoché

Nº de páginas:280

Editorial:Kairós

ISBN: 9788499887005

Año de edición: 2019

 

El buda rebelde de Dzogchen Ponlop Rinpoché es uno de esos libros que no puedes dejar de leer, es más, empiezas apuntando frases en tu cuaderno personal, continúas copiando párrafos y terminas queriendo copiar todo un capítulo en tu álbum de textos favoritos.

Decir que El buda rebelde te va a sorprender se queda corto, es impresionante. Te da una nueva visión del tan conocido Buda y nos empuja a que pulamos nuestro pensamiento crítico y busquemos a nuestro propio Buda Rebelde para poder volver a creer en nuestros propios ideales, no porque lo hayan transmitido los sabios, el clan o los maestros, sino por nuestra propia experiencia de vida. Duda, reflexiona, reafirma.

Dzogchen Ponlop Rinpoché nos recuerda un consejo de Buda que define muy bien el espíritu de la obra, un consejo que nos vienen muy bien en la época actual:

No creas en algo simplemente porque lo has oído.

No creas en algo porque muchos lo dicen y lo rumorean.

No creas en algo solo porque está escrito en tus libros religiosos.

No creas en algo tan solo por la autoridad de tus maestros y ancianos.

No creas en tradiciones porque han sido transmitidos durante muchas generaciones.

Pero luego de la observación y el análisis, cuando encuentres que algo concuerda con la razón y conduce al bien y al beneficio de uno y de los demás, entonces acéptalo y vive a la altura de ello. (página 46)

Kairós ha vuelto a dar en la diana, ha publicado un libro imprescindible, fácil de leer y de entender, de los que podríamos definir como subrayable, de los que se han de tener cerca y utilizar de vez en cuanto como referente para realizar tertulias literarias o espirituales e incluso como guía de nuestras vidas.

Editorial de diciembre 2019

Tenemos un mes para reflexionar

Ya está a punto de terminar el 2019 para dar paso al año de la bella cifra 2020 en el cual, una vez más, se cerrarán portales, se abrirán nuevas eras y habrá cometas que pasen muy cerca de la tierra, lunas rojas, azules, todos los días se celebrarán diferentes conmemoraciones, se publicarán resultados de infinidad de investigaciones, descubrirán nuevas evidencias de vida en otros planetas y esperemos que en España, por fin, tengamos gobierno. No queremos nada excepcional como que se haga pública la fórmula de la Coca Cola, simplemente queremos que se aplique el sentido común y que los seres humanos parlamenten, negocien, se pongan de acuerdo en un bien común: gobernar para el bien, no de la mayoría sino de todos los ciudadanos que habitan este país que no lo reconoce, como dijo un famoso hombre de estado, ni la madre que lo parió. El pasado mes de junio pudimos escuchar, en el MABS2019, a Carlos Solchaga, compañero de partido del estadista con apellido bélico anteriormente mencionado, decir que “tenemos a unos políticos que no están a la altura de los problemas” que ellos mismos han generado, hemos de añadir. Los políticos se han acostumbrado a gobernar con mayoría absoluta mostrando su incapacidad para dialogar, parlamentar, por lo que les queda grande su espacio de trabajo, el Parlamento. Nos están demostrando día tras día su afán de poder y su avaricia. No importa el color del partido, ni los ideales… pero ¿y el pueblo? Hemos votado hasta dos veces, a unas personas para que nos representen, para que dialoguen, negocien y para que trabajen para nosotros, todo para el pueblo pero con el pueblo*, y proponemos que si no cumplen con sus objetivos, no cobren. Y esos objetivos son: que cada quién haga el trabajo para el que se ha preparado, que haya trabajo ético y bien remunerado para todos, que la economía se reactive, que se den soluciones a los conflictos territoriales aunque dejen sin trabajo a más de un tertuliano, y que llueva a gusto de todos a pesar del cambio climático.

Como dijo el artista poeta y cantautor Leonard Cohen «Todo está lleno de grietas, lo bueno es que así es una forma de que entre la luz». El amor reina a pesar de todo, por eso en las tenebrosas luchas entre la luz y la oscuridad, ésta hace más ruido pues de otra forma no se la conocería. Vamos a observar el mapamundi como un tablero de ajedrez, vamos a observar las jugadas que hacen los seres de la sombra y los de la luz y mandar todo nuestro amor y ánimos a los seres de luz que, a veces en la sombra (bonito juego de palabras), hacen una labor y esfuerzos títánicos por seguir hacia delante en su empeño, que es el nuestro, de elevar la frecuencia del planeta.

De momento, para situarnos en el aquí y el ahora, estamos deseando que en este mes de diciembre se compre lo justo y se sonría mucho, que se eviten los excesos, que brille la verdad y la justicia y que el mundo gire envuelto en un halo de amor y conciencia. Que el ser humano empatice con el prójimo y que nos reconozcamos tal y como somos, humanos. Tenemos un único planeta tierra, somos parte de su propia naturaleza.Hemos de perder todos los miedos que nos quieren inculcar, todo es mucho más sencillo de lo que parece: la verdad está ahí fuera pero se encuentra en nuestro interior, dejemos de buscar, reconozcámosla.

Feliz mes de diciembre, todo un mes para reflexionar.

 

Jose Mª Escudero Ramos

Editor y fundador de Susurros de luz

* Frase original “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”, frase que resume la política de las monarquías absolutas del Despotismo Ilustrado en la Europa de la segunda mitad del siglo XVIII

Conversando con… Anaska Fischer

Entrevista realizada por Jose Mª Escudero en octubre de 2019

Conocí a Anaska Fischer gracias a su novela iniciática “El talismán del líder danzante” publicada este año por la editorial Kepler. Silvia, Anaska Fisher, es una persona muy accesible, abierta y generosa. Tiene las ideas muy claras y su generosidad radica en compartir todas ellas, poco a poco, paso a paso, variando de formato pero con un mismo fin: elevar la frecuencia de la humanidad.

¿De dónde eres originariamente?

He nacido en Milán, mi padre era italiano, mi madre es de Barcelona, mi origen es un ping pong entre Milán y Barcelona, en aquella época, los 70, eran dos ciudades completamente diferentes, en Italia se estaba en un tiempo y en España en otro. Por eso me cuesta definir de donde soy, soy de donde me encuentro. Digamos que académicamente, lo que son los estudios de colegio, me he formado en Italia.

Escribir es importante para ti.

Escribir es importante porque tienes que dedicarle tiempo y a aquello que le dedicas tiempo le dedicas una energía que compartes con los demás.

En “El talismán del líder danzante” especificas que todo es ficción, que no es un libro autobiográfico, pero a mí me da que algo de biográfico tiene…

Sabes muy bien que cuando escribes lo haces realidad o profetizas o estás trabajando con el tiempo: cuando escribimos cosechamos de nuestro pasado y también creamos el futuro. El otro día hablé con una persona sobre la escritura, es magia con la que evocas cosas y mientras escribes creas una energía, esa energía la va a leer otra persona, el cómo lo interprete va a ser influenciado por su manera de ser. Mi personaje no es el mismo que al que le llega a cada lector.

Ni siquiera tú misma eres la misma persona cuando lo escribes que cuando lo vuelves a leer.

Totalmente. Me pasó con “El talismán del líder danzante”, la primera vez que lo publiqué fue autoedición, más tarde llegué a un acuerdo editorial con Kepler y tuve que re-escribir unas partes, mientras lo leía me decía “wow, esto me viene muy bien ahora”, me servía de ayuda lo que había escrito tiempo atrás. Y me pasa lo mismo con “Viaje al centro de ti mismo”, estaba en un curso de escritura creativa y de pronto me bloqueé en una cuestión emocional y una amiga me dijo “lee tu libro, en la página tal, el capítulo de enfrentar tus miedos…” y así hice y ¡qué bien!.

Augusto Roa Bastos, autor paraguayo premio Cervantes en 1989, dijo que la persona que menos conoce su obra es el propio autor.

Así es, yo creo que entramos en trance cuando escribimos. Escribo con pseudónimo porque realmente no soy yo la que escribe, es Anaska, Fischer es mi apellido de casada. Silvia es la que vive la vida de todos los días y Anaska, cuando se sienta, es la que escucha esa parte del cerebro que funciona de otra manera, la que está totalmente inspirada.

Cuando escribimos conectamos con las musas, con el Yo Superior, guías, con el campo morfogenético, llámalo como quieras, pero recibimos una información de algo que nos dicta o inspira…

Y lo mismo pasa con mis clases de yoga, cuando enseño salen palabras de mi boca que el observador interno dice “¡mira que interesante!”.

En las clases además está la energía del grupo, decimos lo que el grupo tiene que escuchar en ese momento.

Lo recibes, a mí me pasa que al acabar la clase me viene una persona y me dice “has dicho algo que es justo lo que yo quería saber”. Cuando estamos compartiendo un espacio es una constelación, compartimos a nivel inconsciente y a nivel de vibración por lo cual yo me entero de lo que necesitas, e igualmente la información llega porque lo sabe el otro por eso lo digo yo.

¿Qué te parece el uso de la tecnología para meditar, hay algunas APP´s que están saliendo que te enseñan a meditar en casa?

Es mejor que no hacer nada, la tecnología sí que te puede ayudar. Es un nuevo lenguaje, indudáblemente la transmisión de las enseñanzas por un maestro real y compartirlo con personas reales es súper interesante en relación a un mundo que va hacia lo artificial, hacia las APP. Al final en la sustancia, cada uno vive en su propia APP humana y estamos necesitados de entender que tenemos una wifi entre humanos y que la tecnología lo que está haciendo es manifestar lo que ya hay pero de una forma que no es consciente.

Yo soy de la vieja escuela, creo que está bien poder compartir un espacio para meditar, un espacio a nivel humano, unas formas que te conectan con otras personas, hablo de las enseñanzas de una educación básica, respeto, sin invadir el territorio de otra persona, y en la meditación todo se calma, sobre todo lo verbal, por lo que hay más tiempo para sentir y darse cuenta de que no estamos en un mundo acelerado de bla, bla, bla. Nuestro corazón va más lento y profundo y nuestro instinto necesita sentir la fuerza de un lugar seguro, no sé si una APP puede darnos la fuerza de sentarnos a sentir la tierra y el espacio que se convierte en un espacio sagrado donde nuestra memoria arcaica pueda sentir la seguridad del clan.

¿Mindfulness o meditación?

La meditación en algunos campos ha pasado a ser algo como muy pesado, a veces religioso, el mindfulness ha entrado más a las personas por el hecho de que hay unas instrucciones y porque parece algo científico, entonces entra mejor. Lo primero es que te tienes que hacer presente al presente. En el yoga, las prácticas de Asanas vienen después de las meditaciones, el primer texto que tenemos sobre yoga es “Los Yoga Sutra de Patanjali” y allí  solo se habla de meditación, hay una sola postura, asana es más para despertar el cuerpo para la meditación, el Hatha Yoga viene mucho después, allí si se usa más el cuerpo para purificar la mente.

Da igual cómo se llame, el tema es que llegue a dónde tenga que llegar

Antes de “El talismán del líder danzante” escribí mi primer libro “Viaje al centro de ti mismo”, es una guía práctica para guerreros espirituales, lo escribí porque llegó un momento en el que me pregunté si quería seguir transmitiendo el yoga de la manera en que lo estaba haciendo porque me sentía poco auténtica haciendo “gimnasia espiritual”, así que me lo tomé como un reto, hasta entonces no había escrito nada para mí, sí para otros, así que “Viaje al centro de ti mismo” lo escribí para recapitular, por qué empecé a practicar, qué es lo que buscaba, y mostrar las enseñanzas de Patanjali como un “viaje del héroe” o como un proceso de coaching, fui aunando mi historia con todo esto e hice el viaje del héroe, desde la llamada, los obstáculos, el retorno, etc.

¿Por qué “El talismán del líder danzante” discurre en México?

Desde pequeña he tenido claro lugares que quería visitar, México, Perú, Machu Pichu… México fue mi primer viaje al otro lado del océano y nada más llegar a Ciudad de México me enamoré de los olores, del aire, y eso que apesta a queroseno pero da igual, me sentía pertenecer a esta tierra, ha sido el lugar donde cuando me marchaba yo sentía añoranza, como si dejara a un novio, pero de la tierra.

¿Conociste todos los lugares que mencionas en el libro?

Viajé más de doce veces a México a lo largo de los años, el primer año que fui me pasó casi lo mismo que le ocurre a Gala protagonista de la novela, que la magia de México empezó a llamarme. Cuando fui a México me había leído la mitad de la biografía de Castaneda, tenía ese chip medio Hippie, y fue llegar y conocer un poco de “casualidad” las personas correctas que me llevaban hacia la sabiduría ancestral de México, no Castaneda en concreto, pero si hacia curanderas, al principio bastantes mujeres, en la zona de Oaxaca conocí a dos chamanes, un amigo que era hijo de chamanes mixtecas, me enseñaron sus rituales, compartí sus lugares de poder, qué hacer…

¿Qué pasó con la idea inicial de seguir las enseñanzas de Casteneda?

Al final encontré rastro del grupo de Castaneda, exploré por allí también, viajé a Los Ángeles un par de veces, hice dos talleres con el nagual, con las chatmolas, pero no le encontré el corazón y me quedé un poco pluff.

Nos encantó el libro, a mí especialmente por mi vínculo con México, a Desam por los ejercicios y la narración, la historia

Mi enfoque fue transmitir algo que tuviera un magia subterránea no expresada y que fuera práctico, para mí era crear el campo base para funcionar de una forma ordenada, creando esta sencillez con la naturaleza en pasos muy sencillos, con una historia como es el camino del héroe donde si uno se encuentra en uno de los puntos, los reconoce y puede ahondar en ellos.

Quiero resaltar una frase del libro que me ha encantado, El líder interior es impecable, no perfecto, me parece espectacular

Es que la perfección está muerta, si existe. Impecable es lo máximo que puedas hacer con las circunstancias que hay y hasta donde llegues im-pecable (sin pecado) desde la inocencia y desde el sacrificio como sacro-oficio, estoy sacralizando lo que hago y de la mejor manera, lo hago impecable, no será perfecto pero doy lo mejor de mí. Carlos Ruíz dice “haz lo mejor que puedas”, desde el hacer, me entrego.

Tras tus múltiples viajes, tras tantas bellas y diferentes experiencias, ¿Cómo son los viajes de vuelta?

Un libro que cuenta esto es el Viaje a Ixtlán de Carlos Castaneda, al final del libro Don Genaro, tras pasar unas experiencias en el desierto, quiere volver a casa, a Ixtlán, en el camino de regreso se encuentra a gente pero todos ellos son fantasmas, en un momento dado se da cuenta de que nunca más va a poder regresar a Ixtlán pues él nunca más va a ser el mismo.

Para mí, mis viajes de vuelta, eran en cierta manera tristes porque siempre resultaban una escabechina de situaciones, de personas, de rechazo del Grial que llevaba y era un momento un poco triste por que eran momentos de despedidas y de nuevos encuentros. Es el punto donde termina una aventura y comienza otra.

El viaje de vuelta hay que integrarlo

El viaje de vuelta es la parte más difícil de todo el viaje. Te sientes como un extraterrestre, la normalidad que habías dejado empieza a cogerte de nuevo y no lo quieres, no lo puedes evitar… es el último atisbo de libertad del viaje, el momento en el que estás momentáneamente iluminado y también lo tienes que soltar porque vivimos aquí.

Vivir zen en un monasterio es fácil pero vivir zen en el centro de tu ciudad es más complicado. ¿Qué diferencias hay entre vivir en “nuestra cultura” entre ciudades y vivir en el mundo rural entre indígenas?

Las indígenas viven en los natural, en la tierra y con la tierra y con un tiempo natural, están aquí y ahora, incluso porque sus necesidades son básicas, y la comunidad no es tan grande como para que la persona sea “nadie”, allí todo el mundo se conoce y el tiempo corre con los ritmos de la naturaleza, hay una armonía de fondo que lleva un orden de por sí solo.

El orden natural de las cosas.

Y para mí que venía de Milán acelerada, vivir en estas comunidades era sanador. La amabilidad de las personas y también su manera de verme, con sus ojos, que se partían de risa de como era yo, por las cosas que decía, me bajaba a tierra porque notaba lo chiflada que estaba yo por sus risas amables y bondadosas, me trataban como a una niña porque no entendía cosas que para ellos eran naturales, comer o ir al baño en la selva, un animal de Milán… Mis viajes, yo buscaba cosas muy arriba y la chamán me decía “mira al fuego”, y yo bajaba la cabeza y observaba. No era tan intelectual como Castaneda…

Al final, todo es mucho más sencillo. Adornamos las terapias con símbolos y cosas…

En todas partes donde viajé, las madres curan a sus hijos con las manos, poniendo las manos en la barriga.

El cura sana, culito de rana, el amor más incondicional es el de la madre. También en México pasan un huevo…

…por la tripa, el huevito, hacen limpias.

Mitos y leyendas, metáforas para aprender creados desde la antigüedad y en todas las culturas

Los mitos corresponden siempre a los símbolos de una sociedad porque lo que hacen es crear la historia, la historia del colectivo, nuestra historia, con sus límites y sus consecuencias. Al final, casi todos los mitos acaban siendo muy parecidos, quien se sale de las reglas encontrará una aventura, esta aventura tendrá unos determinados pasos y luego habrá un regreso con un tesoro, con una redención o llevando algo. Sí, los mitos y las leyendas son educativos y marcan el territorio sagrado del conocimiento de una determinada cultura.

¿En el siglo XXI se siguen creando mitos?

La publicidad, por ejemplo, son todo mitos. Se pueden crear realidades virtuales muy grandes. El mito del más allá es más bonito, la tierra la descuidamos. Ahora, por ejemplo está el mito de querer colonizar el espacio, tiene que ver con mirar arriba, Dios está en el cielo, pero desatendemos lo de abajo, pensamos que la tierra es una simple roca y que no pertenecemos a ella.

Pero ese es un mito negativo, es como crear un inconsciente colectivo

Casi todos los mitos ancestrales son mitos donde el Dios es femenino, había divinidades femeninas y se entendía que somos hijos de la tierra, no podemos vivir sin la tierra, venimos de las estrellas pero aquí estamos. Las religiones monoteístas han tomado las escrituras de una forma literal, se ha dejado a un lado el poder de lo femenino, fijate como nos dicen que el “Padre está en los cielos” y que podemos hablar con Él solo con intermediario y con permiso y con rituales claros y oscuros y “en la tierra” está el pecado, la puta…

Me gustaría ahora que se formaran de nuevo mitos sobre la importancia de la tierra y del lado femenino porque creo que es la salida para que la humanidad siga viva sino, de otro lado, nos extinguiremos alegremente.

Está claro que la vía es que los gobernantes y empresarios piensen dando fuerza al lado femenino del ser, no queremos damas de hierro, queremos hombres sensibles

Una integración del lado femenino y del lado masculino. El problema es que el lado masculino ha sido el punto de referencia hasta ahora y como hemos vivido desligados de la naturaleza tanto tiempo no hay un empoderamiento femenino realmente, el poder de estas mujeres que encuentras en la aldea, están cumpliendo su naturaleza femenina de ser madre, de ser campesina, no tienen ningún problema de sentirse inferior del hombre, incluso diría que al revés…

Se consideran incluso superiores…

Porque veneran su poder de ser creadoras.

¿Podemos trabajar nuestra muerte?

Yo creo que la vida, en el fondo, es una preparación para poder llegar a la muerte de una forma consciente. Los chamanes ven a la muerte como consejera porque si todo el mundo contactara con su propia mortalidad daría más significado a la vida.

¿Nuestras expectativas son nuestros propios fantasmas?

Cuando tenemos una expectativa digamos que elegimos un futuro de los múltiples que hay y cerramos con nuestro deseo y con nuestro enfoque la posibilidad de ver las otras opciones. La expectativa, yo la veo como una falta de fluidez, como esa imagen a futuro que creamos bloquea unos soluciones mejores a las que, a lo mejor, una persona ha adoptado. Cuando tienes una expectativa es una decisión que se hace y que en seguida se vuelve pasado, luego tienes una decisión detrás de ti y un futuro delante, todo lo que está en medio, en el ahora, lo pierdes, entonces puede ser una carga. Obviamente no se puede vivir sin expectativas, una cosa es expectativa y otra ilusión, a veces una expectativa es un disfraz de ilusión, de control.

Dinos un libro que te haya cambiado la vida

De Julia Cameron, “El camino del artista”, este libro me abrió a mi misma. Creo que es un libro que toda mujer tendría de leer, ahora resulta un poco retro pero a mí me sirvió para romper el espejismo de una cierta realidad, para encontrarme con mi femenino creativo y con mi espiritualidad desde una parte lúdica y no de desde la importancia….Me reconocí tener una mente muy masculina cuando leí esto, “estoy siendo el hombre, no estoy integrando la creatividad como sagrado femenino y he enfocado toda mi vida en mi falo invisible”, no me había dado cuenta y allí integré a través de este libro, descubrí mi parte de mujer salvaje, no empoderada pero mujer…me hizo el click este libro. También es muy práctico y emocional.

Los libros de Robin Sharma también son recomendables para leer, es uno de los mejores gurús sobre liderazgo que hay, trabaja desde el corazón. “El talismán del líder danzante” está basado en sus enseñanzas, me ha servido como guía y en cierta manera me ha empujado a escribir el libro.

¿Y una película?

No soy tanto de películas… la primera que me viene es la primera parte de Matrix, porque me dio mucho que pensar. Más que películas te diría una serie documentales que son unas entrevistas de Bill Moyers a Joseph Campbell, el encuentro con este hombre como estudioso de filosofía… habla de los mitos, es maravilloso, y a partir de esta serie descubrí La guerra de las galaxias, una película que está representando El viaje del héroe, es como tener una visión que se te abre en muchos pisos simultáneamente. A través de estos discursos y de estas entrevistas se me abrieron a mí muchas puertas que eran solo conocimiento intelectual y sin embargo ahora lo son a nivel de entendimiento verdadero.

Imagínate que puedes volver al pasado y te encuentras con la pequeña Silvia, cuando tenías quince años. ¿Qué consejo te darías?

Me diría de pensar más en lo que yo puedo ofrecer en vez de ser la fan número uno del trabajo de otros. Me daría así un consejito un poco fuerte, en vez de perder la baba para otros, entiende que lo que ves en otros es tu propio reflejo, no pierdas tiempo donde no debes, en donde no te nutre. Ve en la dirección correcta.

¿Qué pregunta te harías que nunca te han hecho y te encantaría que te hiciesen?

Yo me preguntaría con esta sensación de duda, de no merecimiento que todavía queda por ahí… ¿Por qué me encuentro siempre con personas tan interesantes? ¿Por qué tengo tanta suerte? y me respondería ¿Y por qué no?

Suerte tenemos nosotros de poder entrevistar a personas tan especiales como tú.

Y nos despedimos con un fuerte abrazo de esos que se sienten en el alma.

Gracias Silvia, gracias Anaska Fischer, por compartir tanto.

Estar bien y bienestar

JOSE Mª ESCUDERO RAMOS. Madrid, 21 de noviembre de 2019

Hace unos días en una meditación me vino una frase de la que sentí debía tirar del hilo: Bienestar o estar bien.

El bienestar es un estado y ¿estar bien? ¿Se consigue el bienestar estando bien o quizás nos confundimos con términos similares?

Estar bien depende de uno mismo, dependiendo del contexto sociocultural en el que nos movamos, estaremos bien de una determinada manera o de otra. En Jamaica hay personas que viven felices paseando por el monte, cazando, pescando, agarrando fruto de los árboles y mirando a las estrellas. En España no concebimos vivir saliendo a cazar para comer, viviendo al día, mirando a las estrellas sin más preocupaciones, sin tener que hacer algo apuntado en la agenda, dejando fluir y observando sin más.

Podemos tener fotos de cúpulas celestes y hermosos árboles pero no los vemos en verdad. Compramos pececitos para meter en agua estancada, depurada, entre cristales y alimentarlos con alimentos procesados, eso hasta nos aporta la tranquilidad perdida por el estado de vida que llevamos.

El bienestar lo dejamos en manos de elementos externos, por aquello de la sociedad de consumo, me imagino. Cuando estamos descontentos tenemos la opción de adquirir productos que nos calmen la ansiedad pero que nos alejan de nuestra esencia, nos hacen sentir bien pero no nos da el bienestar que necesitamos.

El bienestar emocional nos hace estar bien en nuestro presente y el bienestar social nos produce satisfacción. Estar bien económicamente nos da seguridad, tener una estabilidad social nos aporta valor a nuestras creencias, nos las refuerzan.

Cuando todo se tambalea, cuando llega algo que nos hace estar mal es cuando tenemos que hacer un ejercicio extra para dar valor a las raíces que hemos ido plantando, reforzando durante años.

Cuando llegan momentos malos que nos sacuden y nos alejan de nuestra zona de confort es cuando nos damos cuenta de la diferencia de estar bien y del bienestar. Estar bien a pesar de los malos momentos o estar mal a pesar de haber acumulado cosas materiales que nos han creado esa idea del bienestar.

Asimilar principios, adaptar con coherencia los pilares básicos de nuestra vida es un ejercicio de ingeniería de vida, o de jardinero, unos nos enseñan a fortalecer las rces, otros a construir sobre fuertes cimientos. Cree y duda, las dudas refortalecerán nuestras creencias. Forja tus propios principios basados en tus propias experiencias y en los mejores pensamientos de los demás. No se ha de ser hindú para creer en la fuerza de la lucha no violenta de Gandhi. Hagamos nuestros los principios basados en vidas ejemplares de personajes provenientes de todo tipo de culturas. Si un hombre puede perdonar al asesino de su hijo ¿No lo voy a poder hacer? Si una mujer abraza al asesino de su hijo y le dice que entiende que en las circunstancias vividas haya pasado lo que ocurrió… ¿Seré yo capaz de no creer que el bienestar emocional se produce por la liberación de toda carga emocional externa?

Cada uno de nosotros somos los que hemos de trabajar cómo queremos que nos afecten las cosas que pasan a nuestro alrededor para vivir en pleno estado de bienestar emocional el mayor tiempo posible, estando bien con nosotros mismos y en relación a los que me rodean. Vivimos en sociedad, no nos aislemos leyendo excesos libros de autoayuda. Una buena autoayuda es ayudar a los demás a superar los malos momentos, sin tecnología, usando el mejor vínculo que puede existir, el contacto humano, y las mejores redes, las que se forman entre personas cuando se juntan las energías del grupo.

Por medio de este escrito reivindico la unión de personas a través del contacto visual, de mirarnos a los ojos, reivindico el poder del contacto a través del abrazo sentido, de la palabras y la escucha. Así es como conseguiremos mantener nuestro bienestar, ayudando a esta bien a los demás, dejándonos ayudar contando nuestras tribulaciones a los otros compañeros de este patio de juegos de este enorme colegio que es el mundo.

Duda, habla, escucha, lee, debate, parlamenta, vive, actúa, aprende, enseña,comparte.

El estar bien produce bienestar nomás pero permítete tener un día tonto de vez en cuando.

La pajarita adorable, un cuento de Desam. Ferrández

Cuento escrito por Desam. Ferrández. Asunción, 20 de noviembre de 2019

Había una vez una pajarita qué no volaba.
Un día un humano encontró, mientras paseaba por el campo, a una pajarita.

Al humano le extrañó que la pajarita no volara, se acercó a ella despacito, diciéndole cosas lindas para que no se asustara y con mucha suavidad la consiguió agarrar, entonces se dio cuenta de que tenía las alitas rotas, “habrá tenido un accidente” pensó el humano.

Él no sabía como ayudar a la pajarita que permanecía inmóvil y temblando en sus manos, el humano decidió llevarla al veterinario.

El veterinario la examinó en profundidad y dijo que tenía las dos alitas rotas y que era imposible repararlas porque no era una fractura de ese día, debía de hacer días que se las había roto y le dijo al humano que si la soltaba otra vez en el campo, al no poder volar se moriría de hambre o la matarían enseguida.

El humano sin pensarlo decidió llevarla a su casa y se la enseñó a la humana que vivía con él, mientras se fue a comprarle una jaula dejó al pajarito adorable en manos de la humana, la pajarita estaba asustada y no entendía ni dónde estaba ni el porqué no la soltaban.

El humano llegó con la jaula y la comida, lo preparó todo y metió a la pajarita en su nuevo hogar, como no volaba le dejó la jaula abierta y en el suelo, en lugar de colgada en la pared.
La pajarita se fue acostumbrando a la jaula y a esta pareja de humanos que cuando la miraban movían la boca.

Cuando hacía bueno el humano la sacaba al balcón, de noche la entraba a la casa y en épocas de frío le ponía una mantita por encima de la jaula para que no tuviera frío.

Un día de verano de los que estaba en el balcón, llegó un pajarito y se enamoró de la pajarita, el pajarito le cantaba desde la barandilla y poco a poco se iba acercando más a la pajarita, hasta que ya se ponía encima de la jaula y allí se pasaba horas.

El humano, al verlo, pensó que podía dejar la puerta abierta de la jaula para que el pajarito, si quisiera, pudiera entrar en ella.

Al cabo de unos meses el pajarito empezó a hacer el nido sobre la jaula, era muy, muy trabajador e incansable, traía ramas que la pajarita acomodaba, así los dos trabajaban hasta que hicieron un nido muy grande.

La pareja de humanos se pasaban horas mirando como hacían el nido, los miraban cómo trabajaban en equipo la feliz pareja de pajaritos, eran hermosos.

Los humanos se sentían felices de ver a la pajarita feliz y tener la posibilidad de ver cómo construían el nido era algo que los tenía encantados.

Los pajaritos siguieron construyendo el nido hasta que fue tan grande que el clavo de la pared no soportó el peso y se cayó todo, jaula y nido.

La pareja de humanos se puso muy triste, con todo lo que habían trabajado los pajaritos, pero no podían arreglarlo, así es que decidieron dejar la jaula en el suelo, por supuesto, con la puerta abierta para que el pajarito pudiera entrar a la jaula y estar con la pajarita, entonces, para sorpresa de los humanos, empezaron a hacer un nido en el suelo.

Hicieron un nido muy grande, muy grande y de la misma manera, el pajarito traía las ramitas y la pajarita las colocaba hábilmente.

Los humanos procuraban no salir cuando estaba el pajarito en el balcón para no asustarlo, hasta que el nido fue grande, entonces ya no sabían cuando estaba el pajarito, aun así salían despacito sin hacer mucho ruido al balcón cuando les tenían que poner el agua y la comida.

Un día la pareja de humanos oyó más ruido del habitual, era un piar más débil y supusieron que habían tenido bebés, así transcurrió el tiempo hasta que por fin los poyuelos crecieron y salieron a volar.

Los humanos estaban felices viéndolos volar, ahora ya no salían de día a ponerles la comida, solo de noche cuando la familia de pajaritos estaba dentro del nido.

Un día la humana llegó del trabajo y se asomó al balcón de lejos, entonces se dio cuenta de que la pajarita estaba en el suelo y no se movía, había entrado un ave rapaz y había matado a la pajarita y herido gravemente al pajarito que se encontraba en el árbol de enfrente.

La humana lloró mucho, estaba muy triste porque habían matado a la pajarita, la tenia en sus manos cuando de pronto, entre su llanto, escuchó un piar, por lo menos había un pajarito que había conseguido esconderse y por lo tanto salvarse.

La humana empezó a deshacer el nido muy despacio y nerviosa, no quería lastimar al pajarito, pero no sabía si el atacante volvería, para su sorpresa rescató a los cuatro pajaritos, todos estaban vivos.

Los pajaritos eran pequeños así es que tuvieron que comprar una jaula grande y poner en ella a los cuatro pajaritos, al principio los alimentaban con la mano hasta que se acostumbraron a las pipas, y al alpiste, poco a poco fueron creciendo.

Tres de los astutos pajaritos consiguieron salir de la jaula y vivir en libertad, se quedó uno que un buen día también se escapó.

Los humanos siguieron poniéndole agua y comida porque al estar acostumbrado a que le dieran de comer, los humanos no sabían si el pajarito sabría alimentarse y vivir solito.

A los pocos días el pajarito volvió al balcón y a la jaula donde había un comedero lleno de pipas, tenía tanta hambre que tuvo un empacho y empezó a devolver, los humanos lo mantenían en la mano y le acariciaban para que se sintiera bien.

El pajarito siguió creciendo, cuando hacía bueno estaba en el balcón y cuando hacía frío o era de noche estaba en el salón con la jaula abierta para que pudiera salir como su mamá solía hacer. Muchas veces trepaba por la jaula y se quedaba horas encima de ella, otras volaba por el salón haciendo recorridos cortos porque no estaba acostumbrado y se cansaba, a la pareja de humanos le gustaba mirarlo mientras volaba o mientras comía.

Y así creció feliz el pajarito que se salvó.
Y colorín colorado este cuento ha terminado.

Ahora la humana ha crecido y ya no quiere pajaritos dentro de jaulas, sin embargo sigue deleitándose con los pajaritos que surcan y juegan en el cielo o en los árboles.