Seis poesías de Desam.

Comparando

Cabellos dorados como el trigo.

Trigo acariciado por el viento como las olas.

Olas adornadas con burbujas como el jabón.

Jabón deslustrado como antigua madera.

Madera abrazada como entrañas.

Entrañas piden a gritos justicia como presos.

Presos lloran tras las rejas como plañideras.

Plañideras teatralizan su dolor como el mejor actor.

El mejor actor idealiza sus personajes, como el votante al político.

El político arroja palabras como libro abierto.

Libro abierto es pasión como lo es tu mirada.

Tu mirada amable como la de una tierna madre.

Rojo

La mirada se pierde entre los troncos ardiendo.

El fuego intenso arranca en mis mejillas el color del sofoco.

La danza de la lumbre con sus tonos anaranjadas trae paz a mi alma.

El crepitar del leño suena a quejido.

Quejido tan prohibido como el color innombrable.

El aumento de dicho color denota peligro.

Esquivo la muerte del blanco colmillo.

Mis desnudos pies se empapan del cálido líquido.

Vuelvo sobre mis pisadas dejando un rastro claro.

Huyo de las garras inquisidoras…

del óbito tétrico.

La guadaña acecha tras el velo de la vida.

Zancadas titubeantes emponzoñan el oxígeno.

La taquicardia alcanza la madera oscura,

para adentrarse en la seguridad ardiente.

En el suave descanso, frente a la hoguera sofocante.

Orquídeas

La vida se monta a caballo, de gigantes eruditos.

Agarrándose con uñas y dientes.

Para parir expresiones.

Eolo colabora en la acción, diseminando raíces.

Orquídeas discretas invaden Asunción.

Hermanos verdes las acogen.

Pues en la colonización, perdieron sus referentes.

Tonalidades varias abrazan a las simientes desarraigadas.

Voladoras, intrépidas, libres y siempre…

Vivas.

Identificación

Mirada profunda como agujero negro,

permitiendo pasar el tiempo relativamente.

Imagina la inocencia inexpresada.

La amabilidad como deporte

La solidaridad como postre.

Alas transparentes permiten el paso de la luz.

El verde recién planchado.

Sonrisa franca y jovial adorna el rostro.

Vitalidad incombustible hasta el enojo.

Diminuta y liviana se transporta con el viento.

Amiga insobornable, ajena a las envidias.

Feliz por no conocer malicia.

El bosque es su hogar infinito.

Camarada atenta a intervenir.

Diferente en contra de la normalidad.

El olfato

Expectativas incumplidas.

Un aroma intenso, fuerte, negro.

Penetra hasta la pituitaria.

Rellena partículas diseminadas adrede para embaucar.

Capaz de cambiar cualquier rumbo.

Sucumbo.

Retomo tras el deslucido.

Controlo el trote olfativo.

Perfume anulador de pasos,

se sabe tierno, dulce, caprichoso

Debate elucubrativo se cierne sobre la voluntad.

Cedo ante la probabilidad.

El té

Briznas de vidas segadas, se ahogan sin boquear.

Llamativo ritual, preludio de calma.

Interviene en la rutina, reposando cual baño turco.

Tras el descanso merecido, por una vida agitada.

Entra en pozo indefinido.

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