Ser libre…de corazón

Hace poco una maestra amiga me decía que ella prefiere decir Te amo en lugar de Te quiero porque el “amar” da libertad, sin embargo “querer” implica como que quieres poseer….Te quiero “mío”, te amo “libre, como eres”. Me dio que pensar y ciertamente tiene toda la razón.

Me ha hecho replantearme toda mi vida en unos días. Yo no te quiero, Yo te Amo libre, libre de corazón, de naturaleza libre, amo tu libre albedrío y si es estás conmigo es porque tu quieres, no por obligación. Entonces seremos libres.

Pero he aquí que se juntan mis miedos, resulta que vivimos en una sociedad construida sobre falsedades, no sé si ha sido adrede o sin querer, pero vivimos en una sociedad bipartida, o es negro o es blanco, ya no se permite disfrutar de los colores. Para poder disfrutar del arco iris has de ser un tipo raro. Me explico.

En política, o izquierda o derecha, en religión o una u otra, en deportes lo mismo, de un equipo tal, en filosofía, espiritualidad, lo mismo.

No se puede disfrutar de deporte en general, no se puede escoger entre las mejores ideas de una religión o de un partido político o de otro, yo disfruto y adopto lo mejor de cada caso siempre que considere que es lo mejor para la evolución del individuo, si ayuda a ser mejores personas ¿por qué desechar una idea porque aparezca en el Corán o el la Tora, aunque yo sea católico? O lo mismo de un partido de derechas o de izquierdas siendo de ideas contrarias… ¿y en cuanto al consumo? Si no eres consumista, ni capitalista, ni comunista eres un tipo raro, pues yo no soy de nadie, soy libre.

El resto de la sociedad vive para consumir mientras uno va remando contracorriente, sufriendo cada movimiento del mar como si fuese una tempestad…pero yo no soy feliz consumiendo. Soy feliz amando. Y siendo libre, mis ideas no forman parte de un cliché, lo siento.

Yo amo y soy libre y dejo que los demás lo sean, pero ¡por favor! ¡Despertar! Ser generadores de ideas, plantearos dudas, buscar respuestas sin preguntas y haceros preguntas que no tengan respuestas. La quietud de una mente en movimiento. La duda eterna frente a las verdades absolutas, porque yo quiero ser libre y me amo.

Yo quiero amar a una sociedad libre, quiero medir mis esfuerzos en base a mis hechos no a lo que yo creo que teóricamente pueda hacer. Lo que yo hago más es pensar, y cuesta dejar la mente en blanco, pero cuando lo consigo es el mejor regalo que me puedo dar, pues es cuando verdaderamente estoy conmigo mismo. Y amo a toda la humanidad, me amo y comprendo y siento…pero todavía queda por entender que todo pasa por algo, y asimilar que no es lo que uno quiera, es el  libre albedrío, que cada quien decida. Y si en ésta vida se quieren esclavizar, pues será por algo. Entre otras cosas para que yo vea porque me irrita tanto que la gente no sea libre, pero en verdad ¿quién soy yo para juzgar? Un fiel esclavo de mis ácidos y críticos sentimientos.

Los trabajaré para ver en todo aquel que me irrite, la posibilidad de hacer un trabajo personal de evolución de mi propio ser, y con mi ejemplo hacer ver al resto de qué manera se puede ser feliz con lo que somos…libres de corazón.

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