En mi experiencia en Nueva York pude conocer a un sacerdote al que habían «obligado» a ir de vacaciones a la casa de Madre Teresa del Sur del Bronx. El padre Enrique vivía en Madrid y no descansaba nunca. Por eso le obligaron a desconectar. Estaba enfermo. Le conocí una noche de esas en las que iba a dar de cenar a los vagabundos. Estuvimos hablando un montón de tiempo. Me contó que el no compraba comida, la pedía en las tiendas. Comía fruta tocada, estropeada o podrida, la que iba destinaba a la basura, no se podía vender. Me dijo que hacía eso porque “si me dan de comer … Sigue leyendo 28/42 Reto 42´195
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