69 %

Cuando el amor pierde su condición se convierte en incondicional.

Ahora ya es cuasi oficial, ayer fuimos a ver a una abogada que nos está preparando esa cosa de nombre técnicamente extraño que no es más que un contrato de divorciados. He decir que nos portamos tan bien que nos dijo la abogada, que por cierto es un cielo, que éramos la pareja del año, así que lo que no hemos podido hacer durante años de matrimonio espero que lo podamos lograr en los años que nos quedan de convivencia como pareja de divorciados y padres de una gran personita como es María, ponernos de acuerdo, María vale todo nuestro esfuerzo.

Llevo bastante tiempo dándole vueltas a la cabeza del por qué de los fracasos en los matrimonios, ayer nos decía, me imagino que para animarnos, ya sabes mal de muchos…, que el 69 % de los matrimonios acaban en divorcio. El 69%, irónico que el número sexual por excelencia sea el porcentaje de matrimonios que se rompe.

Bromas aparte para un tema serio, quizás se deba semejante cifra a los cambios en las costumbres sociales, los dos miembros de la pareja trabaja, el ocio es diferente, la libertad, igualdad y fraternidad hay que adaptarla a los dos, y la balanza ha de ser justa, quizás tengamos demasiadas distracciones, vivimos más virtualmente, creemos merecer más de lo que hemos de sacrificar, estamos en una sociedad de consumo y consumimos a las parejas, gastamos el amor y no lo recargamos…porque el amor, el de pareja, no se usa una vez y ya, hay que conseguir enamorarse/la todos los días. Cuándo se pierde esa capacidad de sorprender, de amar, de apoyar, entender, cuando la rutina se convierte en hastío, lo mejor es dar un paso adelante y seguir con el proceso evolutivo de la vida. Ada uno por su camino.

Una amiga me dijo hace tiempo que un matrimonio que acaba en divorcio no es un fracaso, es una experiencia, cuando además nos ha dado un fruto como es María, es una bendición, y ahora, por ella y por nosotros, hemos de buscar la cordura, el equilibrio y el amor que hemos perdido por el camino, con sentido común, con amor incondicional. Ahora hemos de ser un ex matrimonio ejemplar.

No puedo dejar de agradecer a Nines, mi futura exesposa, nos quedan aproximadamente dos meses para firmar, por todo lo que ha aportado a mi vida, por su apoyo, sus sonrisas, su amor, su entrega y su vida. Cada minuto contigo ha sido un regalo, a pesar de los momentos difíciles. Soy lo que soy gracias a ti.

Quiero dejar claro que el divorcio no es culpa de nadie, es lo que es y tenemos que liberarnos de la palabra culpa, nos hemos estado haciendo boicot para no ser felices, los dos, por años. Siendo consciente de esto y superado el momento de dolor de cuando sentimos como se nos clavaba esa espada en el corazón, vamos a darlo todo para ir en busca de nuestra felicidad, la de nuestra hija y la de todos los que de alguna manera se van a ver envueltos en todo esto. Que sea lo mejor para todos los que estén involucrados en nuestras vidas y en nuestro divorcio.

Ahora si que te amo sin condiciones y te deseo toda la felicidad que te mereces, pues tu felicidad será la de mi hija y la de mi hija será la mía.

Todos nos merecemos lo mejor para cada uno en todo momento y lo mejor no siempre es lo que queremos, pero es lo que nos toca para poder evolucionar.

Nines, Gracias por ser, por existir.

Gracias a todos los que habéis estado, y estáis, conmigo.

Gracias, universo, por todo lo que me das a cada momento.

1 comentario en “69 %

  1. Amelia

    Caramba Jose que bonito lo cuentas
    Al final el amor es lo que prevalece. Deja de ser amor de pareja, ese que siempre esta midiendose, para ser amor incondicional, sin medida. Mucha felicidad en vuestra andadura

    Responder

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