Amor Incondicional

En mi pasada entrevista del pasado 4 de agosto en Esradio, cualquiera que me escuche en mis cursos de iniciación, incluso aquellos más allegados a mí, repito muchas veces que el Reiki es AMOR INCONDICIONAL, y lo pongo con mayúsculas.

Es así como lo siento… el Amor Incondicional es un amor puro, que no pone condiciones, como indica el propio adjetivo. Si no pone condiciones, ¿por qué juzgamos y decidimos quien merece nuestro amor y respeto? Así es cuando empezamos a poner condiciones. Yo pongo un ejemplo a mis amigos, si veis que yo soy una buena persona que caigo bien en el momento presente, no conocen mi pasado, pero hoy por hoy ven que soy realmente una persona con buenas intenciones, equilibrada, inocente y detallista ¿qué pasaría si les digo que tengo delitos de sangre? ¿Qué fui un terrorista? Ya la cosa cambia, seguro que me verían con otros ojos. Tenemos unos condicionantes sociales, unas ideas preconcebidas que nos hacen juzgar y nos limitan dar ese amor incondicional.

A mí no me importa cuál sea el pasado, me importa el ahora, y aunque se haya cometido el  mayor de los delitos, tenemos que ver que todos somos lo mismo y que a esa persona a la que estamos juzgando le ha tocado este papel en este plano terrenal en el que vivimos.

Quizás sea muy fácil decirlo, pero todos hemos venido a este mundo con un trabajo que hacer, alguien tiene que hacer el papel de malo para que pueda haber “ángeles” que indiquen el camino a seguir, para que el bien actúe y se vea. Entonces, ¿cómo voy a juzgarles?

Si provocan la muerte, es importante ver la muerte no como un castigo si no como algo que nos tiene que ocurrir. El cómo nos pasa y el qué consecuencias tiene no lo podemos prever, pero todo pasa por algo. Hasta la mayor de las tragedias. Es interesante no dejar pasar la oportunidad de hacer el bien, aunque tengamos que hacer un esfuerzo pero si yo no soy violento, no soy mala persona, no mato… ¿Por qué habría de cambiar mi forma de ser por tener lo malo en frente de mí? ¿Cuál sería mi defensa? Amor Incondicional.

Es importante darlo no solo a quien queremos, eso es lo cómodo, sino, incluso con más fuerza, al que podríamos fácilmente odiar.

Amor sin condiciones, sin juzgar, sin pedir nada a cambio. Aunque nos duela, aprender a Amar al que nos hace sentir mal. Mandarles luz. Seguro que ahí comienza un verdadero cambio, cuando consigamos esto.

Y no es complicado, es cuestión de practicar una y otra vez, como un hábito positivo. Devolver Amor en vez de odio. AMAR sin condiciones.

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