ANTES Y AHORA
José Manuel Garrido. Madrid, 2 de agosto de 2025

Sin pensar escribo mis recuerdos, mis pasados, mis noches, mis paseos. No importaba nada.
Ni siquiera mi futuro me preocupaba. Ahora pienso en aquellos días que posiblemente fueron mejores. Ahora me preocupo del hoy, del mañana.
Antes era más feliz.
Hoy duermo incluso atado a una máquina de aire… ¡estáis leyendo bien! Aunque sólo sea un poquito, me preocupo de mí mismo.
Antes era más feliz, más ingenuo, más loco, más divertido.
Veía las cosas más abiertamente. La libertad total me absorbía. No entendía de deberes.
¿Obligaciones?…
Antes era más feliz.
Ahora miro el calendario, asumo los días, los cuento una y otra vez. Antes no existían fechas, ni siquiera en Navidad.
Lo más que me preocupaba eran los cortes de tráfico de coches y peatonales que me impedían entrar al sitio donde dormía, ¡menuda jodienda!.
Antes intentaba ser más humano, más social y, aún así, en el fondo, no me importaba nada.
Comprendí que me había introducido en un egolatrismo total. ¿Tan malo soy? ¿Culpa mía?
Una y otra vez, lo sigo diciendo… Antes era más feliz.
Sin importarme el mañana, caminaba kilómetros al día, me encantaba, sin rumbo, sin final… no importaba nada.
Ahora miro el tiempo, lo reparto y distribuyo. Cada cosa en su momento. Antes era el sol y la luna los que marcaban mis horas.
Sinceramente, sólo algunos días fijos eran particularmente especiales, por ejemplo… las visitas a la Glorieta Embajadores al encuentro de los desayunos y el abrazo de Susurros de Luz.
Antes era más feliz.
Me reía del pasado, del futuro. El día a día era combatir el frío, el calor, comer, cuidarme de
la lluvia… de los maleantes de turno.
Antes no visitaba médicos y ahora las visitas son continuas.
Antes era más feliz.
Muchas veces dedicaba mi tiempo a escribir sentado en un banco de alguna atractiva estación de Metro. Los periódicos y noticiarios habían pasado a la historia y normalmente me enteraba de cosas por comentarios ajenos. Ahora devoro tres o cuatro todos los días.
La televisión dejó de gustarme. No aguanto a los degenerados que por haber sacado una carrera (???) se creen muy guapos al limpiarse la nariz con la bandera nacional ante todos los televidentes…
¡Antes… si cabe… era más feliz!.
Éstos días atrás vi la foto de un niño muerto de hambre en manos de un forense… en Gaza.
Veo los titulares de diarios informando de una próxima (???) reunión para tratar la paz y los muy <hij….> Lo retrasan tranquilamente para dentro de un mes, cuando ahora mismo mueren decenas de personas todos los días víctimas de los interminables y cobardes bombardeos contra poblaciones civiles.
Veo tristemente como somos engañados miserablemente por los políticos y como se tienen que reír del prójimo mientras la sangre ensucia los días de supervivencia de los más inocentes.
Antes era más feliz.
Muchas veces me pregunto en voz bajita… ¿Habrá alguna vez dirigentes en éste mundo que miren por el bien de los pueblos, que se preocupen del porvenir, que se interesen por ayudar a los que lo necesiten? Dar de comer a una población un día cualquiera no es hacer el bien. Es pan para hoy y hambre para mañana. Démosles de comer y enseñémosles un oficio. Así no creo que vuelvan a pasar hambre.
¡ANTES ERA MAS FELIZ!….
José Manuel Garrido
2 AGOSTO 2025
