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Acerca de Susurros de luz

Susurros de luz, la asociación que hace que las cosas positivas pasen y además las cuenta.

Entrevista en Los hijos del fuego de Radio Galapagar

Con motivo de la publicación del libro solidario Susurros de luz que hemos publicado recientemente, Jorge Coello ha entrevistado a Jose Mª Escudero, coordinador del proyecto, en el programa Los hijos del fuego que se emite en Radio Galapagar.

Son los primeros 20 minutos de programa, espero disfrutéis la entrevista. En una entrada reciente contamos cómo se puede comprar el libro.

https://www.ivoox.com/hijos-del-fuego-1×04-audios-mp3_rf_73218509_1.html

GRACIAS

Conversando con Xevi GaTa

Hemos tenido la oportunidad de disfrutar de las palabras de Xevi GaTa, músico, cantante e instrumentista especializado en la voz, acaba de publicar «Cantos Armónicos, Tu voz esencial».

Foto Cortesía de Xevi GaTa (web)

¿Cómo se definiría Xevi en este momento?

Xevi es una persona que durante sus 46 años se ha dedicado a escucharse internamente, a tomar consciencia de lo que para él es real, a disfrutar de la experiencia de vivir, a compartir con los amigos, familia y con todo lo que le rodea. La tónica para Xevi es el amor, la sencillez, la facilidad, la armonía, la paz y su gran aliada, la música.

Xevi es un ser que con sus dones y talentos, comparte sus conocimientos, sus experiencias a través de la música. La inquietud de Xevi le ha llevado a crear su propia escuela de voz y música relacionándola con la parte emocional llamada TU VOZ ESENCIAL.

¿Qué diferencia hay entre tu libro y el resto de libros sobre armónicos y cantos armónicos?

El libro de cantos armónicos Tu voz esencial contiene aspectos concretos como ejecutar la técnica para que la persona aprenda a escuchar sus propios armónicos y cultivar la sutileza en el sonido y la escucha. Se ofrecen muchas herramientas relacionadas con la teoría aplicada y un profundo trabajo musical. La relación con las otras asignaturas de improvisación vocal y ser tu voz esencial hace que sea un libro único que contempla la escucha interna y un profundo conocimiento musical.

¿Qué diferencias hay entre los cantos armónicos de diferentes culturas?

Los armónicos son los mismos, ya que el armónico es la base del sonido. La utilización y la técnica son distintas. Hay diferentes técnicas en cada cultura y diferentes formas de utilizar el canto armónico. En algunas, el armónico no es un sonido buscado, pero por la forma de vocalizar y cantar aparecen. Los más conocidos son en los cantos religiosos Tibetanos o Nepaleses. En las voces contemporáneas y modernas también están presentes los armónicos sin intención ninguna.

¿Dónde está el origen de estos cantos conocidos como cantos de garganta y dónde se encuentran?

Los cantos con presencia de armónicos se encuentran en diferentes regiones o países como, Sudáfrica, Katajjaq, los Inuit de América del Norte, Rusia, Cerdeña, Noruega, Suecia, Finlandia, Pakistán, Irán o Afganistán. Donde aparecen con más relevancia es en Asia Central con el nombre de Khöömei, que utilizaban los pastores nómadas de aquellas estepas. Este canto fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2009.

Hace más de 3000 años que existen estos tipos de cantos. Los orígenes siempre han sido por la imitación a los sonidos de la naturaleza y de animales, como el canto de los pájaros. Se utilizaba este tipo de canto para comunicarse de una estepa a otra.

¿De qué modo se complementan el libro, la formación de Tu voz esencial y las formaciones de cantos armónicos?

La formación Tu voz esencial muestra muchas herramientas sobre las emociones, las creencias limitantes y de la escucha sutil. Son herramientas que utilizamos en nuestra vida cotidiana. Se practican juegos de cambios de creencias limitantes, de limpiezas energéticas, de incorporar sentimientos beneficiosos y todos estos aspectos se juegan en las asignaturas de cantos armónicos e improvisación vocal. En los niveles 2 y 3 se juegan con improvisaciones que es necesario tener una experiencia para poder desarrollar la improvisación y tener integradas las sonoridades previamente.

¿Qué es lo que puede aprender una persona, que no tenga ningún tipo de noción sobre armónicos, en tu libro sobre este tema?

Muchos aspectos como la respiración, la percepción del cuerpo con la voz, cultivar la escucha sutil, conocer más aspectos de su voz y dependiendo de su naturaleza aprenderá a escuchar los armónicos en el sonido de su voz.

¿Por qué conocer y practicar jugando con los cantos armónicos resulta tan importante también para nuestra salud?

Porque proporciona el hecho de crear un espacio para ti, para tu escucha, para tu observación y para disfrutar o gozar. Y también nos permite conectar con tu respiración y oxigenar tu cuerpo de una forma consciente a diario. Las vibraciones de tu voz conectadas a tu ser y los armónicos enfatiza tu sentir. Todo hace que tu cuerpo se sienta en calma, armonía y tranquilidad y así subir nuestras propias defensas. En general los sonidos de los armónicos, la voz cantada y todo lo que implica, la respiración, concentración, observación u otros aspectos ayuda a recuperarse del estrés, del agotamiento y de la irritabilidad. Por eso es muy usado en las terapias los sonidos con la voz, con los cuencos, los mantras, los sonidos binaurales… los sonidos de los armónicos son muy concretos y específicos. Por esa razón se pueden utilizar para focalizar en partes del cuerpo o para terapias concretas.

Aprender a respirar bien supongo que es vital para emitir un buen armónico y poder prolongarlo…

Sin duda, la respiración es la base de nuestro sonido. La respiración y la consciencia de ello está relacionado con todo nuestro cuerpo, con todas nuestras creencias, con toda nuestra energía y todo lo que conformamos. También hace que el diafragma sea más flexible, aumenta la capacidad torácica y que hace que llegue más oxígeno al cerebro. Hay unos músculos que van de la parte inferior de los pulmones hacia el sacro donde en muchos casos se producen tensiones y la respiración consciente ayuda a descongestionar estas zonas.

¿Se puede entrenar la voz para transmitir calma? ¿Los sonidos graves la estimulan?

La voz va ligada a la esencia de la persona. Se puede transmitir calma cuando el estado de la persona está en calma. Para eso no hay una forma de entrenar la voz, pero sí que hay herramientas que ofrece la asignatura de SER TU VOZ ESENCIAL, que ofrezco en mi escuela, para conectarte profundamente a tu ser y transmitir con tu voz desde tu esencia.

Explícanos por qué escuchar nuestra voz y utilizarla como herramienta de auto aprendizaje nos puede ayudar a conectar con nuestro centro.

La voz es la forma materializada de lo que somos internamente. Todo lo que decimos y expresamos está condicionado a nuestra propia forma. En el momento que prestas atención a las palabras, a las formas sutiles de expresar, a las formas mecánicas en las que tu cuerpo se adapta para generar los sonidos, y a la vez le ofreces diferentes opciones para que pueda elegir y discernir cuál es más cómoda. Todo este tipo de juego/escucha, hace que seas más consciente, aprendiendo a gestionar, entender y ordenar tus emociones.

Si la voz es nuestra expresión, ¿cómo aprender a escuchar esos matices que emitimos que nos delatan y saber reconocerlos?

En primer lugar, para mí, lo más importante es el trabajo hacia uno mismo y no la aprobación de los demás o el miedo a mostrarse. La forma más adecuada para reconocer y entender lo que expresamos es primero observar lo que pensamos. Lo que pensamos, expresamos, entonces ya tenemos la clave. Ahora solo hace falta conducir ese pensamiento hacia lo que uno verdaderamente siente y poco a poco se irá compartiendo en la expresión hablada.

¿Cuando hablamos materializamos lo que somos?

Cuando hablamos definimos e intencionamos, entonces hay que observar qué estamos definiendo. Imagina que quieres encontrar un trabajo, si expresas constantemente que no vas a encontrar el trabajo que deseas, así será. No por nada mágico ni místico, solo por la opción de que tu mirada está focalizada en el “no encontrarás” y entonces pierdes de vista todas las diferentes posibilidades de encontrar ese trabajo. Si hablas de una forma abierta, con confianza y seguridad, tienes más posibilidades de encontrar ese trabajo, ya que tu mirada no está cerrada y las puertas o las opciones pueden aparecer de algo que anteriormente no le dabas importancia. Sí, creamos lo que decimos.

Para terminar las tres preguntas que siempre hacemos, ¿qué película, se podría decir, ha marcado tu vida?

Hay muchas películas que me han gustado, me suelen gustar las películas de fantasía, ficción, acción, futurísticas… Matrix, Ghost, Los Goonies, Grease, Superman… Por mencionar algunas…De alguna forma u otra, cada película me ha marcado en cada momento de mi vida.

¿Y un libro?

Uno es muy poco, pero si tuviese que decidir sería El Alquimista.

Si pudieses volver al pasado y encontrarte con el pequeño Xevi de 15 años ¿qué consejo te darías?

Sigue siendo quien eres.

Gracias, Xevi, sigue siendo quien eres, tus enCantos armónicos hacen vibrar al mundo.

Mased

Cuento compartido por Desam. Ferrández, Madrid, 22 de julio de 2021

Mased es una niña distinta, el color de su piel café con leche es opuesto al de sus padres, estos parecían bañados en leche fresca; su pelo negro, fuerte y con tirabuzones parecía ser el contrario al de toda su familia los cuales gozaban de un pelirrojo brillante, y los ojos negros de Mased son como la profundidad de un pozo, totalmente distintos a los de su parentela ya que estos tenían un color caramelo suave y delicado.

Ella es tranquila y a la vez movida y, sobre todo, con una imaginación inmensa. No necesita estar andando para moverse, se puede mover con su mente, desplazarse de un lugar a otro y disfrutar de las maravillosas flores (girasoles, margaritas, rododendros, etcétera) que tanto le gustan.

Mased crece, ya no es tan niña.

Los tres integrantes del núcleo familiar llevan una grieta o herida profunda que cada uno ha tapado, que no resuelto, como mejor ha sabido. Sin embargo, el odio contenido, sin que sea reconocido, es tan grande que remueve todas las células el día que asoma por cualquier resquicio cuando se habla del susodicho tema, ese que marcó un antes y un después en la vida de la tribu a la que pertenece la niña.

Mased tiene montones de amigos que la abrazan y disfrutan de su compañía.

Hay veces que tiene que repartir los encuentros porque si no se pasaría el día de cháchara con la gran pandilla que ha reunido gracias su carácter afable. Los ama y respeta a todos, sabe de la particularidad de cada uno; eso, además de que le gusta, hace de cada conversación una enseñanza segura. Ha aprendido a no tener prisa en los encuentros y dosifica la cantidad para no tenerlos en exceso y poder disfrutarlos con más calidad.

Se siente realmente agradecida por tener tantas y tan buenas amigas, pues en cuanto tiene una necesidad, es cubierta por alguna personita de la pandilla, si tiene algún problema lo habla abiertamente con alguna de sus amigas, ya que tiene mucha confianza con ellas.

A pesar de ser tan popular a veces se queda en casa para estar con su familia porque piensa que es lo que se necesita para que la relación entre madre e hija sea buena.

Su familia, al contrario que sus amigas, rehuyen su conversación, la evitan en la medida de lo posible y esto hace sentirse incomoda a Mased. No entiende porque no puede expresar su forma de pensar y vivir sin que los demás o la ignoren o corten la conversación introduciendo un tema trivial en medio de algo interesante y vital para ella.

Mased pregunta y se preocupa por el estado de su familia, deja que se expresen y cuenten todo lo que quieran. Cuando ellos acaban de hablar, entonces ella aprovecha para intentar contar, inútilmente, su última experiencia porque, como si algo les molestara, le cortan en mitad de la conversación para contar algo irrelevante como el tiempo que va a hacer según habían dicho en el noticiero de la televisión.

¿Por qué se sienten tan incómodos con sus preguntas?

¿Por qué no quieren hablar de sus vidas? Se pregunta Mased.

«Yo respeto sus vidas» piensa Mased, «aunque no puedo decir que pienso como ellos y ni, desde luego, asentir en todo». Eso segaría la creación de una probable conversación, cosa que intenta tener por todos los medios, sin atosigar, claro está, a sus interlocutores.

Otras veces la respuesta es tan tajante que deja fuera de lugar cualquier otro comentario.
¿Será la forma que consiguen para decir a Mased con suavidad, cállate?

Mased se pone triste porque no entiende que pasa con estas personitas de su misma sangre, que no actúan como sus amigos, ya que estos se pasarían horas charlando, exponiendo y debatiendo con ella.
En esos momentos Mased se hace pequeña y los rizos cubren su triste rostro, se pone en cuclillas sujetándose las rodillas para ver si así nadie la ve y puede entender qué pasa. Ella piensa que el problema no lo tienen los demás, el conflicto está en ella que extiende sus brazos para que la abracen y encuentra como respuesta un frío abrazo sin brazos que la envuelvan, su corazón se quiebra, se rompe en trocitos y de las grietas salen lágrimas de preguntas, ¿soy incomoda para ellos? ¿Les duele el abrazarme, quizás por la despedida?

«No lo saben hacer mejor» piensa, sin embargo, hoy grita: «Estoy hasta las narices de ser yo la comprensiva, la que he de entender, la que da otra y otra oportunidad».

Una vez salen y libera las palabras, le viene la idea de que en lugar de hacerse ella las preguntas, igual es buena idea que le pregunte a los consanguíneos en cuestión qué necesitan de ella, qué puede hacer por ellos o si se sienten incómodos con ella. Si consiguiera está información sin facilitar el cierre de la conversación por parte del interlocutor sería lo más… ¿Cómo hacerlo? Sabe que la técnica utilizada no le sirve, que el no provocar diálogo tampoco ya que su familia pasa de hablar, ¿qué hacer entonces?

De sus rizos oscuros salen mil y una probabilidades, pero se quedan en eso, probabilidades.

Ella es abierta, sincera, no miente, no oculta, quizás sea esto lo que incomoda a su tan distinta familia o acaso está con ellos para aprender que no se puede gustar a todos y que predicar en casa no es lo mejor… siente su resentido corazón volverse a quebrar…

¿Por qué hoy es diferente? Porque ha sido tan obvio que solo un ciego no lo hubiera visto, llora por dentro y por fuera, en breve se encontrará con agua hasta los tobillos, a ver si esto le hace vislumbrar la forma de actuar adecuada.

Tampoco quiere conectar con todos sus silencios y aislamientos tristes vividos en soledad, ya que ya sabe el resultado, ha aprendido y quiere superarse y hacerlo mejor o simplemente diferente.

En cuclillas, en su rincón de pensar, espera que alguien la encuentre para abrazarla y le pregunte «¿qué te pasa, amor?» Y así ella se pueda expresar a la primera, sin ponerse la coraza de protección que aprendió a utilizar en cuanto tuvo uso de razón, y es que demostrarse frágil y dañada no era lo habitual. Aprendió a salir airosa sin ayuda. Ejerce de cuidadora fuera porque en su familia no se admite la opción de ser ayudados, ya que esa frialdad se convertiría en calidez, suavidad e incluso necesidad de ser atendidos y ellos no están en la tesitura de dejarse ayudar u ofrecer una visión de vulnerabilidad.

Mased supone que aprendió a ponerse coraza como una forma de protección ante la frialdad y pocas muestras de amor por parte de los que más quiere, para no sentir dolor y salir bien parada de las negativas de ellos ante la demanda abierta de la niña.

En otras ocasiones piensa que según vaya creciendo todo cambiará, sin embargo, mientras llega ese momento ha decidido preguntar directamente y dejarse de elucubraciones que solo hacen que agrandar la bola de nieve… Mased pregunta:

«¿Hay algo que esté en mi mano para mejorar tu vida, nuestra relación y nuestra comunicación?,

¿estás a disgusto cuando estoy en tu casa?, ¿soy lo suficiente amable y cariñosa contigo?»

Mased es una niña lista y le han contado que familias enteras no se hablan y no saben muy bien por qué.

Querido lector ¿Se te ocurre una pregunta para que Mased la utilice con su familia?

Gracias

 

Actualización de librerías donde comprar Superpoderes

Dónde comprar El superpoder está dentro de ti

A partir de hoy también se puede comprar el libro solidario El superpoder está dentro de ti en la  Libraría Bohindra de Madrid, calle de La Paz, 15

En tiendas físicas:

En Madrid

Librería Bohindra

Calle de la Paz, 15

28012 Madrid

Caseta Nº 30 de las librerías al aire libre de la Cuesta del Moyano junto al parque de El Retiro

En Barcelona

Librería de los Ángeles-La Espiritual

Travessera de Gràcia, 157

08012 Barcelona

En El Masnou (Barcelona)

Pronaturas

Carrer de Sant Felip, 13,

08320 El Masnou, Barcelona

En Castellón

Librería Forum Babel

Carrer del Guitarrista Tàrrega, 20

12003 Castelló de la Plana, Castelló

Librería Azul

Carrer de Navarra, 119

12009 Castelló de la Plana, Castelló

En Zamora

Librería Drial

C/ San Andrés, N.° 25, local
49003 Zamora

ONLINE

Pequeños dramas urbanos

Título: Pequeños dramas urbanos

Autores: Varios

Editorial: Autoeditado

N.º de páginas: 190

ISBN: 978-84-09-29643-9

Año de edición: 2021

Javier Campos es la cabeza visible y el corazón de este grupo de escritores de la Sierra Noroeste de Madrid. Tuvo una idea, usó de una manera correcta y eficiente una especifica red social de cuyo nombre no queremos acordarnos, y junto a un grupo de personas que tenían dos cosas en común: la pasión por escribir y que viven en una zona delimitada de la Comunidad de Madrid creó ESNO, Escritores de la Sierra NOroeste.

En pocos meses consiguieron autopublicar su primer libro. «Pequeños dramas urbanos» son 25 historia contadas por diez autores y autoras que expresan diferentes sentimientos. Cada una con su estilo y tema, todas son una delicia de leer.

Como dice el propio Javier Campos en el prólogo: «Sin duda detectaréis la variedad de estilos que aportamos, pero todos tienen un denominador común: la esperanza de que paséis un buen rato con su lectura». Y nosotros damos fe de ello. Hemos pasado unos ratos muy agradables leyendo «Pequeños dramas urbanos».

Para ver dónde adquirirlo recomendamos que curioseéis su web: www.escritores.eu Además os vendría bien estar informados de sus novedades porque sabemos de buena tinta que están preparando nuevos títulos.

El grupo ha crecido, se estaba haciendo asociación, también han incorporado ilustradoras, no solo de escribir vive el ser humano, y personas que no viven en la sierra noroeste… van creciendo y expandiéndose porque la cultura y el placer de escribir para que nos lean, no tiene límites.

Enhorabuena, Javier, por hacer tus sueños realidad.

 

Ruta Teresiana «De la cuna al sepulcro de Santa Teresa de Jesus», de Ávila a Alba de Tormes

Artículo escrito por Desam. Ferrández, (y algún apunte de Jose Mª Escudero Ramos) en Madrid, Julio 2021

Este escrito va dedicado a todas las hermosas almas, que han sido muchas, que nos han atendido en este trocito de camino. Almas de humanos súper atentos, amables, bondadosos, cariñosos, implicados con el camino y con toda la humanidad.

Lección del camino: «El ser humano es bueno, solo basta con ser. No te encuentras gente mala con facilidad». Dicho por un vecino de Peñalba de Ávila, durante una tertulia en uno de nuestros descansos. Más adelante, en otra tertulia, otra parada, otro pueblo, hacemos alusión a nuestra lección del camino y en esa ocasión nuestros contertulios nos responden, riendo, que ellos sí que conocen a humanos malos y además son vecinos de su mismo pueblo. Nosotros no nos hemos encontrado con ninguno. Santa Teresa ha estado presente en nuestro recorrido, nos ha acompañado y guiado con dulzura en todo momento.

Primer día del camino Teresiano:

Jose y yo llegamos a Ávila en tren a las 12:30 a.m. Nuestros pasos se dirigen al casco histórico. Atravesamos la muralla donde apreciamos sus enormes dimensiones y su colosal piedra. Tras ir al Centro de Información y Turismo visitamos la catedral, museo y claustro incluidos.

Siguiente paso: la comida. La suerte nos lleva a un restaurante con opción vegana, tallarines de calabacín al pesto y hamburguesa de falafel, a un precio bastante asequible.

Seguimos camino hasta la plaza de la Santa, visitamos la iglesia-convento donde se encontraba su casa natal, ahora hay una representación de la habitación dónde nació la Santa, para nuestro gusto demasiado recargada. Seguimos con el museo que está muy bien organizado y detallado, primero enseñan la vida de Santa Teresa desde su nacimiento, obras, conventos, hasta su muerte y luego detallan los grandes santos y santas que han continuado su obra. Continuamos con la visita para ver las reliquias de la Santa y la iglesia de San José, primera fundación conventual realizada por Santa Teresa.

Tras terminar las visitas a los lugares que siguen la huella de la Santa, los pasos nos guían hacia las afueras de las murallas para buscar el albergue de peregrinos. Está cerrado y decidimos dormir en el jardín de la iglesia de San Segundo, agradecemos y pedimos ayuda a la Santa y al Creador. Estamos protegidísimos. Montamos la tienda de campaña bajo un foco, ja, ja, desde luego pasamos toda la noche iluminados.

Segundo día del camino Teresiano:

El primer tramo de la Ruta Teresiana se solapa con el Camino de Santiago por lo que salimos tranquilos porque sabemos que al menos podremos guiarnos por sus flechas amarillas, creíamos que no íbamos a encontrar señales específicas de la Ruta Teresiana porque nos dijeron que estaba mal señalizado pero para nuestra sorpresa sí que las hay. Flechas rojas en postes blancos muy visibles durante todo el recorrido, gracias a la labor de Chin y sus compañeros que se encargan de hacer fácil el camino del peregrino desde el comienzo hasta el final.

Salimos de la iglesia de San Segundo con pasos de ilusión hacia el Humilladero de los Cuatro Postes y de ahí seguimos dirección a Salamanca. El primer pueblo por el que pasamos es Narrillos de San Leonardo y de ahí a Cardeñosa. Nuestro camino está salpicado de mariposas de todos los colores que revolotean a nuestro alrededor, espigas doradas por el astro Sol sobre un paisaje seco y áspero pero muy cálido, también vemos pajarillos de todos los tipos, conejitos, culebrillas, hormigas de todos los tamaños.

Nuestros pies, animados por las ganas de conocer más, nos llevan hasta Peñalba de Ávila, un pueblo en fiestas y aunque es el segundo año que no las celebran hay muy buen ambiente. Allí paramos para que nos sellen la credencial y reponer fuerzas. Los vecinos, muy sociables, hablan con nosotros. Pareciera que la mochila de peregrino da pie a entablar conversación. El alcalde nos invita a “otra ronda” y mientras Jose se toma, muy agradecido, su refresco, recibimos una de las mayores lecciones del camino: “El ser humano es bueno, solo basta con ser. No te encuentras gente mala con facilidad”. Con esta frase en el corazón, y los pies descansados, continuamos hasta Gotarrendura donde, en el único bar que hay en el pueblo, nos atiende una mujer encantadora que alimenta nuestro cuerpo con comida preparada exclusivamente para nosotros y, al acabar, nos acompaña al albergue de peregrinos. También nos dará de cenar y nos proveerá de fruta para el desayuno. En este pueblo se pueden dejar el móvil en cualquier mesa de la terraza del bar, regresar horas después y encontrarlo en el mismo lugar.

Tercer día del camino Teresiano:

Comenzamos el segundo tramo de la Ruta dirección a El Oso. Nos despedimos de Santa Teresa en su Palomar, la única pieza que se conserva en la actualidad de la finca que heredó Teresa de Ahumada, del cual hace referencia la Santa en varias de sus cartas. El camino está tachonado con bebés de sapito, caracoles gigantes, ranitas enanas y cereal.

Con la vista puesta en el horizonte vemos cereal, cereal y mucho mosquito, debido a que hay mucha agua a ambos lados de la senda que recorremos.

En el momento en que emprendemos camino los dos verbalizamos cosas que llevamos en nuestra cabeza. La primera frase que digo no ha sido manipulada ni creada por la mente si no que sale de un lugar más profundo y es que «no estamos tan diferentes a hace cuatro años, cuando hicimos el Camino de Santiago desde Oporto». En aquel entonces huía de mi realidad, en ese momento quizás fuera el trabajo u otros proyectos que me absorbían y ahora huimos de esta realidad que nos está tocando vivir. En el camino se aprende, estamos en silencio, en presencia, con atención plena, sin embargo, cuando volvemos a nuestra rutina, al trabajo diario, en cuanto ya no estamos tan presentes, la mente se va emitir juicios y crear otras historias más. Lo bueno, o lo que he mejorado de unos años a aquí, es que me doy cuenta más rápido, aunque el punto es que lo sigo haciendo, sobre todo en este momento en el que hay tanta información, buena o mala, que te lleva de un extremo a otro. Aquí, en el camino, es fácil porque no hay nada más que hacer que ir de un pueblo a otro, disfrutar con la mirada limpia de lo que nos está mostrando el universo y ser todavía más conscientes del poder de la mente. El cuerpo humano es el vivo ejemplo del milagro de vida perfecto e infinito y la mente es la poderosa de la casa, la que es capaz de dañar al cuerpo hasta volverlo débil o de sanarlo. Así es que,mientras me expreso, decido que voy a estar muy presente hoy también, con la vista en el horizonte, los pasos, las piedras del camino, los pueblos y en la ruta marcada por nuestra Santa qué tanto bien hizo y, ¿cómo no?, conversar y conversar con nuestros nuevos conocidos que cuando ven a un peregrino enseguida se ponen a hablar. Gente abierta, amable, curiosa, que es como se tiene que ser, no solo en la ruta si no en la vida cotidiana, en la vida.

Nuestros pies continúan su marcha pasando por Papatrigo, Narros de Saldueña, Collado de Contreras. Si ayer pensé que la gente con la que nos encontramos eran de 10, hoy digo que de súper 10. En Collado de Contreras una vecina nos ve hacer fotos de la iglesia desde fuera, ya que está cerrada, y nos dice que llamemos a la encargada, “vive justo ahí en frente”, para que nos abra y podamos ver la iglesia por dentro pues es preciosa, “la más bonita de la comarca”. Hacemos caso y llamamos al timbre de la casa donde vive dicha mujer, que al decirle que somos peregrinos y que nos gustaría ver la iglesia, ni se lo piensa y baja con una antigua y pesada llave en la mano para abrirla, mostrárnosla y contarnos curiosidades de la iglesia de Nuestra señora de los Dolores y del pueblo.

El camino nos hace estar muy presentes, muy humanos, muy conscientes y así llegamos a Fontiveros, el que pensábamos iba a ser el último pueblo de la ruta de hoy, pero no tenían albergue para peregrinos. Buscamos un lugar para comer. Encontramos el Mesón de Juan de Yepes. Están muy atareados porque es temporada de siega y han venido trabajadores a comer a este mesón. La dueña nos pide que esperemos para poder preparar algo especial para veganos pues ahora está haciendo los últimos cocidos. Vaya contraste. Nos invita a tomar algo mientras dura la espera. Nos refrescamos sin prisa. Nos atienden muy bien, la dama que hoy nos alimenta nos ofrece lo que tiene para nuestros gustos. Para Jose un arroz, los hidratos van bien para guardar energía para los próximos kilómetros, a mí me prepara un repollo que me supo a gloria. Cuando vino a preguntarnos qué tal habíamos comido le dijimos que muy bien, y la buena señora se ofreció a darnos un tupper con más repollo para otro día. No pudimos aceptarlo pero ese detalle alimentó nuestras almas. Le preguntamos dónde podíamos dormir y nos da el teléfono del alcalde, en un principio parecía que había posibilidades de encontrar un espacio municipal, incluso nos habló de una vecina que en otras ocasiones presta su casa para acoger peregrinos, pero hoy no podía, quizás por la situación que estamos viviendo. Aún siendo sábado llamamos y el alcalde nos atiende la llamada. Nos dice que hay un espacio para peregrinos pero no está en uso. No hay lugar donde poder alojarnos pero nos da el número de teléfono del alcalde del siguiente pueblo para que le podamos llamar y preguntarle si hay lugar para pasar una noche en su albergue, si por lo que fuera no podía, nos pidió que le volviéramos a llamar para encontrarnos una solución. Llamamos al alcalde de Rivilla, el pueblo siguiente, y nos dice que vayamos y preguntemos por las llaves del albergue en un bar que hay en la plaza.

Antes de partir de nuevo, descansamos un rato en el jardín de la iglesia de Fontiveros, lugar donde San Juan de la Cruz fue bautizado, con la buena suerte de que van a decorarla con flores para las comuniones del día siguiente y aprovechamos para pedir permiso y entrar, la muchacha llamada María Ángeles, súper agradable, nos hace una visita guiada y nos cuenta anécdotas. Emocionados por los regalos del universo y por las personitas que nos encontramos, seguimos caminando hacia la siguiente parada. Siguiendo las instrucciones del alcalde nos dirigimos al bar que hay en la plaza de Rivilla y de ahí nos indican que hemos de ir a la casa de la alguacila para que nos abra el albergue. Así hacemos, mientras la mujer nos enciende el calentador para que nos duchemos con agua caliente suenan campanadas, nos dice que a las 19 hay misa, hemos ido a parar al lado de la iglesia de Santa María Magdalena, iglesia que evidentemente no queremos perdernos, por lo que aprovechamos el momento que está abierta para hacer la visita. José tiene un amor especial a María Magdalena. Nos duchamos con agua fría por no querer esperar a que se caliente la caldera y vamos a misa. Al acabar hablamos con el cura, con los vecinos y preguntamos para que nos sellen la credencial. De ello se encarga un vecino, es quien tiene el sello, insiste en que le acompañemos a su casa para que nos cuñe nuestras preciadas credenciales de peregrinos. Ya sé que ya lo he dicho antes, pero he de insistir, vuelvo a repetir que son todos súper amables. Después de alimentar el alma, le toca al cuerpo. Volvemos al bar, el amable hombre que lo gestiona nos prepara una espectacular ensalada de tomate de la huerta de aquí y nos invita a una tapa de las típicas patatas revolconas de la zona de Ávila, todo ello acompañado de una muy grata conversación. Nos dice que en los pueblos pequeños se atiende mejor al peregrino que en los grandes y este es un pueblecito muy chiquitito. También nos dice que el alcalde está de vacaciones fuera del pueblo, ¡y a pesar de eso nos ha atendido la llamada y nos gestiona la petición de ayuda!, además, mientras cenábamos el alcalde de Fontiveros nos llamó para preguntarnos si ya teníamos lugar donde dormir.
Nos quedamos sin palabras. Podemos sentir una humanidad perdida en las grandes urbes. Aquí se vive en casitas y el vecino de un lado sabe lo que está haciendo el del otro lado, no se ha perdido ese contacto tan humano, se ayudan. Todos se dirigen a nosotros, «si necesitas algo dímelo, a la hora que sea», esto es brutal. En la ciudad, con sus torres de edificios fríos que generan individualismo, hemos perdido la comunicación con los vecinos, quiero pensar que es eso y no que se nos ha cerrado el corazón.

En el camino disfrutamos del contacto humano, de la generosidad y las buenas conversaciones entre los vecinos. Tenemos mucho que aprender.

Cuarto día del camino Teresiano:

Llevamos cansancio acumulado en los músculos, en los huesos, sin embargo, el camino que nos entra por los ojos es amable, abierto, limpio y muy bondadoso lo que hace sigamos dando zancadas de ilusión.

La medida del tiempo es muy diferente en el camino o en la ciudad. El tiempo aquí parece que se expande, es maleable, llegamos a todo, siempre hay tiempo y es ahora. Nos podemos dedicar a hablar, a escuchar, a que nos cuenten historias del camino, cuando nos damos cuenta ha pasado un montón de tiempo… mientras vamos caminando no es que el tiempo se detenga, es que no existe, las agujas del reloj viajan con nosotros, cada uno a su ritmo, como buenos compañeros de camino, nos respetamos en el ser y en el no ser… vivir la vida cotidiana debería ser realmente lo que experimentamos en el camino, vivir, vivir sin permitir que las agujas del reloj, marcando su tic tac, nos domine, más bien debería ser un tiempo abierto, que no limite sino que abra posibilidades. Sin embargo, vivimos en la ciudad un tiempo comprimido en un reloj, un tiempo apretado en nuestras prisas, en nuestros mil quehaceres, a veces incluso cuando te sobra tiempo, haces algo para emplearlo que luego te hace llegar tarde.

Como cada mañana, madrugamos; es mejor partir con la fresca pues el sol arrecia fuerte al medio día. Mientras se ordenan las palabras y los silencios, nuestros pies nos llevan a Narros del Castillo, allí seguimos encontrando ángeles. Conocemos a Rubén y a Eva, dos personitas maravillosas que se vuelcan en nuestro bienestar como en el de todos los peregrinos que pasan por su bar, El Gallo Kiriko. Después de dar energía a nuestros cuerpos con ricas viandas, nos dan su número de teléfono por si les necesitamos más adelante o no encontramos donde alojarnos. Podríamos quedarnos horas charlando con ellos y con algunos de sus clientes que también se prestan a ayudarnos, pero ellos tienen trabajo y nosotros un camino por delante, así que continuamos hasta Duruelo donde se encuentra el convento de las Carmelitas Descalzas. Nos han comentado que no dan cobijo al peregrino, a pesar de ello queremos adentrarnos en su finca para visitar la capilla. El peregrino suele ser agradecido pero también es exigente, demanda comida, techo, agua, ducha como si fuera un requisito y ellas a lo mejor no son tan exigentes ni con ellas mismas. Quizás Las monjas no quieran tener la obligación de dar ese servicio que, aunque ahora lleguen pocos peregrinos, en otras temporadas puede resultar un trabajo tan absorbente que les robe tiempo de sus propias tareas.

Después de la visita a la capilla y de ver las imágenes de Santa Teresa de Jesus y de San Juan de la Cruz vamos al torno para que nos sellen las credenciales, allí nos atendió la hermana María del Mar con una voz cálida, estuvo hablando el largo rato que nosotros le dimos conversación, con una calidez humana que denotaba cariño y respeto. A pesar de que no nos podíamos mirar a los ojos por que manteníamos la conversación a través de ese torno característico de los monasterios de clausura, nos expresó la admiración que siente hacia el peregrino y se interesó por nuestro camino; nos contó que las hermosas flores que decoran la iglesia son fruto de los jardines que las monjas mantienen y cuidan; que pasan los días rezando por todos los enfermos, incluidos los del Covid, y por toda la humanidad y también nos pidió muy humildemente que rezáramos por ellas «porque lo necesitan». Se despidió tras darnos su bendición y nos dijo que también estaríamos en sus oraciones. Nos marchamos llenos de amor por el cariño recibido.

Nuestros pies continúan su andadura hasta la siguiente parada, el convento nos deja esa paz en el alma difícil de expresar en palabras. Nos damos cuenta del poder de la voz, como unas ondas sonoras pueden transmitir una sonrisa y tanto cariño.

A partir de aquí el camino está lleno de piedras lo que nos hace estar muy presentes en cada paso que damos para no dañar más nuestros cansados pies. Dependiendo de nuestros zapatos y nuestra pisada sentiremos esas piedras de una forma u otra, cada uno siente su propio caminar, depende de cómo uno pise, del calzado, el peso de la mochila y las piedras que se pisen que, por cierto, ninguna es igual, las hay puntiagudas, planas o redondeadas. ¿Qué es lo que he de sentir en este tramo? Hay partes del camino con arena que lo hace más pesado pues se necesita más esfuerzo para caminar; otra parte tiene paja que lo se hace resbaladizo. Las veredas de los caminos recorridos están apoteósicas, flores por doquier de todos los colores, todas hermosas, lozanas, no importa el tamaño, lo que sí se aprecia es que van cambiando al igual que los mismos paisajes.

Llegamos a Mancera de Abajo donde encontramos un albergue Teresiano donde lavar y descansar nuestro cuerpo, en este amplio espacio encontramos una vitrina con lectura mística de Santa Teresa, San Juan y varios autores más, nos gustaría tener tiempo para leer mucho más… y así nos dormimos con las palabras, leídas en voz alta, de uno de esos magníficos libros.

El peregrino es exigente, sí, y a la vez humilde, quiere techo aunque no le importa dormir en el suelo, quiere agua para quitarse el polvo aunque no le importa que esté fría, quiere comida y mejor si es sencilla…

Quinto día del camino Teresiano:

Madrugamos también porque es cuando mejor se camina y cuando mejor se aprecian nuestros silencios.

Comenzamos el camino agradeciendo el descanso en el jergón del albergue Teresiano. El cansancio nos hace dedicarnos a mandarnos reiki y luz para nuestros doloridos músculos. Llegamos a Macotera pronto y ya aparecen más ángeles mientras tomamos café. Pedimos algo de fruta y el dueño del bar nos regala dos plátanos de su despensa particular. Ángel Luis, Cristina y dos amigos más nos regalan también una conversación agradable y alegre, ¡qué gusto empezar el día así!. Los nuevos conocidos también comparten con nosotros sus «cachorricos», incansables cachorritos perrunos tan tiernos cómo la mamá. Nuestros amigos nos enseñan a una de las perras que todavía no tenía nombre y nos preguntan ¿cómo podemos llamarla? Peregrina, respondió Jose. Y así quedó bautizada.

Las pisadas nos llevan a Tordillos, La Lurda y Garcihernández por el camino saludamos a todos los que encontramos y vamos sellando las credenciales en todos los ayuntamientos y lugares que podemos.

Garcihernández es pequeño y a la hora que llegamos ya hace mucho calor, casi no hay ni sombra ni bares. A pesar de la poca gente que vemos, nos cruzamos con los más amables. Buscando algún refresco para aliviar la sed vamos a una frutería en la que no vende refrescos fríos, sin embargo, nos saca de su nevera particular una cerveza fría que nos regala. En este lugar no hay albergue, por lo que continuamos el camino hasta Alba de Tormes donde acaba esta ruta Teresiana.

Nuestros pies saben que ya llevan kilómetros, aproximadamente cien desde que comenzamos, y que la última etapa va a ser dura ya que hace mucho calor, el sol ya está muy alto. El camino seco está coloreado con cereal, girasoles y granjas, el aire caliente te seca y hace que te deshidrates más. Este trayecto se hace especialmente duro, así que si se ha de pasar del dolor al sufrimiento se lo ofrecemos a La Santa y a las hermanas de Duruelo, aunque nosotros somos más de ofrecer el gozo y el disfrute de llegar a nuestro destino sanos y salvos, con nuestras mochilas más ligeras y el corazón lleno de amor.

Llegamos a Alba, de cabeza a por agua fresca que nos hidrate y un asiento para descansar nuestros cuerpos, especialmente los pies. Luego de la emoción de la llegada vamos en busca de un albergue y descubrimos con sorpresa que no hay, en todos los pueblos anteriores nos habían dicho que en Alba no tendríamos problemas. Hablamos con las Madres Carmelitas Descalzas del convento y nos dicen que la casa de oración, local que suele acoger peregrinos y podíamos utilizar como albergue, no está en funcionamiento. Vamos al centro de acogida del peregrino y está cerrado, preguntamos a la policía y nos confirman que no hay albergue. Tanto las hermanas como la policía nos remiten a la Casa Parroquial. Por error vamos a la parroquia de San Pedro, que está cerrada, en lugar de ir a la casa parroquial.

Después de descansar nuestro cuerpo en la piedra de los bancos que están en la plaza del Peregrino, nos vamos a la plaza Mayor, a dejar que pase el tiempo porque nos han dicho que a las 20 horas llegan los Carmelitas Descalzos a la iglesia de San Juan de la Cruz y queremos preguntar si tienen algún lugar donde podamos dormir. Como nos ven con las mochilas, la gente pregunta y como la Santa y los ángeles han estado presentes durante nuestro camino, encontramos a otro en formato mujer, nos invita a un refresco porque «los peregrinos se lo merecen», nos proporciona el teléfono del párroco y nos indica que el ayuntamiento está abierto, que pasemos a preguntar al concejal si nos puede dar cobijo en algún espacio municipal. Este nos dice que no hay albergues y, otra vez, que vayamos a la Casa Parroquial. Hacia allí se dirigen nuestros pies y aquí aparece el siguiente ángel, el párroco don Emilio, un hombre implicado con la gente de la calle y con los que no tienen recursos ni techo bajo el que dormir. La Casa Parroquial acoge una o dos noches a las personitas que están de paso y que viven en la calle o tienen necesidades. Con tanta amabilidad como sorpresa nos abre las puertas de una habitación que se usa para los indigentes que van de paso, tiene dos camas, baño, cocina con despensa y mesa con silla, ropero y lavadora. ¡Cómo es la vida!, nosotros desde la Asociación Susurros de luz damos desayunos a indigentes y el Universo nos devuelve de esta forma nuestros servicios. Don Emilio se interesa por el camino que estamos haciendo y en la conversación sale que conoce a un cura con el que estuvo colaborando Jose en Nueva York y en Madrid con las Hermanas de la caridad de Madre Teresa, en un refugio donde atendían a enfermos de SIDA, personitas necesitadas en sus últimos días. Estuvimos hablando con Don Emilio muy a gusto. Nos duchamos con agua caliente y tras una cena ligera nos acostamos pronto ya que al día siguiente queríamos visitar el pueblo de Alba de Tormes para luego regresar a casa.

Sexto día del camino Teresiano:

Despertamos por el dulce repiqueteo de la lluvia al caer sobre las piedras de las calles que rodean el lugar que nos da cobijo, las baldosas irregulares hacen charcos indicando que hace rato llueve. No hizo falta esperar el canto del despertador pues la naturaleza nos regaló su hermoso sonido para que tomáramos conciencia. La lluvia siempre me hace agradecer por lo necesaria que resulta el agua, sin embargo hoy, más que nunca, me salen las gracias repetidas porque en la jornada de ayer decidimos estrujar nuestras fuerzas para llegar a Alba, de no haberlo hecho así hubiéramos acampado en medio de algún campo de cereal, despertado a merced de la tormenta y continuado el camino con lluvia y charcos, lo que indudablemente lo habría hecho más difícil. No tenemos ni idea de la repercusión de cada decisión, Jose y yo nos miramos exclamando ¡qué suerte estar aquí ahora! La situación nos hace ser todavía más conscientes de que la Santa ha velado por nosotros.

El día comienza bonito; continuamos yendo a la iglesia de San Juan con el párroco y un sacerdote para acompañarlos y participar en sus Laudes matutinos. Terminamos cantando el Padre Nuestro. Don Emilio nos cuenta la historia de la iglesia y sus magníficas obras, seguimos la agradable conversación con un café en la plaza de Alba de Tormes. Nuestros pies nos llevan a visitar el monasterio de la Anunciación donde está el sepulcro de Santa Teresa de Jesus, la iglesia de San Juan de la Cruz, el Castillo de los Duques de Alba y el mirador del Espolón con espectacular vista desde donde se ve el río Tormes y los paisajes que lo bordean. Al acabar de recorrer el pueblo regresamos a Madrid en autobús, mantenemos el silencio recreándonos en lo vivido.

En los caminos se suelen aprender valiosas lecciones ¿Qué hemos aprendido del camino Teresiano? La lección más destacada del camino es con la que empiezo esta crónica: «El ser humano es bueno, solo basta con ser. No te encuentras gente mala con facilidad».

Otras lecciones importantes son, además de volver a creer en el humano, los nuevos conocidos han sido impresionantes; comprobar que si me dejo llevar tomo decisiones acertadas; corroborar que hay “seres” que nos acompañan, ayudan y guían; lo atractivo del silencio; volver a conectar con la esencia, me sentía imbuida en las energías de la ciudad y el trabajo, o sea, desconectada total. La crítica aparecía fácilmente y sin pensar, quiero no poner etiquetas a cualquier cosa que suceda próxima a mí y en esto es en lo que me voy a ocupar más activamente.

El camino no se hace por ver lo que hay al final de él sino por todo lo que aprendes en el recorrido.

Lo más fastidioso del camino: No poder ver varios museos por estar cerrados, ya sea por la situación actual o por falta de personal.

…Y al día siguiente, ya en la ciudad y de vuelta a la rutina, entras en el metro y ves las espigas que ya no están en el campo, están dentro del metro, las observo y me veo reflejada en algunas. Unas espigas erguidas con la cabeza altanera que intentan no ver y no ser vistas, pasar desapercibidas, no cruzarse con otras miradas para no tener que saludar; otras espigas van con el tallo inclinado sobre el móvil. Es curioso porque aquí, en la gran ciudad, como que no queremos hacer nuevos conocidos, ni mirar la expresión de los ojos que están a nuestro lado, miramos hacia el horizonte dentro de un vagón de metro hacinado, las caras en lugar de sonrisa de buenos días o de buenas tardes, son largas, serias, cada uno en su propia burbuja, la cual seguramente no será muy espiritual, quizás sean burbujas de rutinas.

Mil gracias a todos aquellos con los que hemos cruzado nuestros pasos porque nos han hecho un camino muy, pero que muy grato.

Mil gracias al universo y todas esas energías que forman parte de él, en las que se encuentran Santa Teresa de Jesus, María Magdalena y el coro de ángeles con formato de almas bellas.

Gracias a Jose, compañero de camino, por respetar mis silencios, que han sido muchos.

Dónde comprar El superpoder está dentro de ti

 

Los beneficios del libro van destinados a que podamos seguir desarrollando proyectos, el que más activo está ahora es el de Desayunos en Embajadores. Todos los miércoles repartimos desayunos (café, leche, cacao, bizcocho, plátano, Huesitos, zumo), kits de aseo (amenities: champú, gel, pastilla de jabón, maquinilla de afeitar y crema, cepillo y pasta de dientes, paquete de klennex, mascarillas), libros, también repartiremos este, y pagamos las duchas a más de 50 personas sin hogar o sin techo en los baños públicos de Embajadores en Madrid. Cuando podemos comprar, porque tenemos algún ingreso extra, llevamos ropa interior y calcetines, camisetas, pantalones… Estamos gastando de media un mínimo de 500 euros al mes. ¿Nos ayudas?

Dónde comprar El superpoder está dentro de ti

En tiendas físicas:

En Madrid

Caseta Nº 30 de las librerías al aire libre de la Cuesta del Moyano junto al parque de El Retiro

En Barcelona

Librería de los Ángeles-La Espiritual

Travessera de Gràcia, 157,

08012 Barcelona

En El Masnou (Barcelona)

Pronaturas

Carrer de Sant Felip, 13,

08320 El Masnou, Barcelona

En Castellón

Librería Forum Babel

Carrer del Guitarrista Tàrrega, 20

12003 Castelló de la Plana, Castelló

Librería Azul

Carrer de Navarra, 119

12009 Castelló de la Plana, Castelló

En Zamora

Librería Drial

C/ San Andrés, N.° 25, local
49003 Zamora

 

Editorial de julio 2021

¡Cómo somos! ¿Cómo somos?

Dependiendo de con quién estemos, seremos. Quizás sea por aquello de cómo nos vibran los átomos, provocaremos, nos provocaremos, una serie de reacciones de incalculable resultado. Al final resultará que somos formulas químicas. Yo soy un hombre de Fe, (Fe=Hierro, en la tabla periódica) así que puede que sea un hombre duro y frío para algunas personas y para otras, calma y paz. ¿Cómo reaccionan otras células cuando se juntan con las mías? Y viceversa. ¿Cómo reacciono yo antes otras celulitas traviesas? Los átomos están en vibración, ¿cómo vibramos y hacemos vibrar?

¿Cómo somos y cómo nos ven?¿Vemos, nos ven, tal y como somos o tal y como son? ¿Será cierta la teoría de los espejos? ¿Es teoría o teorema? ¿Llegará a ser una ley universal?

Estoy tan cansado de remover como de que me remuevan. Sí, es verdad que el tiempo de angustia vital que estamos viviendo se está prolongando demasiado y eso no ayuda mucho.

Esta carrera de larga distancia hace mella en todos de diferentes maneras. El camino que estamos recorriendo es como una larga cuesta arriba, de poca pendiente pero muy prolongada, un falso llano de esos que decimos los corredores guasones, queriéndonos reír del destino.

En la vida, como en las carreras, si no estás bien preparado lo pasas mal, hay momentos a lo largo de un ultramaratón que solo quieres tirar la toalla.

En este momento en el que estamos viendo al hombre del mazo, estamos pasando “el muro” de la situación que estamos viviendo, de una forma u otra todos estamos afectados y precisamente en estos momentos tan difíciles quiero recordar el abrazo que me dio aquella amiga en el kilómetro 38 del maratón de Madrid; la manita del bebé que, alentado por su mamá, choca con la mano sin fuerza de este que esto escribe, justo antes de enfilar la última recta hacía la meta de una media maratón. Quiero recordar a los amigos que me esperan en la meta, o los que acaban el maratón conmigo, a las personas que me esperan tras la carrera para brindar por los éxitos.

Ahora es el momento de dejarse llevar, de darlo todo y de no permitir que la mente piense. Esta carrera la acabamos con el corazón, con lágrimas en los ojos, sí, pero de emoción. Emocionados, porque la meta está ahí, la sentimos, porque en esta ocasión no está frente a nosotros, sino en nuestro interior.

También quiero recordar que no hay circunstancia que pueda con nosotros, quizás nos ponga de rodillas, en ese caso inclinamos la cabeza con humildad y gratitud, miramos a los ojos del monstruo que nos mira de frente, le sonreímos, le abrazamos y nos dirigimos juntos a la meta. Nuestra meta.

¿Cómo nos ven? ¿Cómo somos? ¿Quién acabará la carrera?

Vamos a poner todo de nuestra parte para que aquellos que piensen negativamente, con violencia o miedos, cambien de opinión y eso solo se puede conseguir si nuestro bien prevalece sobre el mal de los otros… a saber qué es lo que se les pasa por la cabeza, por las entrañas, por el corazón. Cómo están viviendo su maratón, cuán larga se hace la cuesta, mejor no pensar, sencillamente será mejor ponernos en su lugar. Desde su perspectiva podremos llegar a entender nuestro momento.

El ataque que nos intenta ofender debería servir para afianzar nuestro carácter pacífico.

Soy un hombre de Fe ¿Cómo me sientes?, ¿cómo me siento?

Y leyendo y releyéndome, siento la necesidad de pedir disculpas si alguna de las personas que se han cruzado por mi camino estos meses atrás, se han visto removidas y salpicadas por el maremoto de emociones que siento. Sirvan estas palabras para pedir disculpas de corazón. No son días fáciles, pero los recordaremos con amor porque esos átomos que vibran y se alteran alcanzan la frecuencia elevada gracias a cada experiencia de vida.

Gracias, Universo, por ponernos a prueba en este laboratorio tan curioso. La vida en un tubo de ensayo en zapatillas, con huaraches o descalzo… cada uno con su carrera, su distancia y sus sentimientos pero todos en el mismo laboratorio de sentimientos y emociones.

Esperadme, u os espero, justo antes de la meta para que podamos cruzarla todos juntos.

Jose Mª Escudero Ramos es fundador y editor de la Revista y Asociación Susurros de luz

Sorteo INSTAGRAM

Una amiga de Castellón que compró el libro ha propuesta una gran idea.

Las personas que tengan el libro pueden compartir en Instagram una foto del libro y un comentario respondiendo a esta pregunta ¿qué superpoder te gustaría tener ?

Hay que
1-seguir en Instagram a @revistasusurrosdeluz y a @aromaterapia_sublime
2- Subir la foto con los hastags
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3- Y, por supuesto, poner el superpoder que tienes o te gustaría tener.

Entre todas las fotos y publicaciones, recibidas antes de las 23:59 horas del 31 de agosto, que cumplan las condiciones mencionadas, se sorteará una vara de poder, varita mágica que potencia el superpoder de quién la porte.

El sorteo tendrá lugar el 4 de septiembre de 2021 y se dará a conocer el nombre de la persona ganadora el mismo día a través de redes sociales y en la web www.susurrosdeluz.org

La vara de poder es donación de @aromaterapia_sublime

Gracias a @travelrunnersmadrid por unir almas y más.

La varita de poder es similar a la que aparece en la foto.

Cualquier duda por mensaje privado.
Gracias.