Conversando con Antonio Martínez Navarro

Fotografía cedida por Antonio Martínez Navarro

Conocimos a Antonio Martínez Navarro en unas conferencias en Castellón de La Plana, de eso hace ya unos años. Nos demostramos admiración mutua pues Antonio es el ejemplo vivo del espíritu de Susurros de luz: entrega, servicio y arte, mucho arte.

Para quién no te conozca, ¿quién es Antonio Martínez Navarro?

Un soñador, con tendencia a enfrascarme en diversos proyectos. Trabajo en sanidad, en el mundo de las conductas adictivas, soy cuenta cuentos, padre y más cosas.


Tienes publicado un libro llamado Cuentos Interiores ¿hay alguno más en camino?

Publicado sólo tengo este libro, «Cuentos interiores», escritas tengo varias cosas pero aún no me he animado a publicar.

¿Algún cuento favorito?

En la filosofía y literatura Sufí hay bastantes que me gustan mucho.

¿Algún cuentista favorito?

No tengo un cuentacuentos favorito, para mí los mejores cuentacuentos son los niños, cuando hago una sesión y saco mi fábrica de cuentos y allí mismo, entre todos, fabricamos un cuento. Donde me siento muy cómodo es en los cuentos espirituales destinados al público adulto, pero contar cuentos a niños y que se queden quietos escuchando con entusiasmo… uf, eso, aparte de ser muy bonito, es un gran reto.

Eres cuenta cuentos, dinos el secreto para contar un buen cuento.

Para mi en el arte de contar un cuento, el cuentista tiene que visualizarlo, sentirlo, después está la técnica narrativa, la modulación… Pero si no se vive la historia no hay verdadera comunicación.

Hace unas semanas entrevistamos a Juan Pedro Romera, nos dijo que «Contar un cuento es el acto de amor más grande que existe».

Muy bonita frase de Juan Pedro Romera… poco más que decir, para mí es entrega, pero sí, el amor y la entrega van cogidas de la mano.

Cuéntanos el desafío que tienes a la hora de contar cuentos.

¿Mi desafío a la hora de contar cuentos? Bueno, soy tartamudo, jajajaja, creo que es bastante desafío.

¿Y para escribirlo?

A la hora de escribirlo, pues escribo en el ordenador, me siento mucho más cómodo y rezo para que los elementales de la informática no estén juguetones y hagan travesuras en el ordenador. Hace un año perdí unas 70 páginas de una novela que estaba escribiendo y ayer mismo perdí 19 páginas de un nuevo trabajo.

¿Qué proyecto solidario tenéis entre manos?

Ahora estoy en varios proyectos, uno de combatir la soledad no deseada, otro en el que se trabaja el envejecimiento activo. El de la soledad no deseada lo desarrollamos desde la mesa comunitaria del barrio de San Isidro en Valencia, con el proyecto “A más comunidad, menos soledad”, donde los comercios, la falla, los bares… están haciendo una buena labor de rastreo. El proyecto de envejecimiento activo lo desarrollo junto con una compañera de trabajo y, bueno, me olvidaba, participo en un improvisado banco de alimentos que llegamos a unas 15 familias, no es mucho, pero es. Tengo la suerte de trabajar con unos compañeros que el tema solidario lo llevan en las venas. Me ha impresionado la falla del barrio de San Isidro, que también participa en la mesa comunitaria del barrio y, la verdad, es que tienen una gran capacidad de trabajo. Digamos que estoy contento en esta labor que le dedico unas horas, varios días a la semana, no es una dedicación que le destine un gran tiempo.

También estoy en un grupo de danzas concheras, de tradición mexicana, de los toltecas, olmecas, chichimecas…. y desde esta agrupación prestamos algún tipo de ayuda a los danzantes originarios, hay mucha pobreza entre la población indígena u originaria como les gusta que les llamen.

Si pudieses volver al pasado y encontrarte con el pequeño Antonio de 17 años, ¿qué consejo te darías?

Uf, intento dar pocos consejos pero venga ahí voy: si pudiera echar la vista atrás me diría «Tonet no pierdas el tiempo en tonterías, dedícalo a las cosas importantes».

¿Qué pregunta te harías si tuvieses que entrevistarte?

Si me entrevistara a mi mismo me preguntaría: como escritor y cuenta cuentos, ¿tienes historia propia?

Y la respuesta es…

Mis historias y mis historias prestadas, hacen más rica mi verdadera historia.

Dinos un libro que te ha marcado la vida, ese en el que hay un antes y un después…

Mi familia y otros animales de Gereald Durrell

¿Y una película?

Una película… «La princesa prometida». Pasé una mala etapa por la ruptura con una novia y me refugié en el desaparecido cine Oma del Puerto de Sagunto y allí, con ésa película, mi alma se nutrió y volví a ser ese chico alegre y soñador.

Gracias por tu tiempo…en cuanto nos volvamos a ver nos damos un abrazo de corazón con corazón. Gracias por todo lo que haces por el bien del mundo.

Un abrazo como los de los guerreros originarios, corazón con corazón.

De momento, el abrazo es de corazón a corazón. Gracias, Antonio

Fotografía cedida por Antonio Martínez Navarro

Entrevista realizada por Jose Mª Escudero Ramos

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