Conversando con… Elena Martín

Entrevista realizada por Jose Mª Escudero. Madrid, 31 de marzo de 2020

Buenas tardes, Elena

Gracias por tu tiempo

Gracias a ti.

Nos hubiera encantado hacer la entrevista en persona, pero dado que la situación en la que nos encontramos parece que no tiene fecha de caducidad, te pido respondas a unas preguntas por esta vía y cuando todo esto pase nos demos un abrazo tal y como solemos hacer con todas las personas a las que entrevistamos. ¿Te parece bien?

Me parece estupendo.

Comenzamos.

 

Elena Martín es conocida por ser el 50 % del conocido y exitoso dúo Las Virtudes, quizás sea menos conocida su faceta de escritora, profesora y experta universitaria en Inteligencia Emocional.

Además ¡imparte clases sobre cómo sentirse bien hablando en público, de interpretación y de bienestar subjetivo!

¿Es “subjetivo el bienestar”?

El que sentimos, sí. Hay un bienestar objetivo, que es el que refleja el grado material de nuestro bienestar: salud, posición económica, necesidades básicas cubiertas y hay otro que depende solo de nosotros y que no se puede cuantificar desde fuera. Hay personas muy felices que tienen muy poquito y personas muy desgraciadas que tienen mucho.

Eres “alegróloga” …

Porque a mí nada me espantaaaaa. Disculpa, es la primera canción que me ha venido a la cabeza. Me llamaron alegróloga y me gustó. Desde entonces lo utilizo. Es un título que me impusieron y espero merecer. Desde pequeña sentía un contacto muy directo con la alegría a pesar de vivir situaciones muy dolorosas para mí. Y un día descubrí que lo que había hecho siempre era investigar esa conexión para potenciarla en mí y en los demás, claro.

En tu libro último libro “Disfruta en escena”, escrito como si fuera una charla teatralizada, compartes anécdotas y planteas unos ejercicios muy diversos. ¿Podrías compartir algún ejercicio con nuestros lectores?

Uno muy sencillo pero muy efectivo es, cuando estés en una situación en la que te sientas bloqueado, tanto en público como a solas, es conectar con la respiración. Llevar tu atención a cómo entra en ti el aire y como sale. Cómo te nutre y alimenta. Cómo te mantiene vivo. Es una buena manera de sacar a la mente de sus bucles de una forma amable.

¿Qué es más difícil: hacer reír o hacer sentir la vida de una manera serena, amable y profunda?

Hacer reír es algo más difícil de lo que parece si no utilizas, o prefieres no utilizar, lo grotesco y escatológico, algo que enseguida funciona. Y si pretendes no molestar a nadie con las bromas y hacer humor blanco.

Hacer contactar a las personas con ese aspecto profundo requiere que uno mismo esté sintonizado en esa frecuencia y no siempre es posible, por lo menos en mi caso. Aunque, normalmente, cuando tengo a alguien delante que me lo pide, de una forma u otra (viniendo a mis cursos, sesiones, charlas, etc.) de forma espontánea me coloco en ese lugar.

¿Quién fue primero la Elena Martín escritora, la actriz, la humorista o la profesora?

Pues exactamente en el orden que lo has escrito. Empecé a escribir desde muy pequeña. Después me formé como actriz, de ahí pasé a ser humorista, casi sin buscarlo. Paralelamente me formaba haciendo muchos y variados cursos sobre salud emocional y espiritual y también, casi de forma casual empecé a impartir clases.

¿Qué resulta más complicado para ti?

Complicado no me resulta nada. Hay aspectos del trabajo de actriz y humorista que me resultan más ajenos a mi forma de ser, como las relaciones públicas, que siempre te dicen que son necesarias. Pero al final es siempre comunicarte con los demás. Compartirte.

¿Y qué tiene más responsabilidad?

Creo que los cuatro aspectos conllevan mucha responsabilidad. Cuando estás frente al público, estás enviando mensajes que los demás van a recibir de forma muchas veces casi inconsciente, sobre todo con el humor, que entra por la puerta de atrás del cerebro. Y al escribir y dar cursos, puedes influir en los demás no solo con la opinión, sino con el sentir. Y eso es muy importante.

España es el ejemplo de hacer humor incluso antes de que pasen los sucesos de los que se hacen los chistes, vaya, que a los “cero coma” ya se están sacando memes y chistes, más o menos acertados, sobre cualquier situación. ¿Vivimos en un país con gran sentido del humor o quizás no nos atrevemos a enfrentarnos a situaciones críticas y desviamos la atención a base de bromas?

Pues las dos cosas. Muy acertada tu reflexión sobre la segunda explicación. El humor es una estrategia de supervivencia y muchas veces se utiliza como arma. Incluso como arma arrojadiza para ponerte por encima de los demás. Está más que demostrado su valor terapéutico y su importancia a la hora de gestionar nuestras emociones, pero a veces me da la impresión de que está sobrevalorado. No siempre es bueno reírse de las situaciones, ni de uno mismo ni para hacer reír a toda costa a los demás, sino que a veces lo que interesa es hacer un ejercicio de introspección. El humor a veces lo que hace es posponer un encuentro íntimo contigo mismo, con tu realidad.

¿Qué tal estudiante eras en el colegio o instituto?

Pues mira, me decían continuamente que era mala estudiante, y de tanto decírmelo me lo creí. Pasé muy mal la etapa estudiantil. Era enfermiza y me sentía muy vulnerable. Eso daba pie a que los demás se cebasen muchas veces en mí. Profesores y compañeros. Viví cosas que ahora parecen increíbles. Y no se lo contaba a nadie. Con el tiempo me di cuenta de que soy inteligente y de que soy buena estudiante. Contribuyó mucho a eso el trabajo de interpretación, porque necesitas estudiar mucho y ser más disciplinado de lo que parece.

Gracias por la pregunta, es parte del tema de mi siguiente libro…

¿” La letra con sangre entra” o es mejor usar el humor y el entretenimiento para educar y enseñar?

Definitivamente, usar la agresividad o la violencia en la educación me parece una pésima elección. No ya solo eso, sino una autoridad mal entendida. Porque además de resultar inútil y muy doloroso para los alumnos, estás introduciendo en la persona, como veíamos antes en mi caso, ideas que no son suyas y que pueden condicionarle para toda la vida.

Imagínate que de pronto llega una pandemia que nos obliga a estar a todos recluidos en casa por unas semanas ¿Qué podríamos hacer para pasar el tiempo además de leer tus libros o ver vídeos de Las Virtudes?

¿Imaginarme una pandemia mundial que nos obliga a permanecer en casa a todos? Pufff, me parece muy difícil de imaginar. Pero ya puestos a darle a la imaginación utilizaría esa misma herramienta, la creatividad. Y la utilizaría en mi propio provecho y en el de los demás, porque una cosa sin la otra no funciona. Por ejemplo, pensando de qué manera puedo ser útil. A veces son cosas muy sencillas, como no participar de conversaciones desagradables o iracundas. Aprovecharía para conectar con uno mismo a través de la respiración, de la meditación, del mindfulness, bailaría…

Aprovecharía para escribir mis miedos e iría haciendo un trabajo diario con cada uno de ellos.

¿Qué pasaría si se cayesen todas las redes sociales en este momento?

Me parecería lo lógico siguiendo un orden natural. Es un momento de encierro, en el que no puedes estar fuera y sería lógico que también se cortase la posibilidad de estar hacia afuera.

Si tuvieses la oportunidad de volver al pasado y encontrarte con la pequeña Elena Martín de 16 años ¿Qué consejo te darías?

Ese ejercicio lo he hecho muchas veces. Con la Elena de cuatro años, con la de ocho, con la de 16 y 18. Me parece algo muy importante porque esa niña está en algún lugar, aunque haya pasado el tiempo. Y a veces tiene miedo y siente angustia. Siempre le digo que todo irá bien. Que estoy con ella y que yo la protejo. Que es muy fuerte y, sobre todo, que es inocente. Que aquello que quería conseguir esa niña o adolescente, que es una vida serena, lo ha conseguido.

Recomiéndanos una película que te haya cambiado la vida…

2001 odisea en el espacio. No sé por qué. La fui a ver muchas, muchas veces yo sola. No la entendía bien, pero había algo en las imágenes, en la cadencia, que me resultaba hipnótico. Siempre que pienso en una película, pienso en ella.

Y un libro…

Un libro de cuentos de Ray Bradbury. Recuerdo que me impactó mucho. Porque no era una ciencia ficción de marcianos, sino de otra realidad en esta. Eso conectaba mucho con mi manera de sentir.

De corazón, muchas gracias por tus respuestas. Nos has encandilado, si ya éramos fans tuyos, ahora todavía más.

Queda pendiente ese abrazo… en cuanto todo esto termine y comience la nueva fase que nos tiene preparada la vida.

De momento te mandamos un abrazo sentido, de corazón a corazón, sintiendo este instante como único mientras susurro: GRACIAS GRACIAS GRACIAS

 

Título: Disfruta de la escena y olvida tus miedos

Autora: Elena Martín Calvo

Editorial: Desclee de Brouwer

Nº de páginas: 242

ISBN: 9788433030979

Fecha de publicación: Febrero 2020

 

Disfruta de la escena y olvida tus miedos es un libro perfecto para leer cuando el Universo te regala unos días para estar con uno mismo, pues se aprovecha para aprender, hacer ejercicios, leer divertidas anécdotas y lo más importante, conocerse uno mismo un poco más.

Disfruta de la escena y olvida tus miedos es un libro recomendable y no solo para olvidar los miedos sino para hacerles frente y disfrutar de la escena que cada día nos regala la vida.

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