Conversando con...Hania Czajkowski

Conversando con… Hania Czajkowski

Fuente: Web de Hania Czajkowski

Si pregunto quiénes de nuestros lectores conoce el oráculo “Jugando con los ángeles” seguro que más de uno levantará la mano. Pues ese hermoso libro y juego de cartas que responde las preguntas que planteamos con hermosos mensajes es creación de Hania Czajkowski. Me hace especial ilusión entrevistar a la creadora de uno de los oráculos que me han seguido durante muchos años, Jugando con los ángeles. He levantado tantas veces cartas de esos mazos, wow, es magia angelical pura.

En 2023 Kepler-Urano publicó La fiesta de tu liberación y para 2024 nos presentarán más obras de Hania Czajkowski.

Gracias por el tiempo que nos dedicas, querida Hania.

He visto en tu web que cuando te preguntan quién eres simplemente respondes: una gitana, una eterna viajera, ¿nómada o peregrina?

En realidad todos los nómadas somos peregrinos cuando somos nómadas espirituales. Antes nos llamaban mochileros, después nos llamaron viajeros, ahora nos llaman nómadas digitales. Pero hay una categoría que podrían ser los nómadas espirituales que siempre existieron, son los peregrinos. Eran, somos, quienes buscan, fuera de su zona de confort, nuevas informaciones, confrontándonos a nosotros mismos a nuevos desafíos de forma permanente.

¿Quién nos empuja a buscar ese camino de nómada peregrino?

Somos un experimento alquímico entre materia y espíritu. El espíritu siempre nos empuja hacia arriba y hacia adelante. Si tomas esa imagen, hacia arriba y hacia adelante, todas las mañanas cuando nos despertamos, nuestro propósito es ser mejores, y a través de ser mejores, nosotros vamos mejorando lo que nos rodea.

¿El ser humano intenta ser mejor día a día aun sin ser consciente de ello?

Yo creo que depende del nivel evolutivo de cada quien. Cuando uno empieza a trabajar sobre sí mismo, empieza a estar en misión de forma permanente. La misión es estar aquí en la tierra. Quienes ya estamos hace mucho tiempo en el camino, lo hacemos de forma totalmente consciente y casi automática, diría yo. Pero para quienes recién empiezan a aceptar, que no despertar, es una cuestión de tomar conciencia, eso sí, hacerlo consciente y elegir, esto es poner en práctica nuestro libre albedrío. No elegir entre el bien y el mal porque eso a determinado nivel ya no existe más, elegir seguir hacia adelante y hacia arriba. Es una elección que se toma de minuto en minuto.

Hemos de ser conscientes de la libertad de elección que tenemos, un don que se nos ha dado, el libre albedrío

Tan espirituales que nos creemos, creamos zona de confort dentro de la espiritualidad. Y eso es lo que está pasando ahora. La materia tiene una fuerza de inercia, por leyes de la naturaleza, no es que esté bien ni mal, simplemente la materia nos ancla en esta tierra para poder hacer la experiencia, pero tiene a su vez esa inercia. Entonces el elegir nos hace darnos cuenta cómo trascender esa inercia.

Tiene sentido. La inercia, el movimiento…

Pero no podemos estar siempre en movimiento ni podemos estar siempre quietos. Todo es una alquimia. Y todo eso es una armonización de dualidades.

Somos seres duales

Eso en los seres humanos es algo muy especial, o sea, nosotros a veces lo decimos peyoratívamente en un cierto esquema cultural, sin embargo, el ser humano es algo extraordinario. En mi novela Morgana, de próxima publicación en España, los Sadhus, los hombres santos en la India son los Sabios, son quienes entrenan a la protagonista. Uno de los discípulos de los asistentes al entrenamiento que se hace en el desierto de Thar, en India, que limita con Pakistán, dice: «El ser humano es sagrado. No los trates de esa manera tan leve ni tan intrascendente», porque es importantísima nuestra tarea de ser Humanos.

Pertenecemos a la humanidad, una palabra muy hermosa

Estamos justamente entre medias de la materia, que es la tierra, que también es sagrada, y el espíritu, que es la luz. Entonces son solamente grados de divinidad, todo es sagrado. Nosotros estamos justamente en el medio.

¿Y los Ángeles?

Los Ángeles que nos ayudan en esta tarea son una raza paralela a la humana. No son iguales a nosotros, están bajo otras leyes cósmicas. Ellos no tienen libre albedrío, no pueden elegir. Ellos viven para su misión. Para un Ángel, intervenir en nuestra vida es muy apasionante, aunque no tienen emociones, tienen la total conciencia de la luz. Les encanta intervenir con nosotros cuando les necesitamos en nuestro mundo dual, de tantas confrontaciones y de tantas incertidumbres, ellos evolucionan a través de eso. Por eso tenemos que llamarlos para que intervengan porque la ley cósmica, por nuestro libre albedrío, no pueden intervenir si no los autorizamos. Salvo que estén en misión enviados por Dios.

Pero sí hay siempre un Ángel Guardián que está pendiente de nosotros, aunque no le llamemos, ¿no?

El Ángel Guardián tiene por misión custodiar tu vida completa. Cada uno de estos ángeles dedica su vida a un humano. El Ángel interviene con señales, con intervenciones misteriosas, milagrosas las llamamos nosotros, porque sí está autorizado a resguardarnos y cuidarnos, es un protector, nos envía avisos. Sí, está pendiente, pero tampoco puedo intervenir directamente salvo que lo autoricemos. Tiene esa misión de cuidar nuestros cuerpos físico, emocional y mental, los tres cuerpos que son todavía materia.

No puede hablar, no puede intervenir pero sí tiene que hacerse sentir. A lo mejor nos pone una zancadilla para que no pasemos por un espacio donde potencialmente hay un peligro…

Zancadilla para salvarle de un problema mayor. Y cuando estamos atentos es impresionante sentir cómo nos hablan. Cuando empezamos a estudiar la sincronía vemos el orden a través del aparente caos.

Esos mensajes se ven claros en el camino del peregrino

Cuando algo no funciona bien en un nivel, hay que salir de ese nivel y buscar otro. Esto es lo que se manifiesta físicamente, pero en realidad lo que estamos haciendo es salir del estado dónde estábamos en el que no encontrábamos la solución de lo que fuera.

Y el Camino te hace estar en otra perspectiva, a otro nivel.

Claro, al moverte, te lleva a otro nivel.

Si tienes un problema, no huyas de ti, y si huyes, busca una brújula para huir de ti y encontrarte a ti mismo en tu interior a lo largo del camino. Es todo un proceso. Lo difícil será el camino de vuelta

Pues el tema lo llevamos con nosotros.

Me sorprendió la primera cita que leí en tu libro «La fiesta de tu liberación». «Más vale una gota de práctica que un océano de teorías y resoluciones», que está extraído de La Madre Ashram de Sri Aurabindo. ¿Qué significa para ti La Madre?

La Madre y Satprem hicieron una experiencia muy fuerte que es una meditación por un tiempo muy largo donde descendieron al fondo de su cuerpo. O sea, en lugar de elevarse, descendieron a las profundidades de la materia para encontrar el cielo también allí. Y encontraron muchísima información en la materia, porque la materia no es más que un grado de densificación del espíritu. Cuando casi todas las tradiciones espirituales nos hacen elevarnos sobre las circunstancias, lo cual también es correcto, hay otra forma que es caer al fondo de ti mismo. Esto no está muy explorado en la espiritualidad, pero caer al fondo de uno mismo es un misterio, muy difícil al principio, que significa quedarte, no huir y buscar qué información te viene de adentro hacia afuera. Siempre esperamos que venga de arriba hacia abajo, de fuera hacia dentro. Ellos hicieron una experiencia tremenda dónde encontraron todo el mundo de las células y unidades cada vez más pequeñas y esto, simbólicamente, significa la acción porque ¿de qué sirven las teorías si no se anclan en este plano en la tierra? Creo que en el siglo XXI estamos empezando a entender que tenemos que traer el cielo y la tierra. Esa es nuestra tarea también.

¿Qué significa para ti el arquetipo de la madre?

El arquetipo Madre, lo tenemos incorporados dentro nuestro como la figura femenina protectora, pero en la cábala y en el Árbol de la vida, tenemos una columna del rigor, una columna de la misericordia y la columna del medio. La columna del rigor, es la columna femenina. Cuando en mis talleres pregunto qué es la madre, me dicen, la misericordia, y no es así. La madre, que como arquetipo está encabezando la columna en el Rigor en El Árbol de La Vida y en La Cábala, en lo femenino, es la que limita para crecer. Es la que sabe, con mucho amor, poner bordes y límites para que nosotros podamos tomar esa porción de la experiencia, por eso nos educa mayormente poniéndonos límites. Cuando estamos en la experiencia intrauterina estamos en el cielo de nuestra madre, en su paraíso, sin embargo, es limitado, lo tiene que limitar para que nosotros podamos crecer. Nosotros creemos que crecer solamente se da a través de romper los límites. Muchas veces los límites, si los sabemos tomar como el aprendizaje, nos guían para crecer.

Ancestralmente el padre es el que sale de la cueva y la madre se queda ¿no?

La madre se queda cuidando a las crías y el padre salía a cazar. Esto no quiere decir que la madre también puede salir a cazar si quiere, pero básicamente como ella, creo que es por la agitación y por la unión simbiótica con el hijo que hasta los siete años está unido astralmente, estamos hasta los siete años dentro del aura de nuestra madre.

El arquetipo de la Madre es muy importante. La palabra de una madre es irresistible, por eso una madre tiene que tener mucho cuidado en que le dice a su hijo, a su hija, porque llega directo al alma. Es una palabra de poder, por lo tanto, hay que tener una gran responsabilidad como madre. Como madre de niños o de un proyecto o de cualquier situación.

¿Cuán importante es el estudio de El árbol de la vida?

El árbol de la vida tiene todas las claves y, de hecho, en la tradición Judía es importantísima. Tiene un poder ilimitado.

Tienes una extensa carrera editorial, entre tus muchas obras publicadas tienes varios oráculos, ¿qué quieres difundir con los oráculos?

El juego. El juego es intervenir el azar y el azar es absolutamente mágico, nos trae muchísima información. Publiqué “La saga de La montaña sagrada”, que es un Harry Potter espiritual, tiene 700 páginas. A parte están las cartas mágicas, son como postales del viaje de los protagonistas, Ojos de Menta y Ojos de Miel. Es una novela puesta en postales de viaje que son cartas. Tú sacas una postal o una carta y te informas sobre la etapa de tu viaje en la cual tú estás. Es un tipo de oráculo.

¿Qué te atrae de los oráculos?

Empecé con «Jugando con Los Ángeles», el oráculo y un pequeño librito que también tiene una pequeña novelita sobre la historia de mi vida. El tema de publicar para mí empezó con un juego. Yo no pensaba publicar ningún libro. Armé un juego con qué me dirían los Ángeles si me hablaran. Empecé a anotar en tarjetitas. Una mañana me levanté y vi que si se juntaban era un juego. Empecé a jugar y comprobé que a través del juego se podían lograr muchísimas cosas en esta vida.

Nosotros creemos que todo se puede lograr con una línea secuencial y no, el juego es circular. En el juego desaparece el tiempo y el espacio. Cuando tú juegas se instala el Kairós, el tiempo sagrado, salimos del tiempo secuencial y entra información.

En el último libro “La fiesta de tu liberación”, también presentas un pequeño oráculo impreso en las solapas.

En «La fiesta de tu liberación» lo que hice fue incorporar en las solapas los 10 arquetipos que son los protagonistas de la novela. Tú las recortas de la novela, es un acto psicomágico recortar tus propias cartas, las traes a tu propia vida y comienzas a armar tu propia novela con los mismos arquetipos y los mismos personajes con los que la armó la protagonista. Es como traer pedacitos de esa experiencia a tu vida, empiezas a ponerla en práctica.

El que ama los libros tiene miedo a romper, a cortar. ¿cómo voy a mutilar un libro?

¿Entiendes la propuesta?: haz lo que nunca hiciste. Yo marco cualquier libro que leo, los pinto, escribo cosas, porque son míos. En «La fiesta de tu liberación» te hago una invitación a romper esquemas. Cuando una persona no puede vencer los prejuicios, tiene la opción de descargarlas desde la web y las imprime. El libro no se ha tocado, pero yo siempre les recomiendo que se recorten. Agarren una tijera y recorta porque es un acto psicomágico. Su vida va a empezar a cambiar a partir de ahí. Lo tendría que agregar en otra edición como una recomendación: recortar las cartas para que entren a tu vida estos personajes, que se despierten en ti, que son partes nuestras.

¿Hay que interpretar las respuestas?

Depende de cómo sea el oráculo. Mis oráculos son como un I Ching, no te hablan en forma explícita y directa sino que te hablan en el nivel de los ensueños. Yo aprendí sobre los oráculos de forma práctica de dos maneras, viajando y estudiando. Al viajar siempre consultaba a los brujos de los lugares. En África me leyeron las huellas de las manos sobre arena en cuencos; en Haití consulté a un mago de la línea blanca del Candomblé que te tira búzios, que son caracoles. Luego estudié muchísimo el Tarot y también investigué y estudié el I Ching.

¿Cómo entraste en el mundo de la angelología?

Muy interesante el cómo porque realmente el Universo me lo puso por delante. Fíjate cómo te va preparando las circunstancias. Yo estaba muy feliz pensando que había alcanzado el estado ideal, trabajando como arquitecta en relaciones públicas con mucho tiempo libre y estudiando, a la par, todos estos temas. Empecé a estudiar desde el segundo año de arquitectura, cuando empecé a conectarme a las catedrales, con el tema de los masones, los constructores, los alquimistas. Probé varias áreas de la arquitectura y sabía que no era para mí como tarea definitiva pero sí un gran entrenamiento. Estaba en un puesto buenísimo, con una libertad total y ganando un montón de dinero en una gran empresa. De pronto, se acabó mi trabajo en la empresa y todo lo que estaba haciendo de arquitectura y me quedé en nada.

En un momento de gran éxito material desde todo punto de vista y se produce el vacío. Me retiran como si fuera la alfombra de los pies. ¿Y ahora cómo hago? ¿Para dónde voy? Porque no voy a empezar en otra empresa, otra carrera. Y es muy físico, enseguida salimos a tapar el vacío con otro trabajo, con otra cosa, porque es muy insoportable el vacío. Me tomé un año sabático. ¡Qué bien que hice! Cuando pasan cosas tan fuertes no tienes que actuar enseguida, tienes que dejar que el vacío nos dé información.

Se decide mejor con la perspectiva del tiempo una vez que se asientan las energías que se han removido

Yo pude resistir ese vacío porque empecé a estudiar la angelología con un teólogo que vino del monte Athos a Buenos Aires. Me pareció todo un personaje y me apasionó el tema. En ese momento nadie más hablaba de angelología, no existía, pero fue un poquito antes de que empezara la explosión del fenómeno y se pusiera de moda. Y hay una razón para que se pusieran de moda: necesitábamos reconectarnos con ese conocimiento. Yo lo estudié de una fuente clásica. A mí me gusta estudiar de las fuentes clásicas, porque ahí está todo. El universo lo que hace es, cada cierto tiempo, tomar un poquito de las fuentes clásicas, hace un mix, le da un toque moderno y lo vuelve a presentar, pero son las mismas informaciones de hace 3000 años.

Cierto, yo siempre digo que ahora es un momento excelente para volver a leer a los clásicos, para ir al origen.

Absolutamente. Todas mis novelas surgen de una investigación que hice de todas las tradiciones de cuentos de hadas europeos que, a su vez, se basan en la mitología griega. O sea, que hay un hilo conductor. Los cuentos de hadas europeos vienen de la mitología griega. Uno piensa que las cartas son juegos intrascendentes pero no, tienen toda la información de las tradiciones clásicas, si tienen toda esa fuerza es por esto mismo. En El Mundo de Los Ángeles hay cortes con sus jerarquías, sus príncipes y ejércitos, es fascinante. El mundo clásico y la angelología.

¿Podemos ver a los ángeles?

Hay que sentirles. Yo nunca busqué verlos, creo que me desmayaría si veo un ángel. Es una unidad de energía demasiado fuerte, por eso no se muestran. Hay que desarrollar nuestro encuentro con los Ángeles en un plano intermedio, ellos descienden, nosotros ascendemos y nos encontramos en ese plano astral, a nivel elevado.

Cuéntanos una historia emotiva que hayas vivido a través de conectar con los Ángeles

Yo estaba en ese año sabático en el que no entendía nada porque me habían sacado de todo mi mundo maravilloso tan equilibrado ¿Qué había hecho mal? Estaba estudiando angelología y me encantaba. Una noche de luna llena estando en las montañas, en un punto donde ya mi mente estaba por explotar, dije: «ya que estoy estudiando sobre ustedes, Ángeles, por favor, les pido que intervengan». Entonces me paré ante la luna llena, con los brazos abiertos, me dejé bañar por esa luz de la luna y empecé a recibir el mensaje de los Ángeles, no canalizado sino a nivel cuerpo, vibraciones y sensaciones. Y entonces ellos me hicieron una pregunta, que yo tenía que contestar. Entonces dije, «no entiendo pero acepto todo lo que viene. Estoy aquí. Hablen conmigo lo que quieran». Y ahí es cuando los Ángeles empezaron a actuar. Y al poco tiempo las cartitas, las tarjetitas escritas a mano; me apareció un editor brasileño en un almuerzo de trabajo. El libro se publicó en Brasil. Al poco tiempo viene la Feria del Libro. Yo voy con mi libro en la mano y me encuentro con Pilar de la editorial Sirio, se le presentó y el proyecto se publica en España, se publica en Alemania. O sea, que empezaron a hacer lo que querían los Ángeles, que siempre son cosas buenas.

¡Qué bueno! Te utilizaron de intermediaria para que llegase su mensaje realmente a una gran mayoría

Yo vi que era eso de «haz conmigo lo que quieras, estoy aquí disponible. No me peleo más con esta dualidad». Luego tuve la intervención de un ángel humano, un amigo psiquiatra que a los 40 años se puso como objetivo escalar el Aconcagua. Se entrenó, probó tres veces y la tercera vez logró llegar a la cima. El tema fue cuando logró bajar de la cima no sabía qué hacer con todo ese esplendor. Tuve una charla con él en ese momento de dudas sobre qué hacer con la arquitectura, con escribir. Entonces le digo que no sé qué hacer porque yo estaba bien como arquitecto y también estudiaba los temas espirituales. «Mira_ me dice_ ahora te tienes que olvidar por un largo tiempo que eres arquitecta, entonces vas a poder ser otra aunque no sepas qué. Pero mírate, no vuelvas para atrás». Nunca me voy a olvidar de ese consejo porque ese es el tema, no podemos cambiar lo que no queremos soltar. Y si no lo soltamos nos quedamos ahí atrapados. Por eso, en la Biblia, la esposa de Lot se dio vuelta y se convirtió en estatua de sal.

La vida espiritual le da un sentido al camino, ¿no?

Más intensa, más interesante. Cada día es una aventura. No hay rutina, si es verdaderamente espiritual, no entiendes lo que es la rutina.

Cada tramo del camino es una nueva aventura y cada día que empiezas el camino eres una persona diferente, con lo cual, soy arquitecta, ¿no? Eso fue ayer, ¿Qué me toca hacer hoy?

Bueno, digamos… tampoco soy arquitecta, ni soy escritora, soy quién sabe qué. Nosotros no sabemos lo que somos, pero pon, en nuestro lenguaje que soy arquitecta, nos definimos por lo que hacemos. Digamos que yo tuve una etapa de arquitecta y eso está dentro de mí y, de hecho, participo como arquitecta en la construcción de mis libros, mis novelas. Mi experiencia me sirvió, en lugar de construir edificios, sé cómo construir un libro.

Cuando decimos lo que somos, es un límite, porque somos muchas cosas más que eso

Bueno, es un convenio social, vamos a decir. Entonces somos seres desconocidos. Yo creo que somos como Ángeles enormes, gigantescos, con unas alas enormes que no se ven porque no podríamos estar en el metro con esas alas materializadas. Pero somos seres esplendidos comprimidos en una vasija que es el cuerpo.

¿Cuándo comenzaste a escribir?

Siempre escribí porque es una manera natural de expresarme, ni me había dado cuenta que tengo cierto don para escribir porque a veces vienes con esas fuerzas, no es que la conquistes.

¿Cómo escribes? Meditas, te sitúas o te llegan ideas y apuntes en un cuaderno

Cuando estoy en modo escribir y me concentro, no puedo hacer ninguna otra cosa. Cuando estoy escribiendo entro en un espacio sagrado dentro mío y me tengo que organizar antes para no tener que estar pendiente de ir resolviendo cosas. Me gusta escribir en cualquier lado y estar acompañada. He escrito a la orilla del mar, en lo alto de la montaña, en un café rodeado de gente. No me gusta mucho escribir en soledad porque a veces es muy perturbador y te lleva a cualquier lado.

Para escribir hay que vivir, al vivir se observa y lo que se observa queda registrado. Todo lo que está en mis novelas es a través de mis vivencias.

Qué pasa en países como Argentina o España, con todo el conocimiento que llevamos adquirido a lo largo de los siglos, la cantidad de místicos, de filósofos y pensadores que hay tanto en Argentina como en España y tenemos constantes crisis y hostiles confrontaciones entre ciudadanos. ¿Qué está pasando con nosotros? Con El Mundo.

Es lo que se llama en alquimia la nigredo. En la alquimia hay tres fases, Nigredo, Albedo y Rubero. La nigredo es la primera fase en la que la materia prima, que somos nosotros, se somete al fuego del espíritu, se hace con fuego la gran obra. ¿Cuál es el objetivo? Transformar la materia prima que es el plomo en la piedra filosofal.

Por eso hay hay un proceso muy interesante, que puede pasar a la Argentina, no lo quiero mencionar en términos políticos porque va más allá de lo político, un 56% ha votado por un cambio. En términos de inconsciente colectivo Argentina votó por un cambio, lo cual es impresionante como voluntad, como expresión de deseo de cambio. Por eso me gusta estar en la Argentina en este momento. Hay muchos movimientos energéticos que no son cómodos, son intensos.

Para que las cosas no sean igual que siempre, tiene que haber un cambio. Si hasta ahora no se ha hecho bien, ¡a ninguno de los anteriores! .Hay que partir de cero. Y, nos guste o no, esta persona, políticamente hablando, es el que el creador de los cambios. Energéticamente hablando viene a remover si es necesario el cambio

Disruptivo. Aunque claro, hay que ver cómo minimizar y atemporar los costos. También es cierto, pero eso también deberían de organizarse las personas en este momento para minimizar el impacto. Sistemas cooperativas, si nos juntamos… de hecho, voy a empezar a hacer entrenamiento de comandos de conciencia en la Argentina, lo voy a hacer online también. Tiene que ver con otra de mis novelas, La victoria de la conspiración que tiene un árbol de la vida en la solapa. Vamos a hablar siempre en términos energéticos no políticos porque sino nos remitimos a temas antiguos.

Si tuvieses la posibilidad de ir al pasado y encontrarte con la pequeña Hania de 16 años, ¿Qué consejo te darías?

En una de mis novelas hablo de hacer una reunión con todas nuestras partes felices, la niña feliz, la adolescente cuando estaba enamorada. Se trata de recordar todos esos «yos» de nuestra vida que han sido felices y hacer una reunión con ellas, materializarlas ahora para que se pongan de acuerdo en sostener esa parte feliz que nosotros vivimos en diferentes etapas de nuestra vida. Lo que yo recomendaría a esa adolescente es que haga una reunión con todas sus partes felices, cada una de ellas le va a dar una información para que recuerde esa felicidad que sigue estando dentro suya y traerla a su presente. Ese ejercicio viene en la novela que se publica próximamente en España, La conspiración de los alquimistas. Ahí aparece nuestro yo futuro, nuestro yo más evolucionado, y nos trae un mensaje del futuro. Lo podemos hacer con psicomagia, un estado meditativo visualizando e imaginando la reunión.

Me encanta la idea porque siempre estamos vinculando nuestra evolución al niño herido, a la niña herida. ¿Por qué? Vamos a traer a los niños felices.

Por eso en «La fiesta de tu liberación» el personaje está sano y feliz.

Dinos un libro que te haya marcado, que digamos haya tenido una influencia en tu vida

El vuelo del águila de Krishnamurti. Me abrió la puerta y a partir de ese momento yo ya estuve dispuesta a que se desarmara mi mente. Estuve cuatro años leyendo solo a Krishnamurti. Me marcó muchísimo.

¿Y una película?

Siete años en el Tibet, Matrix. Black Mirror, la serie, especialmente un capítulo en el que la protagonista está obsesionada por los likes, es de hace cinco años y ahora se ha hecho realidad.

Y un disco de Leonard Cohen, You want it darker, Tú lo quieres más oscuro. Leonard Cohen pasó cinco años con su maestro en un monasterio budista. Casi con 80 años, cuando regresa a su casa descubre que su mánager le ha robado todo su dinero. Cohen se vio obligado a volver a componer, sacar más discos y dar más conciertos, tras el saqueo de su cuenta por su hombre de confianza. Publicó cuatro discos más, uno de ellos cuenta su camino espiritual con su maestro. En You want it darker nos anuncia su muerte que llegó al poco tiempo de publicarse. Leonard Cohen es un gran cantante, un poeta, con esa voz tan profunda.

Nunca pregunto por un disco que haya marcado a mis entrevistadas, me gusta la idea. Buscaré el disco de Cohen

Te escuché decir en uno de tus vídeos «Que tu vida en la tierra sea sagrada, dulce y luminosa», así sea, así es, querida Hania.

Ha sido un placer entrevistarte. Muchas gracias por tu tiempo.

Puedes conocer más sobre la obra y los talleres de Hania en su web: https://haniaescribe.com/

Susurros de luz

Susurros de luz, la asociación que hace que las cosas bellas sucedan y además las cuenta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *