Diario de Felicidad 2- Septiembre

30- Ayer fui inmensamente feliz varios momentos durante el día. Ayer tocó cuidar de María, o que María cuidase de mi, me acompañó a dar Reiki, estuvimos comprando un par de libros, yo no puedo decir que no a la cultura, «pa´comer no habrá pero para un libro, siempre», jajaja. Y luego cena espontanea con Ramón. Todo el día fue especial, mucha llamadas, muchos mensajes, muchos proyectos…

29- Ayer fui inmensamente por la tarde en varios momentos. Uno solucionando un problemilla atrasado que teníamos, con el pasaporte de María.  De ahí me fui a Ecocentro, a unas tertulias, me encontré con mi amiga María José, que hace años no nos veíamos, me invitó a un yogurt mientras poníamos al día nuestras vidas, y luego fuimos a la famosa tertulia, vimos a Rosa, una amiga que hace Terapia con sonidos, fue quien medio a conocer la tertulia, todos los lunes que pueda intentaré venir a enriquecer el espíritu y a hablar de crecimiento personal.

28- Ayer fui inmensamente feliz siendo voluntario en la III carrera de Soto del real, me acompañó mi pequeña, tuvimos que madrugar pero valió la pena. Servir, ver a los amigos que tengo medio abandonados últimamente, sentir su cariñó, sus abrazos. Pero sobre todo, escuchar las maravillosas palabras que dedicaban a María, quien se portó como una jabata, además que quiere ser Gacela, esto es miembro de un gran equipo de corredores populares. También me hizo muy feliz comer con Manu y con Cristina.

27- Ayer fui inmensamente feliz trabajando en la Jornada de Lupus que organizó AMELyA. Unas conferencias muy ilustrativas donde comprobé una vez más la fortaleza y la solidaridad del ser humano.

26- Ayer fui inmensamente feliz pintando las uñas a María, es algo que jamás pensé que me iba a tocar hacer y que además no es que me guste que se maquille o pinte mi pequeña, jajaja, pero ya está en esa fase de coquetería de la que podríamos hablar en algún post. el caso es que la situación de comer rápido, arreglarse y marchar a la fiesta, resultó un momento muy bello del día. La familia que celebró el cumple es muy especial y nos queremos mucho. Eso también ayuda a que se tengan grandes momentos de felicidad.

25- Ayer fui inmensamente feliz tomando un café con Madro, una compañera del coro y madre de una muy buena amiga de María. Sin darnos cuenta, a través de los años hemos cosechado una curiosa amistad. Somos aparentemente muy diferentes pero en cuanto nos ponemos a hablar, encontramos mucha afinidad, siendo lo más importante  que en los puntos que nos diferenciamos, nos respetamos.

24- Ayer fui inmensamente feliz porque comenzó el coro, dónde canto como tenor, de nuevo. Tenemos todo un nuevo curso por delante, nuevos proyectos y mucha ilusión. Es ya mi tercer año cantando, algo que recomiendo, a mi, de alguna forma, e ha cambiado la vida.

23- Ayer fui inmensamente feliz porque recibí una llamada de un amigo, Rafa, me invitaba a correr una carera que organiza. Me encantó el detalle y voy a ir pero como voluntario, así me obligo a ver a tantos amigos que por circunstancias no veo hace tiempo.

22- Ayer fui inmensamente feliz a última hora del día, sintiéndome cómplice de mi hija y riendo, disfrutando de una realidad que podría ser dura pero nos ha unido para siempre. Gracias, universo, porque sabes hacer las cosas muy pero que muy bien.

21- Ayer fui inmensamente feliz en mi meditación diaria, cuando uno toma conciencia de lo que es y de lo que no se es.

20- Ayer fui inmensamente feliz yendo a comprar material extra para el Chronebook de María. A su madre y a mi no nos hace mucha ilusión que estudie con libros electrónicos pero es el presente y hay que adaptarse. Así que fuimos a la tienda y compramos lo que creímos necesario para su nuevo material escolar. Me hizo feliz ver como se defiende por la vida, ver como tiene las ideas tan claras. Además en la tienda me encontré con un compañero fotógrafo al que no veía hace años, eso hizo que se multiplicase la felicidad.

19- Ayer fui inmensamente feliz durante todo el día, rodeado de personas afines, de seres de luz que me hacen recordar el sentido de todo esto que susurro en el blog. Desde por la mañana hasta por la noche, conociendo a personas increíbles y viendo a compañeros de este viaje llamado vida, que tanto me aportan.

18- Ayer fui inmensamente feliz en el Teatro El Bosco, nos invitó Nines, a María y a mi. Fue un breve pero intenso espectáculo donde pudimos ver las dotes de relaciones públicas de María pues con la entrada del teatro daban una consumición y ella no bebé, para no desperdiciarla se la dio a una joven que estaba en el teatro, me dice, «esa chica me ha caído bien», y se acercó para darle su ticket. También pidió hacerse una foto con la Soprano, que se llamaba también María, estuvimos hablando unos minutos. Todo muy hermoso. Ver crecer así a mi hija me llena de felicidad.

17- Ayer fui inmensamente feliz estando toda la noche cuidando de María, bueno, ya se puede decir que me cuida ella a mí. Su actitud es maravillosa, se empeñó en hacer palomitas dulces ye buscó la receta e hicimos unas palomitas ricas, ricas. Las comimos compartiendo charla en el salón sin ni siquiera poner la televisión, que parece que se tiene que ver por obligación. Ayer fue muy especial.

16- Ayer fui inmensamente feliz por la tarde, cuando recibí un WhatsApp de mi amigo Ramón, estamos trabajando en un proyecto cultural conjunto y teníamos que darle un empujón, así que sin pensarlo quedamos, pero yo tenía que comprar un micro para grabar en el ordenador y mi hija una mochila. Al final nos liamos y acabamos yendo de compras y hablando como podíamos del proyecto, entre risas y paseos. Terminamos cenando en El Rey de las tortillas, un local emblemático del Madrid Universitario que frecuentaba en los 80 y de postre Helado en Los Alpes, atardecer recordando infancia,  adolescencia y juventud.

15- Ayer fui inmensamente feliz teniendo una hermosa charla con la madre de un compañero de María, mientras hacia el recorrido de vuelta a casa tras dejar a la peque en el colegio. Son instantes de una rutina que enriquece el alma por lo que significa, amistad, complicidad y confianza.

14- Ayer fui inmensamente feliz sintiendo la libertad y el respeto de las personas que quiero. No hay nada como hacer y dejar hacer.

13- Ayer fui inmensamente feliz viendo un loft al que a lo mejor voy a vivir. Estuvimos María y yo, viendo, riéndonos, disfrutando de la tarde, del momento. Pequeños momentos que se atesoran en el corazón.

12- Ayer fui inmensamente feliz conversando con mi hija sobre la vida. es difícil ejercer de padre de una adolescente, no hay que forzar a que cuente las cosas que le pasan pero te encantaría estar en su mente y hacerla entender que todos hemos sobrevivido a época, jajaja. Aprendo con cada etapa que vive. Hace poco le escribí una carta donde le decía esto mismo, espero me la deje compartir aquí algún día.

11- Ayer fui inmensamente feliz por varios motivos, el, digamos, nuevo, ir a ver una exposición de coches en el Parque Móvil en Madrid con dos amigas de mi hija, y sus madres, seguidoras del blog quienes aprovecho para mandar un besazo, y obviamente mi hija también vino. Son muy buenas personas, buenas familias y nos queremos muchos. Ver disfrutar a las pequeñas, que se van haciendo mayor, nos hace ver la fugas y hermosa que es la vida, y de eso, entre otras cosas, hablamos ayer.

10- Ayer fui inmensamente feliz tomando un café con una alumna de Primer Nivel de reiki, quedamos porque tenía que darle el diploma y estuvimos hablando muy a gusto, bueno, casi que el que más habló fu yo, jejejeje, ella practicó la escucha amorosa.

9- Ayer fui inmensamente feliz recogiendo a María del colegio tras su primer día de curso. Saludé a muchos padres, buenos amigos. Ya se construye una nueva rutina.

8- Ayer fui inmensamente feliz pasando el último día de vacaciones con María, mi hija. Es curioso porque desde que nació he recordado cosas que tenía olvidadas, ocultas tras la cortina del olvido, su crecimiento físico, espero sea mi crecimiento espiritual, pues me ayuda a enfrentarme a muchas cosas que me han pasado en la vida.

7- Desde hace unos días que comienzo con «ayer fui inmensamente feliz» porque al escribir esto tan temprano pocas cosas pasan en el día, aunque se puede ser feliz por despertar descansado, por haber tenido bellos sueños, despertar acompañado de quien te quiere…hoy he sido inmensamente feliz porque una amiga de Facebook me ha dado los buenos días con una frase muy hermosa, que ha pensado en mi porque necesita uno de mis reconfortantes abrazos, siempre es bueno saber que tus abrazos ayudan en la distancia…Gracias, amiga, por hacerme feliz.

¿me das un abrazo?

¿me das un abrazo?

6- Ayer fui inmensamente feliz cuando pude ver a mi hija, después de 15 días que ha estado de vacaciones. Me encantó escuchar lo bien que lo ha pasado y hasta la he visto más mayor, jajaja, eso debe de ser típico. En 15 días pasan muchas cosas.

5- Ayer fui inmensamente feliz cuando al llegar la noche, vi lo bien que aproveché el día. Trabajé creatívamente, desarrollé proyectos que presento la próxima semana e hice las tareas de la casa que tocaban. Feliz es poco.

4- Ayer fui inmensamente feliz volviendo a recordar mis años mozos en el Café de Ruiz, estuvimos Luis y yo tomando un té y café vienés, vino un escritor vendiendo libros, otro Luis, y estuvimos charlando muy a gusto. Los antiguos cafés, esos maravillosos lugares bohemios de encuentro de gente muy curiosa. Todo un mundo.

3- Ayer fui inmensamente feliz recibiendo un invitación para dar una conferencia sobre Madrid en un Colegio Mayor, es un reconocimiento al trabajo hecho con cariño.

2- Ayer fui inmesamente feliz sintiendo el calor de la amistad.

1- Hoy he sido inmensamente feliz desayunando la mejor sandía del año.

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