El maravilloso mundo de las lecciones interminables

Hace años mi amiga y directora del lugar donde estudié inglés en Nueva York, Susan, me dijo una frase en inglés que me hizo mucha gracia pues explica muy bien mi actual sentimiento. Era algo así como Selfish is that one who doesn´t think that the really important one in life its me…Egoísta es todo aquel que no piensa que el verdaderamente importante en el mundo soy yo.

Todos andamos de cabeza, intentamos abarcar tres veces más de lo que podemos para poder llegar a fin de mes habiendo hecho la tercera parte de lo que queríamos haber hecho para disfrutar de lo que tenemos: tiempo.

Todo lo que poseemos es tiempo, y se nos va aunque pensándolo bien, realmente el tiempo no nos pertenece. Nos dan 24 horas al día para aprovecharlas, todos los día, y vamos por la vida haciendo y deshaciendo como si nos sobrase nuestro tesoro.

Estoy pasando una situación personal complicada, me imagino que como siempre me veis feliz, animando y pensando en positivo os sorprende. Planteo cursos, muchos de ellos se cancelan. Intento colaborar con un centro y con otro…veo que todos vamos a lo mismo, a lo nuestro. Es difícil competir ¿Cuál es el secreto para…? Y he aquí que paro la pregunta ¿en qué quieres tener éxito?¿Por qué haces lo que haces? ¿Qué dudas tienes? Jope, con todo lo que aprendo a lo largo de las horas ¿Tendré queja de mi éxito?.

No, pero eso es ego. Ahora quiero tocar tierra. Necesito pagar facturas. No pido mucho más, porque el resto sí que viene solo. Quiero tener una…!Cuidado con lo que pides! ¡Qué se cumple!.

Escribiendo todo esto me doy cuenta de que estoy enfocando mi atención en lo negativo, es bueno que lo sienta, que me dé cuenta de ello y que haga lo posible por derrochar mi energía en cosas productivas, por ejemplo, en seguir intentándolo.

Hoy he aprendido mucho y todavía quedan varias horas hasta terminar el día. ¡Ojo! Hoy necesito algo de mimos así que los daré para recibir. No por mucho enfadarme contra el mundo va a llegar más trabajo, todo lo contrario, jajaja.

Así que sabiendo mis emociones y sentimientos me conozco mejor, me permito estar débil un ratito, si hace falta una pataleta pues me la permito, y si hace falta llorar, también.

Seguro que salgo reforzado, mi autoestima sube, mi ego de persona fuerte crece. Yo soy y puedo con todo, no siempre con una sonrisa pero sí con amor. Observo, aprendo y sigo. Amo para ser amado. Trabajo duro, agradezco, dejo de preocuparme y me ocupo…medito…agradezco…

Sólo por hoy…todos los días tienen  24 horas.

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