El “SER de la VIDA”

Desam. Ferrández, Madrid, 29 de octubre de 2020

 

Hay energías que no se ven y sin embargo eso no impide que se sientan. Intento que no me afecten y hasta me escondo, pero son tan sutiles que incluso a través de mis ventanas cerradas consiguen penetrar información no deseada. Pongo barreras y a pesar de ello me entero de cosas que creo no deberían suceder.

No quiero ser el juez que dictamine lo que está bien o mal, ni tampoco el soldado que mate a su contrario, sin embargo tengo necesidad de compartir una creencia.

Para mí la concepción y la gestación de un ser, desde cómo un ovulo crece y se convierte en un retoño perfecto, el cuerpo humano es maravilloso, es un milagro tras otro milagro, su funcionamiento y crecimiento, y a pesar de ello dejamos que entre el “Ser de la Enfermedad”. Permitimos que nos atemorice cuando el milagro no le teme, pero la mente le deja paso y se lo cree y el “Ser de la Enfermedad” se hace fuerte y se agarra desde lo más adentro hasta lo más afuera y entonces el cuerpo cede, porque “milagro no lucha”.

El cuerpo nos habla a través de llamadas de atención para que estemos atentos a lo que no es saludable para él y por lo tanto para nosotros, pero no siempre le hacemos caso.

El cuerpo sabe que no ha venido a enfermar, sin embargo la mente se deja embaucar por charlatanes que no creen en milagros o mejor dicho, quieren llevarnos a su terreno para que, en lugar de “escucharnos”, compremos sus pastillas.

Nuestra intuición la tenemos bloqueada por falta de uso, es como un grifo que se oxida y cuándo lo vas a abrir ya no puedes, llamas a un fontanero que vendrá a arreglarlo. Nosotros podemos hacer lo mismo que él para que vuelva a funcionar nuestro grifo “intuición”, solo necesitamos práctica. La intuición es esa voz interna que nos habla, no es una voz externa, no es un gurú de afuera, es nuestra guía que despierta y potenciada, es otro milagro, sin embargo creemos lo que charlatanes con verborrea fácil e incansable dicen, creando de esa manera unas mentes insensibles y cuadriculadas.

El Ser de la Enfermedad” tiene tal potencial que el cuerpo no puede con él e incluso incita a la mente a desbordar sus emociones generando estados de shock tóxicos, entonces el “cuerpo milagro” nos habla dandonos un toque de atención diciendo: ¿estás seguro que quieres seguir por este camino?

Es como cuando vamos a cerrar la pantalla del ordenador y el ordenador a pesar de haberle dicho que quiero salir, te vuelve a preguntar ¿estás seguro que quieres seguir este camino?

Pues el cuerpo hace lo mismo cuando le has mandado esa emoción exacerbada pregunta ¿Estás seguro que quieres seguir ese camino? ¿Quieres permitir que el “Ser de la Enfermedad” invada tu cuerpo milagro? ¡Cree en tu cuerpo, en tus células, en la maravilla de creación qué es nuestro cuerpo!

Yo como humana dentro de esa misma programación me he generado enfermedades, aunque con el paso de los años y creyendo en el “Ser de la Vida” he investigado en mi propio interior prestando atención a ese aviso, para después tirar del hilo y poder comprender en que momento permití que esa emoción inundara mi cuerpo, el siguiente paso es hablar con mi cuerpo, pedirle perdón por ese permiso que le otorgué y solventar la emoción. El cuerpo empieza a relajarse y el “Ser de la Enfermedad” se ve obligado a abandonar el cuerpo, porque no hay emoción que lo alimente, y se va hasta que le volvemos a dar permiso a invadir nuestro organismo de nuevo.

Somos demasiado permisivos con los charlatanes de afuera y además escuchamos poco el susurro de nuestro cuerpo y de nuestra intuición, esa vocecita que por hablar bajito no le hacemos caso y a la que enseguida la mente juzga parloteando “igual me lo habré inventado”.

Y sí, posiblemente nos lo hayamos inventado, pero hay tanta invención a nuestro alrededor que la pregunta sería ¿Por qué nos creemos lo que nos rodea y no lo que la intuición nos susurra? ¿Por qué permitimos que el “Ser de la Guerra” invada los países? ¿Por qué alimentamos al “Ser de la Avaricia” y dejamos que el “Ser del Miedo” colapse nuestra mente?

En este momento me hago una petición a mí misma voy a escuchar todas las noticias del revés buscando la parte positiva que yo puedo sacar, también aprovechar la información para enviar luz a donde sea necesario. Al mismo tiempo permito que el “Ser de la Alegría” invada todas mis células y prohíbo al “Ser de la Enfermedad” que las ataque nunca más, potencio mi intuición y le digo te puedes equivocar como yo me equivoco, te permito que tú seas igual que yo, que nos equivoquemos, que tropecemos y que volvamos a dar pasos hacia delante, que sigamos por el camino que más felices nos hace.

Te invito a que tú hagas lo mismo ¿cuál es el camino que te hace feliz de verdad? ¿Te hace feliz oír a esos charlatanes? Si es así te respeto.

Ya sé que no me puedo salir de la partida que representa estar ahora en la tierra encarnada, o quizás sí, sin embargo en este momento elijo potenciar mi intuición y dar luz verde al “SER de la VIDA” en mayúsculas, al “Ser de la Voluntad”, al “Ser de la Consciencia”, al “Ser de la Energía”, al “Ser de la Alegría”, al “Ser de la Bondad”, al “Ser de la Solidaridad”, al “Ser de la Humildad”, al “Ser de la Compasión”, al “Ser de la Empatia”, al “Ser de la Inteligencia”, para que inunden mi mente y se queden muy, muy cerca de mí.

GRACIAS a todos los “SERES” que nos acompañan para que podamos tener estos flashes de comprensión e ilusión y poder vivir en alegría, paz y amor.

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