La belleza que lleva al silencio y al amor

Jose M.ª Escudero Ramos, Madrid, 7 de octubre de 2021

Hace unas semanas subí a Instagram la foto que encabeza el artículo, sugiriendo que se podrían escribir muchos textos basados en esa imagen. Marta Kosoy, desde Chivilcoy, Argentina, me pidió que escribiese uno que remita a la belleza que lleva al silencio y al amor. Aquí está el resultado, escrito en el silencio de mi salón, pensando en mis amigas de Argentina con mucho amor.

Me gusta pasear en silencio por la naturaleza y observar los pequeños corazones de musgo que aparecen en algunas piedras del camino o las pequeñas hierbecitas que, muy tímidamente, asoman entre la tierra.

Me gusta sentir bajo mis pies desnudos el tacto de la arena entre los dedos, mientras escucho a lo lejos el sonido de un ave agradeciendo poder volar.

Me gusta ver el degradado de colores del cielo al amanecer o al atardecer, los dibujos que crea la naturaleza para mí. Las nubes, los rayos del sol y las aguas del río, estanque, océano o mar… agua, cielo, tierra, verde, marrón, naranja, blanco… ¡cuánta belleza!.

Me gusta ver árboles, sus ramas, sus raíces, abrazarlos, sentir sus cortezas… me gusta descubrir las caras que se esconden en algunas de ellas. Es magia, la magia de los duendes que te dicen que no caminamos nunca solos.

Lo que sientes, cuando sientes de verdad, solo en la naturaleza, en silencio… es amor puro.

Cuando observas la belleza del mundo, en silencio, para poder escuchar hasta el más insignificante sonido de la naturaleza, sientes amor, amor y gratitud…

Me pregunto si Pitágoras pudo sentir el sonido de las esferas en alguno de sus paseos meditativos por el campo.

Me gusta pasear en silencio por lugares dónde hay árboles, hay un estudio de una universidad de cuyo nombre no quiero acordarme, que bueno que uno de los libros, pedacitos de árboles, más famosos del mundo empiece así, gracias a ello los que no tenemos muy buena memoria podemos usar esta fantástica frase como coletilla… Como decía, un estudio de una prestigiosa universidad de Estados Unidos afirma que rodearse y ver árboles, aunque sea en fotografías, ayuda a sanar. La sanación espiritual en conexión con la madre tierra, con los árboles, sus raíces en tierra y las ramas hacia el cielo en esa danza de vida en gratitud.

Cuántas cosas hay para poder hacer estudios gracias a la intuición e imaginación del ser humano… si se puede imaginar ¿se puede comprobar su existencia en algún laboratorio? Yo no puedo demostrar que las caras que veo en los árboles sean de duendes que me saludan, pero tengo la certeza de que ahí están, protegiendo, saludando, acompañando y sanándome. Es la belleza que lleva al silencio y al amor.

1 comentario en “La belleza que lleva al silencio y al amor

  1. Marta kosoy

    Jose querido tu sensibilidad y ternura me conmovieron al leerte y creo ese es otro aporte de la belleza el cultivo de la delicadeza del alma Te espero por chivilcoy.

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