Manos que abrazan

Desam. Ferrández. Asunción, 21 de abril de 2019

Qué hermoso es ver dos manos que se abrazan, dos personitas que después de laborar durante todo el día, fuera y dentro del hogar, al estar ya en la hora del descanso se acarician sin decir nada, sobran las palabras, una mano reposa sobre la otra, pieles que se juntan y seguramente se contarán el día, con esa escucha compasiva y cómplice que las manos amigas saben hacer.

Pulgares que reconocen a su pareja, que conocen su pasado y su presente, quizás por eso acarician con más tacto.

Manos expertas con arrugas, una roza la otra y se envuelven en un fuerte apretón de reconocimiento, de amor silencioso.

Manos que se acercan al prójimo con delicadeza porque saben toda la información que llevan y lo que pueden aportar, el acercamiento lejos de ser invasivo es amoroso y respetuoso. 

Manos fuertes para laborar la tierra y delicadas a la vez para recoger los frutos, para ensalzar la vida misma. 

Mano grande que sujeta otra más pequeña dándole ese apoyo que necesita, sin haberlo pedido, otra vez sin mediar palabra, ni pedir explicaciones.

Parece ser que ese amor que todos llevamos integrado, es más inteligente que uno mismo y abraza instintivamente, acertando hasta en la fuerza. 

Que bueno que observo esa danza silenciosa, en cualquier tipo de mano, tanto en forma como en color. 

Cómo me gusta ver esa manita pequeña entre una mano gastada y con una vida que contar.

Esa mano que te da una palmadita en la espalda para darte una felicitación o desearte un buen día, o esa otra que feliz golpea a su gemela, batiendo palmas acompañado del ruido característico y de la risa.

Hay manos que te agradecen con un solo gesto, se juntan las manos a la altura del corazón y con reverencia ofrecen un mudra conocido por todos, otras para desearte paz te agarran tu mano, sujetándola suave entre sus dos manos, mientras te hablan desde el corazón a través de su mirada.

Hay manos que gesticulan inquietas y otras que reposan pacientes.

¿Cómo es la última mano que tuviste entre las tuyas?

Gracias, manos comunicativas.

1 comentario en “Manos que abrazan

  1. María José Durán

    Qué preciosidad…
    Curiosamente, la parte física en la que más me fijo y más me dice de una persona, son sus manos. La mayor de las ternuras las dan las manos… Cómo apreciaba las manos de mi madre, cuando, ancianita y sin poderse mover, Le cogía la mano… Cómo lo sentíamos las dos…
    Y esas manos diminutas de mis dos angelitos, mis nietos… Como se agarran a las mías confiados…
    Y en el recuerdo siempre, las manos de mi padre, tocando deliciosamente el piano…
    Amo las manos…
    Gracias por este precioso escrito.

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