No pierdas la oportunidad

María Escudero Peña. Madrid, 4 de septiembre de 2021

¿No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, o sabías lo que tenías pero nunca pensaste que lo podías llegar a perder?

¿Por qué?

¿Por qué no podemos valorarlo todo desde el primer momento que llega a nosotros?

¿De verdad tenemos que perder algo para ver que realmente nos hacía falta?

Cuando algo llega a nuestra vida y nos hace sentir esa sensación de novedad, de felicidad, posiblemente pasajera, nos confiamos tanto de que va a ser para siempre que no pensamos en un final y no nos damos cuenta de la importancia de disfrutar y agradecer cada momento, y sobre todo de ser conscientes de lo valioso que tenemos a nuestro lado, sin tener que esperar a perderlo para darte cuenta de ello.

Yo soy la primera que a veces no disfruto del momento por estar pensando en otra cosa, por tener la cabeza en preocupaciones, planes futuros, distracciones o tonterías.

Hay momentos en los que no soy consciente de ello, pero, cada día de vida es un regalo, cada día de salud es un regalo, cada día de levantarte y poder ver a quien quieres esperando en la cocina con un buenos días saliendo de su boca, es un regalo.

Otras veces nos confiamos mucho en que algo va a ser para siempre pero en el momento más inesperado, ese algo que creíamos que iba a ser eterno desaparece, y ahí es cuando te das cuenta de que sabías lo que tenías pero nunca pensaste que lo podías llegar a perder y te llegan los pensamientos de podría haber hecho tal, o podría haber dejado de hacer esto otro.

¿Sabéis? hay algo que también me resulta muy curioso, cuando vemos la posibilidad de perder algo, y ya sabemos que posiblemente lo perdamos, nos da un no sé que, una necesidad de recuperar todo el tiempo que no has aprovechado con esa persona, pero ¿por qué la necesidad de recuperar momentos una vez que ya sabemos que se está acabando el trayecto?, ¿por qué no somos capaces de aprovechar cada minuto sin estar condicionándonos cuando vemos se acerca al final? No entiendo, si antes no lo hemos hecho, por qué hacerlo ahora. ¿Qué queremos ganar?, ¿un sentimiento de heroicidad, de utilidad? ¿Remordimientos?

No esperes a que sea demasiado tarde, coge el teléfono y llama a alguien que quieres y díselo, dile que le quieres, llama a alguien con quien tienes una cita pendiente de hace tiempo y díselo, dile de veros, porque ¿qué son 45 minutos en 1440 que tiene un día?, haz ese viaje que tienes pendiente, haz ese plan que quieres hacer desde hace tiempo pero no haces porque…¿por qué…?, deja de ponerte excusas y hazlo. Cuando estés con alguien deja el móvil a un lado, porque ¿qué mensaje no puedes responder quince minutos más tarde?.

Uno no sabe lo que se ha perdido hasta que no lo tiene”, ¿Cuántas veces hemos dejado de hacer algo por miedo? ¿Cuántas veces hemos querido hacer algo y nuestra cabeza se ha llenado de «y si…»? ¿Y si… no me sale bien? ¿Y si… hago esto y no me gusta?… ¿Y si lo intentas, te gusta y eres feliz por un momento? Igual te estás perdiendo algo que te llena de verdad, por miedo a fracasar, igual te estás perdiendo el conocer a alguien realmente maravilloso por el qué dirán o simplemente por vergüenza.

Así que aprovecha cada momento sin preocuparte del pasado ni del futuro, solo preocupate del ahora. Como dice el Maestro Oogway, de Kung Fu Panda:

El ayer es historia, el mañana es un misterio y el hoy es un obsequio, por eso se llama presente’.

1 comentario en “No pierdas la oportunidad

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