Otra NocheBuena en 2018

#ProyectoBelén2018. Texto compartido por Jose Escudero Ramos. 26 de diciembre de 2018

Foto cedida por Hazel

Otra Nochebuena que pasamos compartiendo tiempo, experiencias y alimentos con estos hermosos seres que viven en la calle o están en casas de acogida en situación de riesgo o extrema pobreza.. ¡Que ojos!, ¡que Miradas! Cada persona tiene una historia que contar y es bueno pararse a escucharles. Cada vez que salimos aprendemos más cosas. Esta vez fuimos Marta C., mi cuñada Hazel y sus hijos de entre 6 y 14 años, Alani, Amaia e Iker quienes tuvieron un comportamiento ejemplar, respetando, haciendo preguntas muy interesantes y dando comida que habían preparado previamente y conversación. Faltaron algunos miembros del grupo pero es que no todos pudieron venir físicamente, sí lo hicieron energéticamente porque su esencia es el espíritu del grupo, somos unidad. La noche anterior, el 23 de diciembre, César y Silvia también repartieron conversación y alimentos, algunos preparados por Victoria, por las calles de Madrid porque no podían venir con nosotros la noche del 24. Bravo por ellos. Este es el propósito del #ProyectoBelén. No hace falta salir todos juntos, queremos que lo haga todo el que quiera tener este tipo de experiencias y si además lo quieren contar y compartir con el hashtag #ProyectoBelén, pues mejor que mejor. Aceptamos ideas para aumentar la solidaridad y repartir la abundancia de alimentos.

Foto cedida por Marta C.

En esta ocasión pudimos dar cartas del Oráculo Shakti Medicine de Samiel Carolina y Eric Boehm, que la editorial Kolima tuvo a bien dar a la Revista IMO para que escribiéremos una reseña de ellas.
Al dar las cartas unos las leían mientras otros prefirieron guardarlas para leerla más tarde, los mensajes que pudimos escuchar cuadraban según descubrimos al charlar y conocer un poco más a cada persona. Es increíble, los mensajes que recibieron cada una de las personas eran justo los que necesitaban recibir.

Muchos nos dijeron que no querían comida, se ve que pasamos muchos grupos repartiendo. ¡Qué bueno! Aprendimos que también podemos dar artículos de higiene, cepillos de dientes, dentífrico, maquinillas de afeitar, etc. Llevaremos otro día.

Hemos escuchado muchas historias. Estuvimos con una mujer, era su segunda noche en la calle, que no paraba de llorar y a la que Alani pudo arrancar una sonrisa con su hermosa conversación. Cuando sales con niños, la esencia angelical de cada ser florece. Es precioso ver como una escucha amorosa abre corazones.

Hablamos con Osca/Carlos, una persona que nos dijo dos nombres diferentes, quizás acostumbrado a no querer dar su verdadera identidad. Nos contó que es de Burgos y se ha venido a Madrid para que le den la ayuda de los 400 euros y una casa de acogida; que está empadronado en una dirección que dan los del SAMUR en el Palacio Real, cosa que no sabíamos se hace. Nos contó que tiene tres grapas en la cabeza y que le rompieron la mandíbula en sendas agresiones que ha recibido…no juzgamos, algo habrá hecho, sí, pero eso no nos importa en este momento. Nos contó que está con depresión porque perdió a su padre y a su novia en cuestión de meses, uno por cáncer de hígado, otra por cáncer de pulmón, desde entonces no sale del agujero oscuro que le rodea, toma medicación. Se ha convertido en un lobo estepario que vaga solo, no se quiere juntar con nadie de la calle. Se pasa tiempo hablando consigo mismo para no perder la cabeza. Es desconfiado, no se fía de nadie. Nos regala un abrigo de mujer “que alguien habrá robado” y que se ha encontrado en la calle, y un muñeco de Epi, el amigo de Blas, ambos regalos acabaron en manos de otras de estas personas con las que compartimos la Nochebuena.

También pudimos hablar con Antonio y su amigo, no recuerdo su nombre ahora. Antonio tiene unos ojos claros y brillantes que delatan su estatus de Ser de luz. Ambos se ayudan entre ellos y hacen que los días sean menos duros.

Nos encontramos con un portugués del que tampoco recuerdo el nombre, viven en bicicleta desde Valencia, quiere volver a casa, a Lisboa. Se le ha estropeado la bicicleta y está durmiendo en la calle y pidiendo algo de comida y dinero para arreglar la bici y continuar camino.

Seguimos por Gran Vía y nos encontramos a un ruso que estaba tan fresco, nosotros estábamos helados por el frío y nos dice que para él es verano. Todo es relativo. Nos hizo reír. Conversamos, le damos un caldo y algo solido para comer y seguimos hacia la plaza de los Cubos. No queda nadie de los que conocimos la vez que repartimos esterillas por allí, a decir verdad a la vuelta de la esquina había uno, junto con un grupo de jóvenes que estaban metidos en sus cajas y que salieron en cuanto ofrecimos comida y conversación. Nos quedamos sin caldo, no hubo para todos, solo nos quedaban sándwiches que nos trajo Ana y algunos polvorones. Ya habíamos repartido bufandas , caldo, chocolate… Aquí nos encontramos con una persona que estaba drogada y algo violento. Nos tiró el sándwich al suelo y me increpó. Quedé con él en volver con una tortilla de patatas caliente el día 31. Ese es el compromiso adquirido.

Hay muchas historias, muchas cosas que escuchar, miradas que sentir, manos que estrechar… Hay mucha soledad pero también hay mucho compañerismo. Hay ángeles en el camino, no importa lo que se tenga, importa lo que se da…el tiempo, es lo que menos cuesta, es lo que más vale…te invito a que la próxima vez que te cruces con un invisible le mires a los ojos…puede que yo esté detrás de esa mirada…puedes ser tú… quizás seamos todos. Somos Unidad.


Ilusión, esa es la palabra que define la Nochebuena… Yo tengo ilusión y creo en el Ser Humano a pesar de todo lo malo que se dice sobre ellos…
Somos amor.
Creo en ti y en mi.
Vivo en amor.

Gracias por Existir, cada uno con un papel en esta obra de teatro.
Gracias por hacerlo posible.

Gracias compañeros por dar tanto amor, alimentamos almas.

 

1 comentario en “Otra NocheBuena en 2018

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