Paseando con mis perros

Nosotros, los humanos, contamos la historia desde nuestra situación de poder, iba a empezar diciendo que “iba paseando a los perros por la calle” pero en verdad ellos son los que me pasean, si no estuviesen, no estaría a esa hora con esa actitud por la calle. Por eso son grandes amigos, te invitan a que saborees de unas experiencias maravillosas, que vivas el presente en cada estación; si llueve porque llueve, si nieva o hace calor, da igual ellos te pasean y tú sabes lo que es el frio, el calor y la humedad de verdad, igual que ellos. Son grandes maestros, ¿a quién ladras? ¿quién te gusta? Te dejas mimar…son tantas las similitudes.

Pues en nuestro paseo de hoy me he cruzado con una escena familiar. Un padre con cara de preocupación y dos niños con aspecto de ir a la piscina,. era temprano y tenían cara de dormidos. El niño dice, “papá, vamos a jugar a algo” y el padre responde cabreado que no hay tiempo de juegos ni de nada, que hay que pagar algo y seguir. Y tras decir eso se mete en un banco.

Me dio que pensar la escena. Seguí nuestro paseo reflexionando.

Los niños no ven las pre-ocupaciones, viven el presente tan hermoso. Los adultos tenemos que ir de A a B pensando y preocupados porque después tenemos que ir de B a C y luego pagar y no disfrutar del recorrido entre dos puntos, sencillamente jugando, como niños, a no pisar las rayas de las baldosas de la calle. Vivimos con demasiada tensión, presión y prisa.

Inmediatamente después recordé mis tardes de la infancia en las que jugábamos al Monopolí, en aquella época me encantaba, hasta que un día descubrí que nos programan para ser unos usureros. Me explico. Tenemos que comprar y comprar, hipotecarnos, tener, poseer, arrasar al contrario, arruinarles…Cuantas más casa tengamos más ganamos, hasta tener toda una manzana. Puedes comprar las estaciones de tren y la compañía de luz y de agua. Anda que no saben. El poder es la victoria. Yo siempre caía en la cárcel o me tocaba pagar hasta verme abocado a la miseria, jajaja, pero meditaba mucho en mis largas esperas a que saliese el 5 en el dado para evadir la prisión. Ahora el juego viene con tarjeta de crédito.

Ya, en la vida real, no existe tanto dinero en papel ni metálico cómo se maneja, así que estamos viviendo usando algo que no existe, eso es una gran burbuja. Por eso los bancos nos invitan a que hagamos transacciones económicas por internet  o nos regalan tarjetas de crédito, no solo es para saber dónde, cuándo  y que compramos, es para evitar que los ciudadanos tengamos el dinero real en nuestras manos. Nunca habría dinero en metalico para todo el mundo. En Mary Poppins sale una escena en la que un banco casi se arruina porque todo el mundo quería sacar sus ahorros por un mal entendido entre el banco y el niño que cuidaba Mary Poppins, que era el hijo de un consejero del propio banco. La película es de 1958, la escena es escalofriante.

Nos programan para ser felices hipotecándonos para tener que ir al banco deprisa para pagar los descubiertos, mientras nuestros hijos nos piden que juguemos con ellos, aunque sea a no pisar las rayas de la calle…

Nuestra mirada perdida en el futuro mientras se nos va el presente. Los niños crecen y los perros me enseñan a disfrutar de cada instante de la vida, llueva, nieve o haga calor, sea como sea es vida y es para agradecer.

Jose Mª Escudero Ramos

somos@susurrosdeluz.com

1 comentario en “Paseando con mis perros

  1. Anonimo

    Hoy debo de estar sensible, el Monopoli ha tocado mi fibra. He jugado poco, me aburria con facilidad y ademas siempre perdia, esto me ha llevado a un recuerdo, lo que hacian los adultos a mi lado cuando yo era un renacuajo. Ellos si se pasaban horas y horas jugando, chillando y discutiendo porque nadie queria perder.
    No tengo el recuerdo de mis padres jugando conmigo, eso no quiere decir que no lo hicieran, sino que no lo recuerdo.

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