Retiro en Piribebuy

Pensamiento compartido por Desam. Ferrández

Un fin de semana de noviembre, no importa cuál, he podido disfrutar de un retiro espiritual con las personitas que durante el curso trato de una forma profesional, amigable como somos, pero en un ambiente laboral que impone unas formas.  

El retiro ha resultado más que bonito, conocer un poquito más a estas personitas con sus inquietudes personales fuera del ámbito laboral me conmovió, verlas endomingadas con sus atuendos particulares me agradó enormemente ya que estoy acostumbrada a verlas con su uniforme.

El retiro me ha dejado con un buenísimo sabor de boca, he podido contemplar de cerca a estas almas que cuando voy a la escuela las veo trabajar, personitas de aspecto delicado pero fuertes, que manejan a jóvenes y adolescentes con un trabajo constante, todo el esfuerzo y las noches de insomnio tienen recompensa cuando estos chavales van madurando y aprendiendo, aunque a veces el resultado no se vea hasta el final del curso,  apreciando entonces el trabajo de todo el año.

Estar en contacto con la naturaleza, con el arroyo, ha hecho que me sienta en el paraíso directamente, la vegetación que nos rodea es verde, frondosa, casi virgen, el espacio donde pudimos descansar nuestros cuerpos y nuestras almas estaba cuidado y limpio.

En principio creí que el sonido del arroyo me molestaría para dormir y sin embargo fue todo lo contrario, arrulló mis sueños.

No teníamos que preocuparnos de nada, sólo ocuparnos de nosotros y disfrutar de sentirnos.

Los talleres dirigidos por Marta me agradaron mucho, se nota que tiene mucha experiencia, ya que con habilidad estiró del hilo con frases de apariencia sencilla aunque cargadas de contenido. Tuve el honor de poder dirigir alguna dinámica, simplemente ¡me encantó!

En los ejercicios salieron cosas lindas, palabras que no estamos acostumbradas a recibir, que demuestran que el ser humano sabe reconocer y agradecer a su propio compañero, solo necesita la oportunidad de hacerlo. Estos profesionales de la educación están en contacto con el amor directamente a través de la fe y la oración, hemos podido sentir esa energía en nosotros mismos.

El encuentro tuvo su parte lúdica, donde hemos compartido baño en el arroyo, un arroyo con pequeños saltos, los cuales forman cataratas de poca altura, la medida perfecta para poder sentarnos y dejar que ejerzan un masaje intenso y reconfortante para nuestras espaldas, eso sí con ropa, jaja es la primera vez que me baño con camiseta, gracias compis habéis conseguido que pruebe otra costumbre de Paraguay, bañarme con camiseta ¡toda una novedad!

El sábado me levanté pronto, aquí estamos acostumbrados a madrugar, pude meditar durante mucho rato, esta fue muy bonita también me hice un poquito de reiki, comprensión pura. Gracias por esa energía que está a mi lado, que me envuelve, que me abraza, me doy cuenta que no sólo es de agradecer a las personas o a lo que tengo, si no a eso invisible, a esa energía maravillosa que la puedo tocar, que tengo esa capacidad de sentirla y por lo que estoy enormemente agradecida por poder darme cuenta. ¿Qué seríamos sin energía? el cristiano a  esta energía le llama Dios. ¿Qué seríamos sin Dios?

Yo creo que todos somos energía, todas y todos, incluso lo que vemos como inanimado tiene energía.

Pues diré que en este retiro hemos hecho una concentración de energía, también llamada amor, qué  llegó hasta la otra parte del planeta, porque el amor existe. Que no me digan que el amor está en decadencia porque aquí lo hemos podido apreciar, lo hemos podido palpar y no estoy hablando del amor en pareja, ya todos sabemos a qué tipo de amor me refiero, amor a la humanidad…“Humanidad” palabra que se repitió en este retiro varias veces, recordándonos que nunca debemos olvidarnos de nuestra humanidad, ni la de los demás, se encuentren como se encuentren, siguen siendo seres humanos con las características y sentimientos que nos componen.

En la meditación pude observar muchas cosas ya que me era difícil cerrar los ojos, he visto gotas de agua saltando de alegría, sobresaliendo de las demás en una pirueta jovial hacia arriba, para luego lanzarse  de cabeza a la catarata como si se tratara de su tobogán particular y juntarse un poco más abajo con sus hermanas gotas, para después de un tramo recorrido llegar a un remanso, que quizás le sirve para comunicar a sus hermanas como se ha sentido antes y después.

A lo mejor ya lo han hecho más veces y recuerdan que es divertido, en su salto tratan de incitar a otras hermanas a imitarlas para jugar juntas.

Observando a los árboles he comprendido que entre los árboles y los humanos hay mucha similitud.

He visto árboles que crecen muy inclinados, estando como los equilibristas durante toda la vida, y humanos que por la vida que llevan andan por la cuerda floja estando realizando malabares como los equilibristas.

Hay algunos que son muy livianos que se mueven y se mecen con facilidad dejándose llevar por cualquier brisa, otros son más duros, más rígidos, están quietos, estáticos durante todo el día, quizás preparados para una escucha activa, otros tienen unas hojitas pequeñas que se pasan todo el día moviéndose, aquí el símil  sería como esos humanos que se pasan todo el día haciendo cosas, hay personas que tenemos la habilidad para estar muy activas durante todo el día. Hay árboles de todo tipo, tamaño y colores, como en nuestra reunión que nos encontramos seres muy diversos.

Siguiendo en la meditación y mirando sin buscar nada, las rocas que están situadas enfrente de mí cruzando el arroyo veo cómo se mueven, toda la formación de rocas se menean como si realmente flotaran encima del agua, diciéndome  que no son tan fuertes, ni tan duras o pesadas como creo e incluso ni siquiera tan reales, que puede que lo vea porque me lo han enseñado así, como dudo de esta apreciación lo vuelvo a intentar y nuevamente como si se desplazasen hacia la izquierda, como si resbalaran por unos rieles que se moviesen y perdieran esa forma compacta con que las reconozco. ¿Me habré dormido durante la meditación? No creo.

Termino este momento de silencio agradeciendo al universo entero, porque soy muy afortunada por estar aquí.

Mil gracias compañeros por permitirme que os acompañe en esta experiencia, por compartir momentos de intenso amor y reconocimiento, ahora hay que seguir manteniendo esa energía, para que el día a día tenga el mismo buen rollo que vivimos en Piribebuy.

Gracias

Os amo

 

1 comentario en “Retiro en Piribebuy

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