Soy vegetariano por…

Pues os voy a contar cómo y cuándo dejé de comer carne.

Entre correr descalzo y dejar de comer carne pasaron dos meses, entre dejar de comer carne y dejar de comer pescado pasó un año. Yo creo que todo cambio ha de darse poco a poco, sino tienes el peligro de fracasar.

El correr descalzo me supuso un cambio importante a nivel espiritual, un amor por la naturaleza y por la Madre Tierra mayor del que profesaba anteriormente… o quizás es que me volví más coherente.

Recuerdo que ese invierno hice uno de mis retos solidarios navideños, corrí 8 San Silvestres en 2 semanas, muchas de esas carreras las hice descalzo o con huaraches. Una amiga de mi exmujer me dijo, la madrugada del 1 de enero, que yo por correr descalzo debía de ser vegetariano, yo dije que no tenía nada que ver, pero en el fondo esa voz interior me decía que prestase atención a los argumentos que podría escuchar durante esa conversación. Mi ex, intervino, “no solo come carne sino que además va con la niña a McDonalds” como  si fuese el pecado más grande del planeta. Yo argumenté, o lo intenté, que si tanto se preocupan por la coherencia del mundo, dejarían de vivir en una de las ciudades más contaminadas de Europa y rodeados de ondas Wi-Fi, etc. Argumentamos los tres con cierta vehemencia y la amiga de mi mujer se llegó a sentir tan molesta como yo.

Al cabo de una semana hice un ayuno depurativo de tan solo cuatro días, debía de entrenar un maratón y no podía estar más tiempo sin comer proteínas, etc. El caso es que me sentí que podría estar sin comer, me estaba acostumbrando a no ingerir alimentos sólidos, solo el preparado de agua, limón, jarabe de sabia y pimentón.

Empecé a tomar caldos y purés de verduras, y verduras cocidas, desde entonces ya no volví a comer carne. Lo hice por convicción, por la coherencia que me “exigió” mi Pepito Grillo particular durante una conversación informal de fin de año. Durante años he leído los preceptos budistas que dicen que no se ha de infringir daño alguno a ningún ser vivo, y aunque sé que es imposible, poco a poco lo voy intentando, aunque hay actos que hacemos que siempre creará algún sufrimiento, se ha de hacer sin intención, al menos de que se sufra lo menos posible.

Dejé de comer pescado porque fui a dar reiki a una persona que estaba enferma de cáncer, a punto de morir, con la cabeza muy lúcida pero el cuerpo muy desgastado, él me hizo ver el sufrimiento de los peces. Literalmente “Lo peor es cuando me asfixio, me siento como los peces cuando son pescados y se van muriendo poco a poco, ahogados, sin poder respirar. Y te aseguro que es horrible”. Entonces le di las gracias y le dije que sus palabras eran lo que necesitaba escuchar para dejar de comer pescado. Desde entonces, solo verduras, huevos y miel sí. No soy vegano. Creo que sí deberíamos comer productos confeccionados por los animales.

Mi meta es vivir de la luz, un vaso de agua de mar por las mañanas y luz, mucha luz, pero para eso he de estar muy evolucionado. Ya llegará el momento. Los cambios, como dije, han de ser poco a poco para no fracasar.

Por desgracia, desde que la educación, la sanidad y la alimentación son industria y no supervivencia, no hay ética y todo vale. Para mí “todo vale” para la evolución espiritual, cualquier sacrificio vale la pena por crecer. Además, desde que no como carne me siento mejor. Este año no he tenido alergias y he corrido poco pero me he sentido muy bien. Igual es el efecto placebo, pero me da igual. Me siento bien de espíritu, mi alma sonríe, me siento bien de cuerpo, y tengo metas que alcanzar.

No soy un talibán de la alimentación, mi hija come carne, le preparo unas albóndigas que alucinas, pero eso son cosas que se hacen por una hija, algún día se dará cuenta de lo que le viene mejor para su ser, yo no soy quién para obligarla a tomar decisiones, solo muestro un camino a seguir.

Eso es en resumen mi experiencia. Lo importante de todo es respetar toda forma de pensamiento y de vida, a mí me encantaba el jamón y entiendo que es difícil ser vegetariano porque sí en un país ganadero como es España o Argentina.

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