Un instante en un tren

Pensamiento poético compartido por Desam. Ferrández

Y de repente me alejo…
Me distancio de tus células
Y aún así te siento

Parece que te llega mi pensamiento porque me llamas
Mientras te escucho, observo lo que hay a mi vista
Parcelas de huertos bien definidas por la mano del hombre

¿Cómo sentirá la tierra el arado separando sus carnes y penetrando hasta sus entrañas?
Las plantaciones delimitadas por caminos de tierra

Parece que las dibujó un ingeniero loco

Desiguales, de tamaños y colores diferentes

Desde lejos aparece como una estampa bonita

El ingeniero ¿quería agradar a los viajeros o tuvo un día extravagante y se dejó guiar por la intuición irracional del abstracto?
El agua salpica cada brizna de lo plantado sin mirar si la necesitan o no, simplemente cae y se deja resbalar por la hoja, o tronco, creyéndose bienvenida porque se sabe necesaria.
¿Cómo se sentirá el árbol inundado, cuando siente que la desvergonzada agua pasa de su opinión y sigue cayendo sin cesar?

¿Le dirá amablemente «deja de mojar mi cuerpo, ya estoy saciado» o perderá la compostura agitando bruscamente su tronco para sacudirse de las pesadas gotas?
Quiere proteger los delicados brotes, sus retoños, de la inmensidad de las gotas.
Sigo mirando y confirmo que el diseñador del valle estuvo poseído de una inspiración libre.

Dio permiso a garabatos y círculos para que salieran de su cabeza cual niño con crayolas nuevas que las quiere estrenar todas, no importa si no cabe más color en el mismo folio

Solo importa que todas participen, como si estuviera creando el mundo y no pudiera faltar ni un solo color en la paleta del creador, para luego mezclarse entre ellos

Al igual que hacemos los humanos gracias a los círculos que nos desplazan de un lado al otro del enorme balón que hace de sujeción a nuestros pies

¿Y si de repente la gravedad famosa se fuese a otro lado, que pasaría con los millones de habitantes, a donde caeríamos?

¿O, simplemente flotaríamos en la inmensidad de las nubes para darnos el placer de tocarlas como tantas veces hemos deseado?
Me apetece flotar, hoy que llueve, ¿cómo se sentirá la nube mojada?, ¿como será el tacto de la nube de algodón mojada?

¿Habrá quejas hacia las nubes que viven más altas porque les mojan sin mostrar ningún respeto por las que están por debajo?

¿Se sacudirán del agua externa, o simplemente mirarán resbalar las gotas?

Seguro rocían con el agua interna tirada a diestro y siniestro en un ataque de poder

Y todo este pensamiento en un largo silencio en el que la voz no sale de tus labios

El que si habla es tu corazón

Que con ritmo imparable dice que me ama

Gracias, amor

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