Por correr descalzo
Jose Mª Escudero, Madrid, 17 de agosto de 2026 Hace unos días, corriendo descalzo, pisé algo que me dejó el pie izquierdo muy dolorido. Seguí corriendo aunque notaba que iba pisando mal. A los dos kilómetros aproximadamente me clavé un cristal en el mismo lugar del golpe, en la parte delantera del pie izquierdo, se podría decir que en la almohadilla. Ya con el cristal incrustado me costaba más correr así que me detuve. Subí caminando un poco y sentí como se pasaba el dolor del cristal. Otras veces me ha pasado que el cristal se acomoda y deja de doler. Decidí correr de nuevo. Qué menos que , ya
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