Editorial

Editorial de abril Me está dando un ataque de ansiedad

Me está dando un ataque de ansiedad

La sociedad del bienestar no es más que una hipnosis colectiva. Nos programan, nos manipulan, nos agobian, nos aborregan, nos condicionan, nos llevan por donde quieren y cuando haces ver a la gente lo equivocados que podemos estar, sueltan un “me está dando un ataque de ansiedad´”, con lo que dejan la conversación a medias, meten la cabeza en un montón de estiércol y se quedan tan panchos.

No queremos ver la verdad que está más allá de nuestras realidades individuales.

La sociedad del bienestar no es más que la sociedad de la zona de confort, aquí estoy mal, pero estoy mal en lo conocido, no puedo ir más allá porque si me alejo de mi zona de confort, uy, igual descubro que me han estado engañando toda mi vida y no sería capaz de soportar que mis creencias se tambaleen.

Nos anestesian con falsas promesas; nos ilusionan con grandes cambios o estrenos; nos hacen responsables de los males de sus errores centenarios.

Nos hacen creer que las mentiras repetidas durante siglos son inamovibles, con lo que cambiar eso podría significar el caos. Nos hacen decidir entre dos opciones, fallidas o erróneas, cuando ni siquiera es necesario tener que decidir.

Hablan de paz gestionando guerras y enfrentamientos.

Hemos normalizado la falta de valores y de honradez.

Estamos esperando a que venga un libertador a mostrarnos el camino, y la salida es dejar de seguir a nadie y comenzar a cavar para rescatar de los escombros las ruinas de lo que hemos sido. Hay que romper los contratos con exceso de letra pequeña y firmar pactos de caballeros como lo hacían los maragatos: Un apretón de manos y que lo que se dice tenga más valor que mil papeles firmados.

¿Cuándo fue la última vez que te fiaste de un desconocido?

¿Tienes miedo al escuchar caminar a alguien detrás de ti?

Somos más de ocho mil millones de personas en el mundo, en el mundo en este instante, ocurren más actos de amor que de violencia. Por eso la violencia es noticia, porque es lo menos habitual.

En el mundo, en este instante, se ha de desconfiar más de los políticos y de las corporaciones que de nuestros vecinos (hablo en genérico con razón de ser).

En el mundo, en este instante, alguien se fijará más en el género de la palabra que en el propio mensaje.

En este momento asumo que no podemos agradar siempre a todo el mundo pero no por ello tenemos que dejar de leer por una sana curiosidad; conocer al otro.

Cada día quiero perder menos oportunidades de hablar con alguien que no piensa como yo, así puedo aprender todo tipo tipo de razonamientos. A veces me sorprenden y otras veces me sorprendo.

Encerrarte en una burbuja y rodearte de los que piensan igual que tú es reforzar tu propio algoritmo y eso puede producir pensamientos muy radicales.

Si salimos de la zona de confort, si salimos de la línea invisible que nos separa de la verdad, entenderemos aquello de que cada uno crea su propia realidad que no es otra cosa que ¿dónde pones el foco de atención? ¿Eliges eso o te coaccionan para que mires para allí?

Al final, la vida no será más que un juego de trileros charlatanes.

¿En qué lado quieres estar? Recuerda que no tienes porque posicionarte, “en ninguno de los lados conocidos” puede ser una respuesta excelente.

Recomiendo la lectura de Votar es Abdicar, Carta de Élisée Reclus a Jean Grave en 1885

 

Susurros de luz

Susurros de luz, la asociación que hace que las cosas bellas sucedan y además las cuenta.

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