El poder ilimitado de la sonrisa
Entra con una sonrisa y tendrás todas las puertas abiertas. Ayer tuve un día de mucha consciencia. Estuve casi 6 horas repartiendo paquetes de un lado a otro de Madrid, me encanta, sí que hice kilómetros. En un par de lugares muy, denominemos pijillos, me miraron de arriba abajo; a veces ponen pegas para pasar, otras veces te dicen que hay que repartir a una hora determinada…todo lo solvento sin problemas con una sonrisa. Hace años me hubiese revuelto el estómago todo ello, pero hoy vivo la vida aprendiendo, agradeciendo y regalando sonrisas. La chica de recepción hace su trabajo o el vigilante de seguridad, todos los que a priori
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