Todo pasa y algo, o nada, queda
JORDI GRACIA, Valencia, 27 de septiembre de 2019 Vivimos el presente como si fuese a ser una constante, como si nada fuese a cambiar. Vivimos como si fuésemos a vivir siempre y los cambios nos afectan terriblemente, en ocasiones enquistándose en nuestro interior y causando mucho sufrimiento. Es mejor aceptar, esa es la clave, aceptar que nada es para siempre que todo cambia porque nuestra existencia se basa en el ritmo, el cambio y el movimiento. Aceptar y disfrutar de los momentos en los que somos felices, disfrutamos o nos sentimos queridos, porque sin duda pasarán. Puede parecer duro explicado así pero pensemos por un momento en varias situaciones. La
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