Chocolate caliente para el alma de Jack Canfield y Mark Hansen

Hace años leí Sopa de pollo para el alma y al ver los títulos de crédito, veo con gusto que se trata del mismo libro. Lo he podido leer en versión latina 30 años después.
Lo que me gusta de este formato de literatura es que los relatos pueden entretener y dejar un poso en el alma que poco a poco te va recordando los inocentes y cotidianos valores que parece se han ido infravalorando con el paso del tiempo y el avance de la tecnología.
Chocolate caliente para el alma (o Sopa de pollo para el alma, dependiendo de la editorial y la traducción) me recuerda a la revista Selecciones del Reader´s Digets que solía comprar mi madre. Historias positivas, sentido del humor, entretenimiento y valores.
Si puedes hacerte con un ejemplar de Chocolate caliente para el alma de Jack Canfield y Mark Hansen no lo dudes, es la lectura perfecta para refrescar los calurosos días de verano.
Feliz verano.