Noa y los trenes
Relato breve escrito por Desam. Ferrández De pie, delante del reloj esperando que la dichosa manecilla del minutero llegue a la hora en la que puedo salir, ¿cómo puede un reloj andar tan despacio? Si tuviera la misma desazón que yo, se daría más prisa. Estoy deseosa de que sea la hora en la que puedo escabullirme de casa porque otra vez, y para variar, estoy castigada. Mi madre me castiga en la habitación sin salir, obligándome a hacer la siesta. Me ahogo en esta pequeña habitación llena de muñecas que hace tiempo que no uso, ¿cuándo se darán cuenta de que he crecido? Quiero salir e irme a
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